Antes los autos eran gente

05 de diciembre, 2014



Salgo muy poco, pero cuando no queda más remedio me pone muy triste ver los autos en la calle, estacionados. No puedo reconocer a ninguno, no sé de qué marca son, ni de qué país. Antes los autos eran todos distintos, como los humanos. Cuando yo era chico los autos tenían personalidad. Había autos fornidos, prepotentes; los había tímidos y perezosos. Ahora son todos igualitos: redondeados arriba, medio aerodinámicos, y de colores tristes. Antes no.

Yo sabía diferenciar un Peugeot de un Dodge, un Fiat de un Renault. Hasta que apareció el Ford Sierra y todos los autos empezaron a ser el mismo. Ahí, en ese punto de los ochenta, se pudrió todo, ahí fue que empezaron a perder la personalidad.

Y no solamente me pasa a mí esa tristeza, también noté que le pasa a los perros. Antes los perros le ladraban con más odio a los Citroën que al resto de los autos, podían reconocer un 2CV a kilómetros, y empezaban a ladrar. Era un odio ancestral. Ahora los perros miran a todos los autos igual, les ladran por compromiso, sin ganas; los perros andan tristes, ya no corren atrás de las ruedas de ningún auto.

Yo también ando triste por la calle, por eso no me gusta salir. Cuando era chico salía a la vereda con más ganas, porque cuando pasaba un auto yo lo podía reconocer. Por mil detalles: por el ruido del motor, por los alerones, por la forma de las llantas, por el baúl (que a veces estaba adelante y a veces atrás), por el ruido de la bocina.

Para mí los autos tenían profesiones, tenían modales. El Renault 12 blanco, por ejemplo, era un oficinista cornudo. El Peugeot 404 era un ferretero, y el 504 era el hijo, que trabajaba en la ferretería del padre pero solamente los sábados. El DKW y el 4L eran dos autos de secundaria que se rateaban de la escuela y se iban a pescar al río.

El Torino era un playboy de la Capital, un gigoló que siempre estaba de paso por el pueblo, (no vivía en Mercedes). Venía a visitar a su amante, que era una Citroneta beige que estaba muy bien de tracción.

El auto más careta del pueblo era el Dodge familiar. Por la avenida se hacía el serio, pero en calle de tierra fumaba porro y buscaba travestis.

El Valiant 3 y el Fairlane eran dos médicos, muy conocidos, que se pelearon para siempre por una Rural bordó, retapizada en cuero.

El Citroen 2CV amarillo era el loco del pueblo, pero el blanco no, el Citroen blanco era una especie de mendigo con olor a hinojo.

Hasta mis 10 años mi papá tuvo un AutoUnión rojo, un Fiat 1500 verdecito, un Dodge amarillo, y un Taunus azul. Mi hija, que también tiene diez años, solamente tuvo variaciones de autos negros o grises, todos parecidos, todos aburridos.

Yo podía subirme a un auto con los ojos vendados y reconocer cuál era por el olor de la cuerina, por la forma del volante, por la disposición de la palanca de cambio, por el pituto de la ventanilla.

Los Peugeot tenían olor a mandarinas y los Falcon a desgracia. Los escarabajos Volkswagen eran chicas a las que les empezaban a gustar las fiestas nocturnas, y las camionetas F100 eran lesbianas de pelo corto. El Fiat 128 era un inspector de la DGI con bigote anchoa y el Opel blanco un cura que manoseaba a los fititos, que eran monaguillos domingueros.

Antes los autos eran gente, eran razas puras: había chinos, rusos, italianos, franceses, nacionales, indocumentados. Ahora salgo a la calle y todos los autos son un alemán que no hace gestos. Que te lleva rápido de un lugar a otro.

Antes los autos paseaban con nosotros, ahora nos llevan.

Nos llevan de un lugar hermoso al que nunca vamos a volver, hasta otro lugar, horrible, donde se acaba el camino.

 

VERSIÓN EN AUDIO

Esta mañana leí esta historia en mi columna de radio Vorterix. Se las dejo acá abajo a los que les gusta escuchar en vez de leer.

Pueden encontrar más de doscientos relatos del blog Orsai en formato de audio, en mi canal de YouTube.


Hernán Casciari
viernes 5 de diciembre, 2014

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103 comentarios Antes los autos eran gente

  1. claudio Van Staden #59    6 febrero, 2015 a las 11:23 pm

    “brillante descripcion de la historia automotriz,todos los autos nuevos tienen el mismo olor, de mi infancia recuerdo un 2cv que tenia la lona rota y llovia adentro casi como afuera, el agua acumulada en los asientos se podria dando un olor agrio “unico” por lo cual no solo reconociamos el auto por lo feo,tambien por lo hediondo !!! eso si, a pata NUNCA.
    abrazo.

  2. Romi #58    12 diciembre, 2014 a las 2:38 pm

    Algo parecido está pasando con las personas. Nos intentan moldear a todos por igual, igual de tontos, igual de simples…Hay personas que son coches y coches que ya son como personas.

  3. nicolas cestari #57    10 diciembre, 2014 a las 9:22 pm

    Yo tengo la teoria de que todos los autos modernos son de puto. Parecen una casita de muñecas llena de plastico y felpita.
    Para mi un auto donde no podes meter un chancho recien carneado no es un auto de hombre
    Por eso a mi ecosport la trato como si fuera una estanciera
    ABRAZO

  4. Camila Rocío García #56    9 diciembre, 2014 a las 4:42 pm

    Es verdad, los autos viejos tenían personalidad!… tenían caras, gestos, y hasta podíamos discernir actitudes en ellos. Yo recuerdo que uno de mis pasatiempos de la infancia era imitar las expresiones impretéritas que sobresalían de los faroles de los autos, y me acuerdo que siempre decía que no quería morir atropellada por un Chevy, le tenía miedo al Chevy, era el chico rudo del barrio y siempre odie el el Fiat 1500 y el Dodge 1500, ambos tenían cara de viejo cascarrabias que querían echarte de la vereda por hacer ruido a la hora de la siesta, quizás era porque Gauto el alemán de la esquina tenía uno y siempre me gritaba para que no haga ruido. Un día mi papá se compro un Dodge 1500 verde musgo (color raro), no me gustaba, odiaba subirme a él, hasta que Felipe (el nombre del Dodge) me llevó a pasear… ahí lo ame… amé ese auto que cada dos por tres nos dejaba a pata. La última se la mandó yendo a Necochea, pobrecito los 15 años le pesaban y se le fundió el motor. No supe más de él, debe haber sido presa de algún cementerio de autos en el pueblo de Azul, allí quedó. Pensé que estaba loca al atribuirle personalidad y sentimientos a los autos viejos, hasta hoy, cuando vi esta nota y descubrí que hay alguien más loco que yo, y estoy plenamente de acuerdo a lo que dice Casciari, los autos ahora son todos parecidos, aerodinámicos, con cara de alemanes aburridos que te llevan pero que no pasean con vos….Pero yo le voy a contar a mis ñietos que el primer auto al que me subi era un Fitito color rojo… hoy los pibes ese privilegio raramente lo tengan! Excelente nota!

  5. Gabriela #53    8 diciembre, 2014 a las 9:04 pm

    ¡Totalmente! Yo no entiendo nada de autos, pero hasta los ochenta podía diferenciarlos… Desde que se redondearon las líneas, no pego una. Es más, no recuerdo ni el color. Bueniiiiiiísima comparación con la gente, Hernán ?

  6. alberto baru #52    8 diciembre, 2014 a las 6:12 pm

    Me faltó contarle que mis primeros autos fueron un auto union, un dodge 1500, un fiat 128 y un taunus azul.
    Parece que somos de la misma generación con su padre.

  7. alberto baru #51    8 diciembre, 2014 a las 6:09 pm

    Me pregunto, siempre que leo sus relatos me pregunto: cómo es posible que contando estas cosas se pueda transmitir tanto humor y emociones al mismo tiempo.
    Casciari, Ud es un talentoso, o yo estoy muy viejo y lagrimeo por cualquier cosa…
    abrazo

    1. El toti    8 diciembre, 2014 a las 2:53 am

      es onda finito y pegadito al labio.
      como los de un cafisho, como los de quien maneja un cabaret.
      parecen dos hojitas de eucalipto que descansan en el labio superior

  8. marcelo acosta #48    7 diciembre, 2014 a las 7:15 am

    para mi los autos de antes siempre tenian caras , el tamaño del paragolpes delantero denunciaba su humor.Las luces de autos nuevos parecian ojos de cocainomano y si les fallaba el alternador su mirada era de tristeza.Yo crreo que se pudrio todo en los noventa ,a partir de ahi son todos iguales.Como las caras de Amira , Zulema y la Pradon….el fiat 128 tenia buen culo

  9. Dante Calzetta #47    7 diciembre, 2014 a las 4:14 am

    **Corrijo porque estoy en pedo:
    El dodge 1500 era un cuentapropìsta con los pibes haciéndole quilombo en el asiento de atrás, en plena inflación. La fuego, un mercader que se drogaba en los cumpleaños de 15. el Gordini: un seminarista puto.

  10. Dante Calzetta #46    7 diciembre, 2014 a las 3:59 am

    Maravilloso, Maravilloso.

    PD: El dodge 1500 era un recién casado con los pibes haciéndole quilombo en el asiento de atrás, en plena época de inflación. La Renault fuego un mercader que se drogaba en el baño de una verdulerií. El Gordini: un seminarista puto.

  11. sebastianl76 #43    6 diciembre, 2014 a las 2:24 pm

    El último auto con personalidad fue el Twingo, que venía de colores estridentes y sin embrague.
    Tuve uno color ladrillo con el que compartimos muchas aventuras… Como el día que a la salida de en boliche subimos 10 (eran épocas de menos controles policiales y mas inconsciencia) o como la noche que nos dejó a oscuras en una ruta de ripio en el medio de una montaña en San Juan.
    Hoy los autos con personalidad te los venden mucho mas caros. Y ya se sabe, la personalidad comprada es falsa.

  12. El Gusta #42    6 diciembre, 2014 a las 1:44 pm

    Ahora postulo una teoría: probablemente esa sea la causa por la cual mis hijos y sus amigos, y los hijos de mis amigos y conocidos carecen totalmente de una cultura que todos los de nuestra generación practicábamos con devoción, que es la del conocimiento automotriz. Jugábamos y hasta nos desfiábamos a reconocer los autos por sus sonidos, por los faros, incluso de noche. Conocíamos de motorizaciones, de cilindradas, de tracciones, de llantas, de rodados y cajas de cambio. Si había algun vecino con el auto y el capó abierto, buscábamos cualquier excusa para ir a mirar.
    Pero mis hijos jamás conversaron conmigo ni con sus amigos de eso, ni siquiera se interesaron jamás por sus propios autos. Hace tres años compramos el primer cero y que yo sepa ninguno de los dos levantó jamás el capó para ver qué carajo hay adentro.
    Alguno dirá qué problema hay con eso. Pero soy un convencido de que toda cultura, por trivial que sea, nos suma puntos de “humanidad” en el alma.

  13. El Gusta #41    6 diciembre, 2014 a las 1:34 pm

    El otro problema es que los diseñadores parecen cuarentonas histéricas mal atendidas y cada año te cambian tres boludeces y te dicen “el nuevo….” y lo único que huicieron fue cambiarle la forma a la óptica para que te cueste 500 pesos más que la anterior.

  14. Comandante 40 #40    6 diciembre, 2014 a las 12:48 pm

    Coincido con los Ford Sierra… eran como tener a mano un auto de “Fuga en el siglo XXIII”, asi y todo uno nos dejo tirado en el puente de Zarate Brazolargo… creo que los perros ya no se arriman porque no les atrae el plástico… cosa que abunda en la modernidad cocheril…

  15. Comandante 40 #39    6 diciembre, 2014 a las 12:41 pm

    Mi viejo y grisecito 2cv… con bateria de 6 voltios… en invierno era mas difícil arrancarlo que ver a Mirtha Legrand brindar con Manaos… mi primer picaderoooooo (lease habitacion de hotel transitorio)…

  16. Jhordan PLG #38    6 diciembre, 2014 a las 4:32 am

    Si hablamos de autos, sólo diré que sé manejarlos, ahora me doy una vuelta por google para dar un vistazo a los que han mencionado.

    Mi infancia estuvo acompañada de una camioneta Chevrolet blanca de una cabina, que viajes… mi época de colegial y universitario estuvo acompañada de un auto Lada vaya a saber que modelo, y en lo que llevo de papá, me acompaña un Jac negro hatchback A3, especial por ser el primero comprado con mi bolsillo.

  17. Cucudrilu #37    6 diciembre, 2014 a las 12:36 am

    Me encantó! Es como un “La edad de los países”, pero con más nostalgia (del verbo “más viejo”). Quizás los autos aún siguen siendo gente, pero en este caso tu “sistema perro” -para detectar la personalidad de los autos- se te oxidó. O quizás, también, ahora la gente es más igual entre sí y no sirve de medida para distinguir a los autos.

  18. pancho #36    6 diciembre, 2014 a las 12:03 am

    Muchas gracias, me conectaste con Ballard y su Hombre Subliminal, hasta con el comentario sobre profecías -JG sobre la obsolencia programada, vos con los 404 (que lindo coche, suspensión de bote y un precioso apoya brazos en el medio del asiento de atrás)

    Hathaway meneó la cabeza, escéptico.
    — Me aburren. El mismo modelo, el mismo estilo, el mismo color, año tras año. Es una especie de comunismo. -Pasó un dedo engrasado por el parabrisas.- Éste es nuevo, ¿verdad, doctor? ¿Dónde está el viejo? ¿Sólo lo tuvo tres meses?
    — Lo vendí -dijo Franklin, poniendo en marcha el motor-. Si alguna vez eres rico comprenderás que es la manera más económica de tener un coche: no andar siempre con el mismo hasta que se te hace pedazos. Lo mismo ocurre con todo lo demás: televisores, lavadoras, neveras. Pero tú no te planteas el problema, tú no tienes nada.

    http://www.1984nwo.net/1984/index.php?topic=11009

  19. ROBIN LOPEZ #33    5 diciembre, 2014 a las 9:26 pm

    En mi barrio había una camioneta naranja, modelo y placa desconocidos, recuerdo que un día salió a dar una vuelta y mientras iba navegando entre las calles conocidas de memoria, perdió control y fue a parar en el patio trasero de una casa que nadie habitaba. No causó perjuicio de consideración, pero nunca más volvió a salir. Era un loco encerrado, de esos que cometen un error en la vida y no se les perdona nada. Tienes razón, eran gente.

  20. dani22v #31    5 diciembre, 2014 a las 9:11 pm

    Que locura era el Torino de m iviejo!! con los asiestos interminables y el olor a cuerina!!
    Me acuerdo siempre que todos los vecinos de la cuadra vinieron a verlo cuando lo compró!!
    Nunca supe un carajo de autos, pero para mi ahora son todos iguales!! tengo la teoria que ni el mismo fabricante los reconoce cuando anda en la calle….

  21. El Tavo #30    1 respuesta5 diciembre, 2014 a las 9:09 pm

    Pense que ibas a asociar a los autos con nombre de personas como hace Marcelo Gantman.
    Para mi los Dodge 1500 tienen cara de Gerardos
    Las F100 son Patricias.
    Los Fiats 1600 son Raules.

  22. Eugenio Piraino #26    1 respuesta5 diciembre, 2014 a las 8:23 pm

    Por culpa de Juanjo Conti en un par de comentarios mas abajo, no queda claro si el bigote el 128 es grueso o un finito como una anchoa.
    Para mi estaba mejor antes como “bigote sardina”…

    De todas formas me pareció muy raro que con una definición de campeonato por delante Hernan pueda hablar de otra cosa. Cuando leí el título de este post pensé que iba a relacionar a la Citroneta con el Chango Cardenas y al Audi A3 con Diego Milito.

  23. Oscar Zarate #24    7 respuestas5 diciembre, 2014 a las 8:20 pm

    Nunca en la vida de Dios existió un Renault 12 blanco. Desafío a que alguien suba una foto que no esté photoshopeada. Eso no quiere decir que no haya oficinistas cornudos, pero de otro color.

        1. El Gusta    6 diciembre, 2014 a las 1:24 pm

          En la mayor parte de la Pcia. de Buenos Aires, los taxis son blancos con el techo de algún otro color (negro, celeste, etc). Y algo así como el 30% de ellos en los 70 y 80 eran renault 12. Cuando Renault sacó el 12 con GNC de fábrica, casi los únicos colores que venían eran negro y blanco.

  24. Nico #23    1 respuesta5 diciembre, 2014 a las 8:17 pm

    Y la otra pregunta es si cambiaron los autos o vos te pusiste más apático. Yo veo en los autos actuales rasgos de personalidades. Pasa que con el tiempo fuimos conociendo a la gente que los usaba y sabemos que no es el Bora un pelotudo que te pasa en las curvas de la ruta, es el dueño… no?

    1. Hernan Casciari    5 diciembre, 2014 a las 8:36 pm

      No es un cuento. Si querés cuentos buscá en la sección ‘Historias’, esto est´aen la sección ‘Teorías’ que son generalmente cosas que escribo cuando fumo.

    1. Lara    1 respuesta5 diciembre, 2014 a las 8:18 pm

      Ya me acordé : un día que te agarró verborragia en Twitter y hablaste de esto. Yo conté que nos mudamos de Bs As a La Rioja en un Fairlane que terminó siendo hogar de un gitano cuando mi viejo lo vendió. Que épocas

    1. Hernan Casciari    2 respuestas5 diciembre, 2014 a las 8:16 pm

      Es verdad, ese “ponele” quedó de la versión de audio. Es “por ejemplo”. Ya está corregido. Te resulta raro porque es un texto para vorterix, no original del blog. ¡Qué buen oído!

  25. Pablo Cesar #18    1 respuesta5 diciembre, 2014 a las 8:02 pm

    Que tipo sabio que sos. Mi viejo, ferretero durante muchísimos años, tuvo durante un tiempo un 404 naranja. En verano te subías y te quemabas desde los gemelos hasta la nuca. Era la cuerina que más calor concentraba de todos los autos. Después vino el 504 pero también era de él. Yo laburaba los sábados a la mañana con resaca y me despertaban los clientes cuando abrían la puerta del negocio, pero no me podía comprar un auto.

      1. taximetrista    1 respuesta5 diciembre, 2014 a las 8:18 pm

        Se me alinearon los planetas. Y eso que 15 minutos antes me llegó el rumor de mi posible despido… NO ENTIENDO NADA!

        Ah, y es Fairlane, no Farliant. Mi viejo tuvo uno cuando yo era muy chico, azul con manchas de antioxidante gris, lo tengo pintado en el cerebro.

¿Desea algo más del sr. Casciari?