Charlas con mi hemisferio derecho

«Charlas con mi hemisferio derecho» es el tercer libro de relatos de Hernán Casciari, y el primero que publica en papel su flamante Editorial Orsai. Este es un listado de algunos textos que lo componen.


La noche de los maníes

Siempre me arrepentí de esto que voy a contar. Estábamos en el Tortoni, en las tertulias de los jueves. Había viejos que leían cosas, pero nosotros íbamos a emborracharnos. Uno de esos jueves el poeta Salas golpeó la mesa y se quedó en silencio, humillado, mientras nos cagábamos de la risa. No lo dejábamos leer, nadie le prestaba atención. Yo, sobre todo. Los demás no sé por qué no le hacían caso: yo no le hacía caso porque no lo conocía. No sabía que él era Salas, no sabía nada sobre los poetas que habría de adorar en mi futuro.

31 marzo, 2009 217 comentarios

El muerto que crece

Teníamos quince años, que para las mujeres es una edad recordable, para los perros el principio de la vejez, y para nosotros, los varones, nada bueno. Los quince masculinos son una transición del habla, una torpeza del cuerpo. Yo no sabía si Pablo se masturbaba, por ejemplo, ni él si yo; todavía hablábamos de cuestiones infantiles. Éramos amigos, bastante inseparables, aunque es verdad que hoy no lo seríamos tanto. Hay una edad, posterior a los quince, en donde las costumbres y los deseos distancian a los hombres.

31 marzo, 2009 266 comentarios

Gente ecológica

La publicidad muestra a un canario en una cocina. El pájaro va hasta la hornalla y es tragado por una campana extractora de la marca Balay, eficaz y silenciosa. Para que no haya problemas con las asociaciones que defienden los derechos del animal, unas letras pequeñitas advierten: ficción publicitaria, no sea cosa que alguien crea que han matado al pájaro en serio. Acaba la tanda y comienza el programa de Arguiñano. El cocinero mete un animal vivo en una olla. Lo vemos morir lentamente, sin letras pequeñas, sin culpa.

31 marzo, 2009 356 comentarios

Instrucciones para crear mundos paralelos

Descubrimos el truco por casualidad, en nuestro propio edificio. Y como nos salió bien, empezamos a repetir la rutina en hogares ajenos, subidos a otros ascensores, con nuevas víctimas. Las bromas perfectas surgen de la nada, de un error o una impaciencia, y ésta fue una de las mejores. Tan original, y tan simple, que siempre nos pareció mentira que no existiera ya, que no fuese un clásico popular. Pero no lo era: lleva nuestra firma. De hecho, ésta será la primera vez que el truco tome estado público.

31 marzo, 2009 130 comentarios

Adelantados éramos los de antes

Hace veinte años mi amigo Chiri y yo descubrimos, por casualidad, que la mejor manera de caminar es hacerlo como un mono que, mientras trota, se estuviera convirtiendo en avestruz. Esta forma de andar es mucho más cómoda y veloz que la manera habitual, y a todas luces menos cansadora. Con Chiri solíamos dar largos paseos utilizando este método de tracción, a la vez que nos preguntábamos: «¿por qué la gente no se desplazará así, por qué todo el mundo ha elegido la variante más difícil?». Dimos con la respuesta en 1991, cuando nos llevaron presos a causa de caminar distinto.

31 marzo, 2009 231 comentarios

M'hijo el dotor

De todos los oficios, el que más me repugna es el de los abogados. Se me hace cuesta arriba entender cómo es posible que todos los abogados no estén presos. Si este mundo fuera realmente justo, debería haber jaulas a la salida de la Universidad de Derecho. Cada vez que salga un jovencito recibido de abogado, con su toga ridícula y su diploma enrollado, habría que cerrar con llave la jaula y mandarlo al zoológico. Que me perdonen las focas.

31 marzo, 2009 321 comentarios

Los ríos son caminos que andan y se cruzan

Sobre las calles de tierra de la Pampa Chica los veranos son más calurosos que en cualquier otra parte de Mercedes. El polvo entra a las casas por las puertas de chapa, y los dos hijos mayores de la familia Galíndez salen con baldes, después del mediodía, y echan agua para que el viento no levante mugre. Se llaman Marcos y el Negro; en el barrio les dicen los de Galíndez.

31 marzo, 2009 95 comentarios

Imaginate que tu nombre es Jorge

Pensá por un momento que tenés casi ochenta años. La espalda arqueada, dolor en todos los huesos, problemas para mear. Imagináte que hace casi treinta años mataste a otros, o los mandaste matar, y que ya no te acordás por qué. Estás cansado, el mundo no te pertenece, ni siquiera entendés cómo funciona la videocasetera. Solamente querés disfrutar de tus nietos, ese único remanso posible, y esperar la muerte con serenidad.

31 marzo, 2009 167 comentarios

Una docena de tortas negras

Miró a las tres mujeres que esperaban que cortase el semáforo. Dos morochas, una rubia. Agachó la cabeza, tomó carrera, cerró los ojos y se tiró contra la rubia. Se cayeron al suelo, rodaron unos metros hasta el final de la vereda. La pierna de la rubia quedó en la calle, el taco del zapato casi tocando el charco de agua.

31 marzo, 2009 132 comentarios

Cincuenta minutos con Gravinsky

—Tome asiento, Casciari —me dice Gravinsky cuando entro a la consulta, y revisa con rapidez la libreta donde apunta mis cosas—. El jueves pasado usted me decía que prefiere darle la razón a todo el mundo, que le huye a las confrontaciones intelectuales. ¿Es correcto?—Sí —le digo—, más o menos era eso. Como si tuviera agorafobia, como esa gente que tiene miedo de salir a la calle, pero en el terreno de las ideas. Me rompe mucho las bolas discutir. Ya no discuto.

31 marzo, 2009 89 comentarios

Las llagas de Waiser

Waiser era el bibliotecario de la Biblioteca Sarmiento de Mercedes. Yo llegué a conocerlo, pero de lejos; nunca hablamos ni nada. Sin embargo tuve que ver, de refilón, con su muerte. Y esa historia es la que voy a contar hoy. En el año 93 a Waiser le pusieron en la biblioteca una ayudante que se llamaba Analía, bastante más joven que él. El viejo empezó a tener con ella fantasías sexuales un poco extrañas para su edad, unas perversiones tan nítidas que terminaron por obsesionarlo.

31 marzo, 2009 61 comentarios

Pequeño homenaje a mis cuadernos

No sé si hay un nombre para los que tenemos este vicio, pero por las dudas lo invento: yo soy cuaternófilo (si a don Víctor de la Concha le parece bien, aquí le dejo la ficha para que la incorpore). Los cuaternófilos somos tipos que entramos a una librería comercial —o papelería— a comprar sobres, por ejemplo, o a hacer dos fotocopias, y en lugar de eso nos quedamos una hora y media mirando cuadernos mientras se nos cae la baba en el mostrador.

31 marzo, 2009 51 comentarios

El gran secreto de mi vida

Las pocas veces que he tenido que ir a un almuerzo de negocios (la última de estas desgracias ocurrió hace un mes), se ha dado una situación que me aterra. Es cuando llega el camarero del vino y sirve un poquito en mi copa para que dé el visto bueno. Es entonces cuando el mundo se detiene, la vida del restaurante se congela y, como en los cuentos de Poe, sólo se oye a mi corazón —cataplóm, cataplóm— galopar en pánico desbocado.

31 marzo, 2009 46 comentarios

Un Detalle Sin Importancia

En tu último sueño, Iven, imaginás caballos cagando en la calle asfaltada de un pueblo. Afuera hay alguien que golpea a tu puerta, pero vos estás todavía en el sueño y no alcanzás a despertarte.

31 marzo, 2009 85 comentarios

El hombre que sueña con todo lo malo

En un comentario reciente, una lectora me recordó las épocas en que escribía, en un periódico de Mercedes, entrevistas a personajes inexistentes (por supuesto sin decir que eran cuentos camuflados). Siempre pensé que los habitantes de las ciudades pequeñas, tan poco lectores pero a la vez tan amigos de propagar historias, pueden engancharse con gusto a la ficción literaria de una sola manera: creyendo que el cuento que se les cuenta es real como la vida misma.

31 marzo, 2009 44 comentarios

Juguetes

La etapa más vertiginosa del progreso humano ocurrió entre 1978 y 1982, cuando los juguetes, que hasta entonces habían sido pelotas inanimadas y baleros sin sabor, fueron convirtiéndose intempestivamente en artefactos a batería o en juegos complicados con infinidad de complementos. Mi vida, la de un gordito de pueblo harto de jugar con el tiki-taka, se vio entonces arrasada por el conocimiento y la aventura. La primera maravilla llegó después del Mundial '78, y se llamó El Cerebro Mágico.

31 marzo, 2009 114 comentarios

El dolor es un mensaje del cuerpo

El dolor físico es incómodo. Igual que esos tipos que te hablan de sus dramas todo el tiempo. Uno cambia de mesa y el tipo te sigue. El dolor también. Tratás de no prestar atención y el tipo te habla más fuerte. El dolor igual. El dolor físico es eso: un pesado de anteojos que vive adentro nuestro y que a veces se despierta con ganas de conversar. A mí, toda esta semana, el tipo me hizo un monólogo en el medio del culo.

31 marzo, 2009 67 comentarios

No hablo, no veo, no oigo

La primera vez que tuve esa intuición sentí pánico. Habíamos ido con Roberto a ver un River—Rácing decisivo que perdimos dos a uno. Yo tenía trece años. De regreso a Mercedes pensé que, posiblemente, el resultado habría sido otro si esa tarde no hubiésemos ido a la cancha. Supe que, al ir, habíamos modificado sutilmente el destino. Desde ese día ando con mucho más cuidado.

31 marzo, 2009 152 comentarios

La gramatica necesita vacaciones

Me regaña un lector de Mirta, vía mail: "Aunque tus personajes hablaban 'en argentino', tu deber es escribir con corrección. Y tu deber, en este caso, es saber que las palabras llanas (graves) no llevan tilde cuando acaban en ene, ese o vocal". Y como no es la primera vez que me hacen esta acusación tan seria, aprovecharé las vacaciones para explicar por qué, a veces, nuestro único deber es que la gramática nos chupe un huevo.

31 marzo, 2009 235 comentarios

La desdicha que me espera

En media hora me tengo que ir vacaciones. Voy a estar un mes panza arriba en el Mediterráneo. Voy a vivir en una casa rodante. Voy a comer pescados sacados del agua por mí. Pescados que conocí vivos, que vi sufrir y que maté yo. Voy a andar en patas. Voy a mirar alemanas en tetas. Voy a jugar al scrabel a la intemperie. "Me alegro, Casciari, ¿estás contento?" No, estoy enojado.

31 marzo, 2009 70 comentarios

Gente seria, gente idiota

Nunca en mi vida corrí detrás de un transporte público, y no solamente por pereza. Ocurre que durante las esperas (ya vendrá otro tren, ya pasará un nuevo avión) es donde se me ocurren las mejores cosas, las canciones tontas, las teorías más interesantes. Siempre creí que las personas que corren para llegar le tienen pánico al tiempo muerto. Miedo a pensar boludeces.

31 marzo, 2009 77 comentarios

¡Los ovnis somos nosotros mismos!

En Mercedes existe el GIFAD (Grupo Investigador de Fenómenos Aeroespaciales Desconocidos), que agrupa a todos los mercedinos que alguna vez vieron algo raro volando. Yo les dije mil veces que los ovnis somos nosotros mismos en el futuro, pero ellos nunca me hicieron caso. Ahora, que tengo página web, puedo gritarlo a los cuatro vientos.

31 marzo, 2009 128 comentarios

La vieja que llevo adentro

A veces me quedo un rato, en la calle, esperando que un albañil se caiga de su andamio. Y si no se cae, me voy puteando al pobre diablo, como si me hubiese fallado, como si el inocente empleado de la construcción me hubiese prometido algo y no lo hubiera cumplido. Es la vieja que llevo dentro la que espera en vano esa caída. No soy yo.

31 marzo, 2009 69 comentarios

Últimas palabras en un ascensor

Una madrugada de los años noventa el ascensor de mi departamento de Almagro se quedó entre el tercero y el cuarto, y tuve que salir por el hueco junto a otros dos pasajeros. Del lado de afuera, el portero nos decía que lo hiciéramos sin problemas, que no habría riesgos. Y entonces descubrí mi fobia a partirme en dos y me paralicé de terror.

31 marzo, 2009 38 comentarios

El viudo equitativo

En una enorme mansión vivía un viudo rico con tres hijos: Federico, el primogénito; Alejandro, el segundo; y Bernardo, el benjamín. Cuando éstos eran aún pequeños, el oráculo le presagió al viudo que solamente uno sería astuto y triunfaría, mientras que los otros se dejarían engañar fácilmente. Pero no le dio nombres.

31 marzo, 2009 43 comentarios

El viaje a ninguna parte

Una vez cada tantos meses extraño viajar. Lo extraño mucho, como se extraña no a la mujer, sino el perfume que usó la noche más feliz con ella. Me pongo a pensar qué cosas me gustan de los viajes, y no doy con la idea. ¿El hecho de estar en tránsito continuo? Sí, está bien, pero no es sólo eso. ¿Vivir sin hacer nada sabiendo que de todos modos se está haciendo algo puesto que se está en movimiento? También, pero no me satisface como la gran explicación.

31 marzo, 2009 20 comentarios

No soy yo cuando me disgusto

Yo también después de reventar costuras y volverme loco tras una crisis marca cañón, agarro mi bolsito Dunlop y me pongo a hacer dedo en la ruta para llegar a una ciudad nueva, en la que nadie sepa quién soy. Como mi amigo Bill Bixby, experto en crisis y gran comprador de camisas leñadoras.

31 marzo, 2009 20 comentarios

Técnicas literarias

Esta noche, viajando en el N-6, pensaba en la siguiente metáfora: "Fulano caminaba por la calle con la seguridad y el alivio de aquellos a quienes se les ha destapado la nariz después de cuatro meses". Me pareció gracioso el recurso, más que nada porque en la metáfora misma había una pequeña historia escondida: la de un grupo de gente que anda toda una época con la nariz tapada y de un día para el otro, ¡zas!, otra vez el aire a los pulmones y a caminar por la vereda sacando pecho.

31 marzo, 2009 21 comentarios

Cómo se combate la madurez

Durante el día me asaltan infinidad de preguntas idiotas. Me asaltan, pero rara vez me desvalijan. Quiero decir: no logro nunca entregarles las respuestas que buscan, por más que a veces utilicen la fuerza para reducirme. Y entonces se van (por lo menos eso parece), al acecho constante, a asaltar a otro cristiano más despierto.

31 marzo, 2009 28 comentarios

Mis conflictos con la ciencia

Las noticias más importantes nunca aparecen en la tapa del diario sino en las páginas del fondo, y casi siempre tienen que ver con la ciencia, la biotecnología, la astronomía y los chusmerío de la farándula (en español: los cotilleos del famoseo). Sacando esto último, que solamente tiene una trascendencia que alimenta la frivolidad necesaria para equilibrar mi profundo compromiso con la problemática del universo, a mí las noticias que más me gustan son los descubrimientos raros.

31 marzo, 2009 38 comentarios

Literatura infantil

A los doce años yo pensaba en la muerte con lejanía y por placer. Y pensaba en los ríos nocturnos que tenían un nombre con consonantes dobles. Había un perro en mi casa, y yo quería que él me hablara y me contara una historia de su vida anterior a mí. También quería encerrarme a oscuras con una manzana y ver cuánto tardaba en morirme de hambre. Lo cierto es que estaba a punto de escribir un cuento, pero todavía no sabía qué decir.

31 marzo, 2009 47 comentarios

¿Desea algo más del sr. Casciari?