Vida privada

Secretos, detalles íntimos, confesiones escatológicas, verdades horribles y un regreso recurrente a la adolescencia. De esto se trata. No parece muy tentador, pero es lo que hay.


Esto no estaba en mis planes

No estaba en mis planes subirme a un escenario una o dos veces por semana, como si fuese un actor o una cantante gorda de ópera. Tampoco estaba en mis planes cenar todos los jueves (en un camarín gigante) con mi madre, mi hermana, mi cuñado y otros diez integrantes de mi familia. Todos juntos y apelotonados y cagándonos de risa. Como si en vez de parientes fuésemos amigos que se juntan a jugar al póker. 

3 mayo, 2016 335 comentarios

Un error de cálculo

Ahora estoy unos días en Barcelona, de vacaciones, y me quedo en la que fue mi casa hasta antes del infarto. O también se puede decir: en la que fue mi casa hasta antes del divorcio. Me cubre el mismo techo pero, obviamente, no duermo en la misma cama. Estoy en la habitación de los invitados, al lado del cuarto de mi hija. Son las ventajas de separarse sin gritos ni peleas. Cristina, mi exmujer, me deja quedarme estos días acá, para que Nina y yo podamos estar juntos más tiempo.

3 mayo, 2016 167 comentarios

Vas a matar un mundo

Cuando Cristina y yo nos separamos, después de quince años de convivencia, nos pusimos orgullosos por haber tomado una decisión tan importante sin gritos, como gente educada. Pero enseguida nos topamos con un problema: no sabíamos cómo darle la noticia a nuestra hija de once años. El gran problema de separarse sin platos rotos es que ni los hijos ni los vecinos ni los parientes se enteran de nada antes de tiempo. Al amor se lo come una abertura en el suelo, pero nadie percibe el terremoto.

3 mayo, 2016 170 comentarios

La venganza del metegol

El mes pasado me invitaron a presentar un libro en Buenos Aires. Y como era un libro sobre fútbol, al final de la charla el director de la editorial nos invitó a jugar un partido de metegol (ese invento español al que sus creadores llaman, erróneamente, futbolín). Hacía años que no jugaba al metegol, pero por suerte me tocó de compañero un filósofo muy prestigioso y pudimos ganar. Nuestros contrincantes eran el autor del libro y el director de la editorial. De los tres, a este último lo conocía desde la juventud.

3 mayo, 2016 145 comentarios

Una canción de cuna

En diciembre se cumplen quince años desde que vivo en un país que no es el mío. Caí en Barcelona por casualidad, porque conocí a una catalana y me quedé a vivir con ella. Pero podría haber conocido a una madrileña, o a una andaluza, y entonces no escribiría esto. Porque ahora, quince años después, empiezo a entender a los catalanes y a sus asuntos. No quiero decir que me convencieron (un argentino que cambia de opinión es un uruguayo) pero sí puedo confesar que cuando llegué, en el año 2000, sus afanes de independencia me daban risa.

3 mayo, 2016 228 comentarios

Veinticinco de mayo

Los veinticinco de mayo —y solamente los veinticinco de mayo— tengo tres conversaciones con mi hija catalana, que tiene once años. A la mañana bien temprano le digo: Hija mía, si vos fueras argentina hoy no tendrías que ir al colegio; pero el resto de los días de tu vida tendrías que levantarte a las 7:30 am, que en invierno en Argentina es todavía noche cerrada.

3 mayo, 2016 117 comentarios

Electrodomésticos

Era un loft hermoso, amplio, casi sin muebles. Lo más caro que le compré fue un sommier de plaza y media, con resortes bicónicos, porque en 1998 lo único que me importaba era dormir. Se lo alquilaba a un alemán viudo que vivía en el primer piso con su hija. Hans era un pelado de ojos tristes que recibía el Deutsche Post. Sandra tenía mi edad, unos veintisiete. Cuando Hans me alquiló la casa y me explicó los detalles, no me avisó que su hija tenía problemas.

3 mayo, 2016 155 comentarios

Una alarma inesperada

Durante media vida lo más trágico que puede pasar es tu propia muerte egoísta, pero entonces llega algo y ¡zas!, te cambia para siempre el epicentro del miedo. Yo descubrí esto arriba de un taxi. Un rato antes me habían pagado un dinero que no esperaba por algo que ni siquiera era un trabajo. Entonces decidí no viajar desde la Capital a La Plata en un micro mugriento, porque lo mínimo que podés comprar con plata inesperada es comodidad. El problema es que elegí a un taxista que estaba a punto de cruzar un límite.

3 mayo, 2016 232 comentarios

La falsa biografía

Hernán Casciari nació en Mercedes, en 1971, y todo lo que sigue es relativo o fragmentario. Nadie es como informa su biografía. En realidad, nadie es de una manera única o lineal. Pensaba en esto ayer porque —en medio del rediseño de este blog— quería actualizar el apartado «El Autor». Estaba a punto de agregar datos nuevos, y de repente me quedé en blanco. ¿Quién soy realmente? Y sobre todo, ¿quién debería explicarlo?

3 mayo, 2016 167 comentarios

Una charla tranquila

Hace una semana estuve en Buenos Aires y solamente elegí hacer dos entrevistas. Una con un medio muy grande (saldrá estos días) y otra con un medio independiente y desconocido.

3 mayo, 2016 80 comentarios

Gaussian blur

Estoy en San José de Costa Rica y llueve. Acabo de pedir un café y abro la portátil. De repente aparezco etiquetado en una foto de Facebook y pienso que se trata de un error, porque a primera vista no me veo en la imagen. Es nomás un segundo, menos incluso de un segundo, hasta que entiendo. Me quedo mirando la foto con los ojos abiertos y sin pestañear; pasa un rato, después otro rato, y mi gesto sigue congelado.

3 mayo, 2016 75 comentarios

La batalla del movimiento

Hubo una época, que para peor fue larguísima, en la que Chiri ejerció un extraño poder sobre mí. Me va resultar difícil explicar esto, por lo que me pido tres páginas en lugar de una. La desgracia empezó al inicio de la edad del pavo, a los doce o trece años, en una plaza de Mercedes cercana a las vías.

3 mayo, 2016 53 comentarios

Mic

La televisión te engorda cinco kilos, entonces cuando me invitan a la televisión primero bajo cinco kilos. Uso un método que se llama la cura del sirope. Hay que estar diez días sin comer, tomando agua mezclada con sirope y limón. No funciona como dieta sino como limpieza del cuerpo, pero deshincha bastante. A mí no me importa ni limpiarme ni adelgazar. Lo único que me importa es no verme en la televisión con papada. Por eso llegué al canal muerto de hambre.

3 mayo, 2016 183 comentarios

Algo para recordar

Lo que voy a contar pasó cuando todavía existían las pesetas, exactamente el día que me quedé sin ninguna. Con treinta años recién cumplidos, yo vivía en una pensión del barrio de Gràcia. Una cama, un escritorio, el baño afuera. Hacía poco que estaba en Barcelona y Cristina ya me había empezado a pagar los cigarros.

3 mayo, 2016 187 comentarios

Debe haber sido increíble

Los que nacimos en Latinoamérica fantaseamos, desde la adolescencia, con visitar alguna vez Europa. Es una obsesión con la que nacemos. Lo extraño es que al europeo le pasa lo mismo. Por ejemplo a Cristina, mi mujer catalana. Ella soñó siempre, desde chica, con viajar alguna vez a la Patagonia, a las Cataratas, al Glaciar Perito Moreno... Son viajes raros para ellos, lugares exóticos del fin del mundo. Sin embargo, mi mujer ya vino cinco veces a la Argentina y solamente conoce la casa de mi hermana en la Plata, y la casa de mi mamá en Mercedes.

3 mayo, 2016 281 comentarios

El segundo cajón

Resulta que no hace mucho publiqué en este blog una historia de amor, Tetas, que me ocurrió a los ocho años. Los personajes que aparecían en el cuento eran compañeros de tercer grado que no vi nunca más, porque al año siguiente me cambiaron de curso. Como en la historia usé nombres y apellidos reales, uno de aquellos compañeros, Juan José Bugarín, me escribió un correo electrónico tan pronto se vio mencionado.

3 mayo, 2016 295 comentarios

Lechón

«Lechón, ven a poner la mesa», me dijo ayer mi mujer, en un tono sarcástico, y a mí me sonó muy extraño el mote, porque lechón no es una palabra que se use en la península. Más tarde me llamó Chiri y me comentó, entre risas ahogadas, que mi madre había dejado un comentario muy largo en el blog, explicando con pelos y señales cómo había sufrido ella el día en que yo nací, hace ahora cuarenta años. En ese comentario es donde me llama lechón y le cuenta a todo el mundo intimidades que me avergüenzan.

3 mayo, 2016 327 comentarios

Renuncio

Renuncié hace unos días a mi columna de los domingos en el diario La Nación, de Argentina, y renuncio hoy a mi columna de los viernes en El País, de España. Noventa columnas y dos años de trabajo en La Nación; ciento veinte columnas y tres años en El País. Aprendí mucho de ambos periódicos. Aprendí, sobre todo, que solamente me puedo divertir en un medio sin publicidad, y que solamente puedo dormir los viernes —de un tirón, sin telefonazos intempestivos— en un medio sin ideología.

3 mayo, 2016 720 comentarios

El pibe que arruinaba las fotos

Esta mañana salió a la venta en España y Argentina una novela que no recuerdo haber escrito nunca. Claro que la escribí yo, palabra por palabra, pero el asunto es que no me di cuenta, hasta hace unos meses, de que aquel montón de historias podían ser una sola. Lo que sí hice, cuando lo supe, fue darles continuidad y ritmo. En eso estuve estos meses de ausencia en Orsai: editando y corrigiendo recuerdos propios. Lo que quedó es, hasta ahora, lo más lindo que escribí en la vida. Y fue sin querer.

3 mayo, 2016 560 comentarios

La revancha

Son las cuatro y mi hija acaba de tener una pesadilla. Se despertó llorando y me contó el sueño mientras hacía pucheros. Yo escuché la historia, le acaricié la cabeza y la tranquilicé. Mientras me describía al protagonista de su pesadilla intenté que no notara mi angustia. Ella no tiene edad todavía para entender mi sobresalto. Ahora que ha vuelto a quedarse dormida, ahora que el desvelado soy yo, voy a intentar contar la historia completa. Hace mucho que no escribo, quién sabe cómo saldrá.

3 mayo, 2016 433 comentarios

Tetas

Tengo infinidad de recuerdos infantiles alrededor del tema. Elijo uno al azar. Una vez, en un recreo, alguien notó que yo tenía tetas. Y otro, que estaba en el mismo grupo, dijo: "Tenés suerte, Gordo, podés tocar una teta cuando quieras". Me lo dijo de verdad, no era un chiste. Esa mañana yo tenía siete años y estaba enamorado de Paola Soto. A la noche me miré al espejo y me pregunté cómo era posible tener más tetas que el amor de mi vida. No me pareció bueno experimentar el romanticismo en desventaja.

3 mayo, 2016 317 comentarios

Los dos comodines

Una serie de situaciones (gratas) provocaron que el mes pasado haya escrito poco en mi cuaderno. Es verdad que no redacto estas páginas para nadie, pero también es mentira: suelo andar por la casa con más soltura si el último relato de Orsai está en sintonía con una fecha cercana. Será que al publicar un texto nuevo dejo de sentir la espera ajena, o que necesito escribir por superstición amateur, para que esto no deje nunca de ser un hobbie. Sea por una cosa o por la otra, hacerlo me tranquiliza; me pone en orden.

3 mayo, 2016 261 comentarios

Cuento con bruja y tramontina

Íbamos en un taxi por la avenida Álvarez Thomas. Al llegar a la esquina de la calle Lugones el semáforo nos detuvo y entonces pude mostrarle a mi hija la fachada de la casa: «Mirá, Nina, fue ahí; en ese balconcito el Chiri me acuchilló». Mi hija alzó la cabeza y vio la ventana triste que todavía, veinte años después, estaba sin pintar. Se emocionó al reconocer el escenario: fue como si hubiera llegado al bosque original de Caperucita y el lobo. Después me pidió que le mostrara la cicatriz y que le contara otra vez el cuento.

3 mayo, 2016 211 comentarios

Backstage de un milagro menor

Voy a contar algo que ocurrió hace un mes y que, por un momento, nos pareció un milagro de entrecasa. Podría narrar el milagro sin dar a conocer su lógica interna, escondiéndoles a ustedes la explicación que lo desbarata. Pero no haré eso, porque me quedaría un cuentito fantástico y nada más. Voy a narrar los hechos sin trucos. Ustedes verán a las marionetas pero también los hilos que las mueven. Dicho esto, la historia empieza con una mujer, sentada en un sillón, y sigue con una chica de once años que va en coche por la ruta.

3 mayo, 2016 256 comentarios

Abrir y cerrar un círculo

La última vez que estuve en Buenos Aires fue hace cinco años. No existía la Nina, ni yo sabía qué cosa era un blog. Estuve allí veinte días en los que, sin saberlo, abracé a mi abuela Chola por última vez. También conversé con gente que quiero, padecí a Racing en directo y pisé Mercedes. Llegué a Ezeiza con un presidente y me volví a Barcelona con otro. Al regresar pasaron dos cosas, al mismo tiempo, que abrieron un círculo en mi vida: empecé a escribir unos cuentos en internet y Cristina me dijo que estaba embarazada.

3 mayo, 2016 292 comentarios

Charla con los lectores de Orsai

Me metí yo solo en este berenjenal, y ahora hay que salir. Si un grupo de lectores es capaz de hacer quinientas preguntas variadas en veinte horas, por qué no voy a ser capaz de contestar la mitad en una tarde. Así que me pongo a ello ahora mismo. Las dividí en siete grupos: los blogs, el exilio español, preguntas íntimas, el nuevo libro, la profesión, los gustos personales y las inclasificables. Intentaré hacerme el gracioso lo menos posible, pero no esperen milagros. Empiezo ahora y actualizo durante todo el día.

3 mayo, 2016 238 comentarios

Una década flaca

Una tarde de 1990 fui a tomar la leche a la casa de un muchacho que se llamaba Diego Grillo Trubba. No me acuerdo bien por qué, pero en la reunión había otra gente y el asunto tenía que ver con la literatura. Fue la única vez que vi a ese chico en mi vida, y después pasaron casi veinte años. Hace unos meses reapareció su nombre en mi casilla de correos: el mismo muchacho, ya grande, me invitaba a participar de una antología de cuentos que hoy publica Mondadori (sólo en Argentina, creo) y que se llama «Uno a uno».

3 mayo, 2016 107 comentarios

El milagro de los pueblos

Cuando nació la Nina no tuve ganas de escribir sobre otra cosa que no fuera el descubrimiento de la paternidad. Yo mismo notaba, en los ojos de todos, el cansancio de mi discurso baboso. En Orsai intenté controlarme, y prometí que sólo escribiría sobre el tema los días veinte de cada mes, y así lo hice durante el primer año. Después conseguí calmar el borbotón, al menos de puertas para afuera. La semana pasada Nina cumplió cuatro años, y hoy casi somos día veinte... Es un buen momento para volver sobre el asunto.

3 mayo, 2016 177 comentarios

Los dos rulfos

A su regreso de México, mi amigo Comequechu nos contó una historia. Dice que va paseando, con su mujer y su hija, por las calles de Jalisco y entonces descubre, a dos pasos, la imponente Universidad de Guadalajara. En la puerta hay un cartelito con información para turistas, y lee que allí están los bustos de todos los ganadores del premio Juan Rulfo de literatura, que concede esa casa desde 1991. Sin dudarlo, arrastra a su familia por los pasillos. "Vamos a ver el monumento a Cayota", les dice.

3 mayo, 2016 153 comentarios

Don Marcos

Dos veces, y no una, mi abuelo materno me ayudó a ser un escritor. Y las dos veces su intención fue convertirme en su títere. Ahora que el hombre ha muerto soy capaz de escribir sobre el asunto con menos tacto, y puedo recordar —creo que sin rencor— el año surrealista que viví en su casa de San Isidro, esas noches en las que él me encerraba en la cocina con candado para que no saliera al patio a fumar; o las otras noches, todavía peores, en que revisaba mis cuentos y me tachaba con lápiz rojo las ideas inmorales.

3 mayo, 2016 235 comentarios

El rincón blanco

De pronto yo estaba en el hogar donde pasé la infancia; lo supo primero mi nariz. Los ojos se acostumbran tarde a la penumbra, pero mi olfato reconoció enseguida el olor inconfundible de la casa de la calle Treintaicinco. Siempre sabemos cuál es la fragancia del sitio donde crecimos; nadie acertaría a explicar de qué está compuesta, pero cada uno de nosotros es capaz de reconocer ese aroma entre miles. Y yo estaba ahora en mi casa de Mercedes. Exactamente en el sitio al que llamábamos el rincón blanco.

3 mayo, 2016 153 comentarios

La madre de todas las desgracias

Los que vivimos tan lejos, con un Atlántico en el medio, tenemos un tema tabú. Sabemos (nos aterra saberlo) que alguna vez tendremos que sacar un pasaje urgente, viajar doce horas en avión con los ojos desencajados, para asistir al entierro de uno de nuestros padres, que ha muerto sin nuestra cercanía. Es un asunto horrible que ocurre tarde o temprano, por ley natural. No es una posibilidad, es una verdad trágica que nos acecha cada vez que suena el teléfono de madrugada. Pues bien. Mi teléfono ha sonado.

3 mayo, 2016 255 comentarios

De mujeres y de fobias

La noche anterior a cumplir 25 años supe, de un modo fatal, que estaba a punto de dejar para siempre la juventud, y entonces le pedí a Chiri un favor muy grande. "Es posible que en breve tenga que cambiar de opinión sobre muchas cosas", le dije, "por eso necesito dejar constancia de esta época". Lo que le pedí era tan absurdo que no pudo negarse: yo necesitaba que él me hiciera tres entrevistas de doscientas páginas cada una, la primera a los veinticinco, otra a los cincuenta, y la última a los setenta y cinco años.

3 mayo, 2016 138 comentarios

El colmo de un campesino

Hace algunos días Natalia Méndez, una editora de libros infantiles que suele leer Orsai, preparaba un trabajo universitario y encontró —en la página cinco de una efímera publicación que se llamaba Humi, fechada en septiembre de 1982— un chiste firmado con mi nombre y mi apellido. Con generosidad, Natalia escaneó la página y me la envió por correo, sin saber que, al hacerlo, alumbraba un recuerdo que había estado escondido y a oscuras, en el sótano de mi memoria, durante veinticinco años exactos.

3 mayo, 2016 157 comentarios

El último hombre bueno de la lista

Una tarde, cansado de que mi madre me pegara por ser malo, ladrón y mentiroso —esto fue alrededor de mis doce años—, hice una lista de todas las personas buenas que conocía, y empecé a desconfiar de ellas. Yo tenía una teoría, o más bien una esperanza: sospechaba que ningún hombre era capaz de ser bueno todo el tiempo y para siempre. Lo arduo de la bondad no era el esfuerzo por perseguirla. Lo complicado era el sopor que causaba mantenerse bueno. La bondad, pensaba yo de niño, era la actividad más aburrida del mundo.

3 mayo, 2016 118 comentarios

Canelones

A las bromas telefónicas las llamábamos «cachadas» y eran tan antiguas como el teléfono. Había una gran variedad de métodos, pero casi todos tenían como objeto molestar a un interlocutor desprevenido; sacarlo de las casillas, desubicarlo. Con el Chiri nos convertimos en expertos cuando promediábamos el secundario. Éramos magos al teléfono. Pero entonces ocurrió una desventura que nos obligó a abandonar el profesionalismo. Una historia que aún hoy nos recuerda que llevamos la maldad dentro del cuerpo.

3 mayo, 2016 274 comentarios

Primer asalto

El 8 de septiembre de 2003 me apuntaron con un arma por primera vez en la vida. El caño me tocaba la frente, no de lleno sino de costado, y nunca supe si la pistola tenía balas. (Tampoco quiero saberlo ahora.) Me había enterado unos días antes que Cristina estaba embarazada, y en eso pensé mientras era encañonado. Pensé en un hijo sin padre, en una viuda con panza, en un tipo de treinta y dos años desangrándose a quinientos kilómetros de casa. Y también me acordé de un chiste; un chiste muy malo.

3 mayo, 2016 181 comentarios

El tajo de un cuchillo en el abdomen

Raquel no era peligrosa, más bien una excentricidad del barrio, pero Chichita se ponía en alerta máxima —¡Hernán, metéte para adentro!— cuando la loca se acercaba demasiado. Sus rarezas eran dos: iba vestida de maestra cuando no lo era, y se desvestía en la calle para ponerse el guardapolvos del colegio. Por lo demás, la Loca Raquel era inofensiva y mi madre sólo me resguardaba por temor a que yo pudiera verla sin ropa. Me resguardó bastante mal, pienso ahora, porque fue la primera mujer desnuda que vi en la vida.

3 mayo, 2016 229 comentarios

Encuentro con un caradeforme

No es bueno escribir enojado. Lo mejor es ducharse con agua tibia o pegarle patadas a un almohadón; sólo entonces, escribir. El problema es que acabo de hacer todo eso y sigo enojado. ¡Mierda! Ahora son las cuatro de la mañana del lunes. Hace unas horas, cuando todavía era domingo, tuve la mala suerte de encontrarme, en plena Barcelona, con un caradeforme. No es la primera vez que veo uno, pero sí la primera que no logro esconderme a tiempo. ¡Mierda, mierda! Estoy caliente como una pipa. (Ustedes perdonen.)

3 mayo, 2016 162 comentarios

Problemas en la relación padre-hija

Desde hace días la Nina quiere interactuar conmigo. Todavía es prematuro decir que intenta tener una relación estable, pero ya empiezo a oír los engranajes de su cabeza que se acomodan, se aceitan y crujen. Nexos coordinantes que aparecen de la nada, sustantivos nuevos, adjetivos precisos. Sus ojos, de repente, prestan atención a las palabras y a las formas. No hay prodigio: está en la edad. Ella parece preparada para dar el siguiente paso en su relación padre-hija. El que está cagado en las patas soy yo.

3 mayo, 2016 171 comentarios

Las Fiestas del hemisferio norte

Toda mi vida he asociado la noche de reyes con un olor y un sonido. A las madrugadas del cinco al seis de enero, como toda criatura ansiosa, yo no las dormía sino que las soportaba en vela, conteniendo la respiración e intentando escuchar los pasos de los camellos sobre el mosaico. En la oscuridad de la noche, sin embargo, solamente se podía distinguir el runrún del ventilador. Ahora ya soy grande, pero cada vez que me despierto con el ventilador prendido, el corazón me late como si al lado de mis zapatos pudiese haber regalos.

3 mayo, 2016 207 comentarios

Justificar los márgenes

No hace mucho tiempo cayó en mis manos el original de mi primer cuento. Esos papeles mecanografiados solían estar, doblados en cuatro partes, en unos cuadernos Rivadavia tapa dura donde mi mamá guardaba moldes viejos del Para Ti, fotos de mi hermana cuando era chica y tickets de supermercados que ya no existen. Eran tiempos de inseguridad literaria, y yo quemaba mis papeles cada dos o tres meses. Si todavía queda alguno vivo, es porque Chichita me los robaba del cajón y los resguardaba de mis fantasmas pirómanos.

3 mayo, 2016 180 comentarios

El intermediario

Hay dos clases de miserables que te tocan el timbre antes de las nueve: los vendedores y los cobradores. Sólo se diferencian en que los cobradores no sonríen cuando les abrís. El que me tocó el timbre ayer era un vendedor. Tenía esa sonrisa amable que pide a gritos una trompada. Yo, en piyama, no tuve reflejos ni para cerrarle la puerta en la nariz. Entonces él sacó una planilla, me miró, y dijo algo que no estaba en mis planes.

3 mayo, 2016 202 comentarios

Mi sofá, mi casa, mi embajada

Ayer volví a mi casa después de un mes de estar en otros lugares peores. He vuelto a mi baño, a la forma exacta del culo en el inodoro, a hablar por teléfono tirado en el sofá naranja, a ver películas hasta cualquier hora y, más que todo, he vuelto a tener todo el tiempo del mundo para conectarme a Internet y mirar televisión. Por alguna razón, siento que hubiera regresado no a mi sofá, sino a mi patria. Es un poco raro, pero cuando me voy de mi casa en Barcelona por algún tiempo, lo que más extraño es Argentina.

3 mayo, 2016 203 comentarios

Hace seis años también era domingo

Hace seis años yo vivía en una casita alucinante, en miniatura, que parecía el decorado de una sit-com. En realidad lo era, porque me la alquilaba un alemán que había trabajado durante veinte años como escenógrafo de Canal 13, y la había puesto a punto con sus propias manos. Era todo chiquito y placentero, y tenía una barra de madera que separaba la cocina del comedor. Y taburetes. También había un jardín, con un horno de barro y una parrilla. Y no tenía Internet. Hace seis años mi vida era la prehistoria.

3 mayo, 2016 216 comentarios

La desgracia venía en sobres papel madera

Desde los tres años de edad empecé a desarrollar una patología muy extraña, casi perversa, fruto de algún complejo o trauma no resuelto. No sé bien por qué hacía aquello. Nunca lo supe, pero tampoco era capaz de evitarlo. Lo que me ocurría podría definirse como un tic, pero no lo era. Podría excusarse como una gracia infantil, pero tampoco era eso. Me pasó durante años, y lo sufrí en silencio hasta hoy, que lo diré en público, a pesar de que todavía me causa un poco de vergüenza recordarlo: en la infancia yo arruinaba las fotos. Todas las fotos. Y nada ni nadie podían detenerme.

3 mayo, 2016 125 comentarios

Y que mi padre me perdone

Todos los esfuerzos que hice en la vida para que Roberto Casciari no me creyese puto acaban de desvanecerse. También se han hecho trizas mis posibilidades de ser un escritor serio. He perdido la oportunidad de ser un hombre y de ser un intelectual. Y todo ha ocurrido hoy, qué día más negro. Esta mañana vinieron unos fotógrafos y me disfrazaron de Mirta Bertotti para salir en la revista dominical con mayor tiraje en España. Me pintaron los labios, me compraron un vestido floreado, me pusieron una peluca y me obligaron a planchar y a hacer cosas de señora.

3 mayo, 2016 389 comentarios

Adelantados éramos los de antes

Hace veinte años mi amigo Chiri y yo descubrimos, por casualidad, que la mejor manera de caminar es hacerlo como un mono que, mientras trota, se estuviera convirtiendo en avestruz. Esta forma de andar es mucho más cómoda y veloz que la manera habitual, y a todas luces menos cansadora. Con Chiri solíamos dar largos paseos utilizando este método de tracción, a la vez que nos preguntábamos: «¿por qué la gente no se desplazará así, por qué todo el mundo ha elegido la variante más difícil?». Dimos con la respuesta en 1991, cuando nos llevaron presos a causa de caminar distinto.

3 mayo, 2016 231 comentarios

Nunca le abras la puerta a un chino

El 12 de septiembre de 2098 Woung viajará por segunda vez en el tiempo. Siempre, desde chico, había querido conocer a su tatarabuelo, porque Woung también es escritor, un joven escritor de 23 años. Al llegar a esta época, Woung me deja un mensaje en el contestador: "Hola, estoy buscando a Hernán Casciari, mi nombre es Woung. Usted no me conoce pero yo sí... Quisiera verlo. Llámeme por favor", y me da el número de un teléfono móvil.

3 mayo, 2016 115 comentarios

Finlandia

El 14 de noviembre de 1995 maté sin querer a la hija mayor de mi hermana, haciendo marchatrás con el auto. Entre el impacto seco, los gritos de pánico de mi familia y el descubrimiento de que en realidad había chocado contra un tronco, ocurrieron los diez segundos más intensos de mi vida. Diez segundos durante los que me aferré al tiempo y supe que todo futuro posible sería un infierno interminable.

3 mayo, 2016 146 comentarios

Justicia poética

Desde la más tierna infancia, desde el principio, entendí que soy un uruguayo atrapado en el cuerpo de un argentino. Ya de chico pensaba, vivía y sentía como uruguayo, por más que tratase de ocultarlo a causa del qué dirán. Mi mamá se dio cuenta una tarde que me vio tomando mate solo a una edad imposible. A mi padre traté de ocultárselo más tiempo, pero en las eliminatorias al Mundial de España se me escapó un grito de gol. Imagino que sufrió en silencio, aunque nunca hablamos del tema.

3 mayo, 2016 221 comentarios

El tipo aburrido de la mesa del fondo

En las fiestas de casamiento yo soy el que se queda solo, sentado a un costado de la mesa, mientras los demás bailan fingiendo que son un trencito. Yo soy ése porque en la vida hay roles que debemos cumplir. Alguien debe ser el borracho que da vergüenza ajena, y alguien tiene que ser la yegua omnipresente con el vestido rojo, y alguien tiene que ser el novio, y alguien tiene que ser la bisabuela que fuma, y alguien tiene que ser un primo que vino desde Boston especialmente a la boda. Yo soy el aburrido de la mesa del fondo. Y no me quejo.

3 mayo, 2016 111 comentarios

La leyenda del Negro Sánchez

Esta historia me encanta: el Chiri y yo estábamos en mi pieza de arriba escuchando Pescado Rabioso o algo de eso, mientras promediaba el año 88. Nos habíamos escapado de la clase de gimnasia, y era una tardecita intrascendente de junio. Entonces, a la mitad de A Starosta el Idiota, suena el teléfono. Atiendo y del otro lado alguien dice un color y un apellido. Me pongo pálido. Tapo el auricular y le digo al Chiri, asustadísimo: ¿Sabés quién llama? El Negro Sánchez.

3 mayo, 2016 90 comentarios

Una línea de puntos en un libro de catecismo

Nunca jamás en la reputísima vida caímos en la vulgaridad de festejar el veinte de julio. Es más, en las épocas en que el Chiri y yo nos pasábamos las tardes juntos, nos inventábamos una excusa para desencontrarnos durante los días del amigo. Nos daba vergüenza tener que decirnos "feliz día", caer en esas extravagancias que se dicen los maricones. Con los cumpleaños nos pasaba más o menos lo mismo. Pero con los veinte de julio muchísimo más.

3 mayo, 2016 86 comentarios

La tarántula

Estamos en 1980. Tengo nueve años y soy adicto a las figuritas Reino Animal. Si llenás el álbum te ganás una pelota de cuero. Yo quiero esa pelota, con gajos negros y blancos, que está colgada en la vidriera del kiosco Pisoni. Por eso compro figuritas. Compulsivamente. Cada billete que llega a mis manos, cada moneda, voy y compro paquetes de cinco figuritas. Los abro con nervios, porque me falta solamente una, la 64. Me falta la tarántula. Nombre científico, eurypelma californica.

3 mayo, 2016 114 comentarios

Una carta para Hugo Laurencena

Vamos a ver. Dejame que haga memoria. Esto que te voy a contar pasó hace casi quince años, en Buenos Aires. El kiosco estaba en Santa Fé casi esquina Cerrito. Un drugstore, toda la noche abierto. Vos venías de Alexis, haciendo zigzag y hablando solo. Un borracho más a las dos de la mañana, pensamos nosotros. Los ojos colorados, media sonrisa. No me acuerdo qué nos pediste: cigarrillos, lo más probable.

3 mayo, 2016 71 comentarios

Los problemas de mezclar ganado

Soy de la idea de que no hay que mezclar ganado. En las fiestas, por ejemplo, no es bueno fusionar a tus amigos del trabajo con tus amigos de la infancia. Tampoco hay que dejar que tus exnovias se conozcan. Hay que impedir que tu mujer y tu amante traben amistad. Tu sicólogo no debe conocer a tu dentista. Pero sobre todo, no hay que mezclar a tu mujer con tu madre. ¿Por qué? Porque se juntan, hablan mal de vos, intercambian argumentos y descubren que sos un mentiroso.

3 mayo, 2016 61 comentarios

Un año viajando en ascensor

Hoy, que la Nina cumple un año, hay que empezar a actuar de otra manera en casa. Tengo la certeza de que, a esta edad, los chicos empiezan a retener en la memoria imágenes por primera vez. Antes (desde el primer día y hasta en undécimo mes) todo lo que ven, lo que oyen y lo que sienten va derechito a la papelera de reciclaje. Pero desde que soplan la primera velita ya empiezan a guardar archivos en la carpeta "subconciente" que son como los temporales de internet: un lugar espantoso donde hay mujeres desnudas y uno no sabe por qué.

3 mayo, 2016 62 comentarios

Pequeño homenaje a mis cuadernos

No sé si hay un nombre para los que tenemos este vicio, pero por las dudas lo invento: yo soy cuaternófilo (si a don Víctor de la Concha le parece bien, aquí le dejo la ficha para que la incorpore). Los cuaternófilos somos tipos que entramos a una librería comercial —o papelería— a comprar sobres, por ejemplo, o a hacer dos fotocopias, y en lugar de eso nos quedamos una hora y media mirando cuadernos mientras se nos cae la baba en el mostrador.

3 mayo, 2016 51 comentarios

El gran secreto de mi vida

Las pocas veces que he tenido que ir a un almuerzo de negocios (la última de estas desgracias ocurrió hace un mes), se ha dado una situación que me aterra. Es cuando llega el camarero del vino y sirve un poquito en mi copa para que dé el visto bueno. Es entonces cuando el mundo se detiene, la vida del restaurante se congela y, como en los cuentos de Poe, sólo se oye a mi corazón —cataplóm, cataplóm— galopar en pánico desbocado.

3 mayo, 2016 46 comentarios

Yo es otro

Yo creo que hago todo lo necesario, carajo. Y más. Abro el Clarín todas las mañanas a las ocho. Miro el partido del viernes; también entreveo, medio dormido por la diferencia horaria, el partido del sábado; y me siento en el sofá con una Quilmes en la mano a mirar los dos clásicos del domingo. Hago todo lo que hay que hacer.

3 mayo, 2016 87 comentarios

Los espejos han vivido equivocados

Nunca en la puta vida me hubiera imaginado que el diario, siempre plagado de maremotos y de incendios de discotecas, pudiera traer alguna vez una buena noticia. Pero se ve que el periodismo está cambiando, o por ahí el que está cambiando es el mundo. O yo. La cosa es que el 2005 empezó muy bien.

3 mayo, 2016 36 comentarios

De joven fui compositor de currículum

Durante los felices años en que muy pocos teníamos una PC y una impresora, siempre llegaban a casa amistades sin trabajo con un lastimoso pedido de auxilio: "¿No me hacés un currículum, vos que tenés computadora?". A mí me fascinaba hacer estos favores porque nunca, ni siquiera en Orsai, tuve la oportunidad de mentir con tanta soltura y sangre fría como en las épocas en que mi oficio era el de componer, con pasión y paciencia, la vida de otras personas.

3 mayo, 2016 57 comentarios

Las teleoperadoras también lloran

Mi relación con las chicas que te quieren vender cosas por teléfono empezó hace un par de años, y fue un comienzo descorazonador. En Argentina estos llamados no eran una plaga (como lo son aquí) y yo no estaba acostumbrado a defenderme. La primera vez que me quisieron vender algo, mandé a la operadora a la concha de su madre y colgué, como dios manda. Error: a los dos minutos la chica me llamó de nuevo, y estaba llorando.

3 mayo, 2016 81 comentarios

¿Cuando es que se acaba la joda?

Soy un iluso. Siempre di por hecho que, al nacer la Nina, aquellos que se pasaban la vida diciéndome "disfrutá ahora, porque cuando tengas un hijo se te acaba la joda" iban a desaparecer. Pero no. A la gente que da consejos pesimistas le encanta seguir a tu lado, sobrevolando tu inminente desgracia. Ahora han cambiado levemente el discurso; me dicen: "disfrutála ahora, porque en realidad es cuando crecen que se te acaba la joda".

3 mayo, 2016 83 comentarios

Memorias de un ex-rugbier

Cuando cumplí ocho años, Roberto Casciari me lo puso bien claro: "O tomás la Comunión o vas a Rugby", me dijo, "pero no te quiero los fines de semana durmiendo hasta las doce". Para la Comunión había que hacer un curso los sábados a las 10. Para ir a rugby, también. Las dos cosas eran con pantalón corto y no había que usar el cerebro, por lo que me costó decidir. Hoy hubiera optado por ser católico, pero en la infancia uno siempre se equivoca: elegí ser rugbier.

3 mayo, 2016 91 comentarios

A mí me decían El Gordo Boludo

Dos tragedias similares, aunque con desenlaces distintos, ocurrieron ayer en Argentina y España a causa de la tradicional costumbre que tienen los adolescentes de burlarse de los compañeros de aula más introvertidos o estúpidos o deformes. En Buenos Aires, un nerd asesinó a cuatro compañeros; en San Sebastián, un chico que siempre era blanco de las burlas saltó desde un sexto piso y se mató.

3 mayo, 2016 117 comentarios

Casi consuegros

Desde que Ally McBeal lleva a su hijo a la misma placita de la esquina donde vamos con Nina por la tarde, mis deseos de que la criatura sea lesbiana han empezado a desvanecerse. Ahora, lo que más quiero en el mundo es ser consuegro de Indiana Jones, y juntarnos los fines de semana a mirar películas de él, mientras Ally conversa en la cocina con mi mujer. ¡Eso es vida!

3 mayo, 2016 39 comentarios

El dolor es un mensaje del cuerpo

El dolor físico es incómodo. Igual que esos tipos que te hablan de sus dramas todo el tiempo. Uno cambia de mesa y el tipo te sigue. El dolor también. Tratás de no prestar atención y el tipo te habla más fuerte. El dolor igual. El dolor físico es eso: un pesado de anteojos que vive adentro nuestro y que a veces se despierta con ganas de conversar. A mí, toda esta semana, el tipo me hizo un monólogo en el medio del culo.

3 mayo, 2016 67 comentarios

Lado B: canciones lentas

El hombre frente a mí podía sorprender por infinidad de cosas. Para empezar, esa mañana cumplía cien años; pero también había sido amigo de Freud, había editado 52 novelas (todas con títulos de siete letras) y era el ser humano que había escrito más sonetos desde Petrarca. Sin embargo, lo primero que me llamó la atención fue la cantidad de pelos blancos que le salían de las orejas.

3 mayo, 2016 156 comentarios

Lado A: música ligera

El mismo día que a Maradona lo echaron del Mundial me cansé de mi vida. Me compré una Olivetti Bambina colorada, una carpa canadiense, pastillas potabilizadoras y una mochila de setenta litros. Convencí al director del diario para que me siguiera pagando, pero por hacer crónicas de viajes. Una vez que aceptó, me subí en Once a un tren que se llamaba El Tucumano y me fui al Norte.

3 mayo, 2016 76 comentarios

La pluma, el Chimbote y la palabra

Cuando Cristina no me ve, cuando se descuida, cuando baja la guardia o se duerme, unto el chupete de Nina en un tarro de dulce de leche Chimbote, y se lo pongo en la boca con gesto conspirativo. Entonces espero que mi hija deguste el manjar, que se le dilaten las pupilas, que haga una especie de sonrisa triunfal y que se llene de genuina argentinidad.

3 mayo, 2016 102 comentarios

El ruido del garage

Durante mi ausencia, un grupo de comentaristas rebeldes y una máquina escupespam intentaron, con todas sus fuerzas, convertir Orsai en un nido de ratas. Esta anarquía me hizo acordar a las épocas en que mis padres se iban a Mar del Plata y yo me quedaba en casa 'a estudiar', porque me había llevado todo a marzo.

3 mayo, 2016 118 comentarios

La desdicha que me espera

En media hora me tengo que ir vacaciones. Voy a estar un mes panza arriba en el Mediterráneo. Voy a vivir en una casa rodante. Voy a comer pescados sacados del agua por mí. Pescados que conocí vivos, que vi sufrir y que maté yo. Voy a andar en patas. Voy a mirar alemanas en tetas. Voy a jugar al scrabel a la intemperie. "Me alegro, Casciari, ¿estás contento?" No, estoy enojado.

3 mayo, 2016 70 comentarios

Borges, desde el tablón

Lo peor que puede pasar en una mesa, cuando el tema es Borges, es que los que conversan empiecen con la cantinela de su posición política y la mar en coche. Hasta los 25 años yo me tomaba el trabajo de discutir sobre el asunto (un día en Chile, incluso, me cagué a palo con uno). Pero desde que maduré, me levanto de la mesa y me voy sin saludar.

3 mayo, 2016 123 comentarios

Léxicon 80

Hace poco rescaté de la basura una Léxicon 80 flamante y pesada. Había cuatro, esperando que pasara el camión de la basura, pero sólo me traje una para que Cristina no me tomara por loco. Si hubiera vivido solo me las traía a todas, porque la máquina de escribir es, de las cosas que no respiran, lo que más quiero en este mundo.

3 mayo, 2016 65 comentarios

Maximas para mi hija

Estoy escribiendo un blog secreto, para que lea Nina si me muero. La idea es de una película (Mi vida sin mí) en donde una madre con cáncer graba cintas de audio para los diferentes cumpleaños de las hijas. Yo escribo mi blog secreto con amor y con miedo, y sobre todo con ganas de que ella nunca lo lea.

3 mayo, 2016 96 comentarios

Próximo destino, la memoria

Creo que vuelvo al amanecer con gripe, que no hay escuela, y entonces me quedo en la cama a descubrir la televisión matutina, que es muy rara: primero Telescuela Técnica, después las Manos Mágicas y a las once Patolandia el programa feliz. A dejarme poner la bolsa de agua caliente en los pies. A eso creo que vuelvo cuando voy. Pero también a otras cosas.

3 mayo, 2016 85 comentarios

Composición, tema: mi hija

Debo decir la verdad: hago sacrificados malabares para no escribir todo el tiempo sobre Nina en este cuaderno. Principalmente por respeto a los lectores, que no se merecen que me convierta —así, de repente— en un comunicador baboso y sensiblero. Pero la verdad es que el único tema del que necesito hablar es del "tema hija". Lo demás me chupa un huevo.

3 mayo, 2016 72 comentarios

La culpa la tiene Dustin Hoffman

Sí. Yo escribía poesía en mi adolescencia. Sonetos y verso libre. Escribía muchísimos poemas de diversa índole, y los escondía con habilidad para que mi papá no me pensara poco hombre. Siempre tuve mucho cuidado de que Roberto Casciari no sospechara, por eso hice rugby, básquet, tenis, voley y cualquier cosa con pelota, durante sacrificados años.

3 mayo, 2016 46 comentarios

El piyama y el pito catalan

Hasta hace una semana Cataluña y sus costumbres me importaban un carajo, pero ahora que tengo descendecia nativa me estoy empezando a interiorizar por esta raza. Y he descubierto algo increíble: los argentinos hemos recibido de esta gente dos herencias fundamentales: la forma de pronunciar piyama y el pito catalán.

3 mayo, 2016 56 comentarios

Mi hija, y demas periféricos

La primera vez que comprendí que un ordenador alguna vez podía servirme para algo fue en 1990, cuando un novelista joven de apellido Cucagna me dijo que las computadoras, en breve, podrían corregir las faltas de ortografía.

3 mayo, 2016 36 comentarios

Nina 2x4

El programa de televisión que más vemos son los comentarios de este blog. Por lo general Cristina los revisa y me los va leyendo a los gritos, desde el estudio a la cocina, y los comentaristas son como amigos que entran y salen como pancho por su casa. Pero estos días, tan fecundos, los comentarios viajaron en diskette desde casa a la clínica.

3 mayo, 2016 191 comentarios

Las medialunas no son croissanitos

El sábado, por primera vez en cuatro años, encontré facturas en Barcelona: me topé de frente con una vidriera medio escondida en un callejón de Gran de Gràcia, y casi me caigo redondo, noqueado por la más argentina y gastronómica felicidad.

3 mayo, 2016 59 comentarios

Mudarse de noche

En cada mudanza se pierde algo siempre; el tiempo es un imán que se come los libros y los discos de la gente. Yo he extraviado casi todo en mi ir y venir continuo, pero lo que más me duele haber perdido es una carpeta negra con unos quinientos poemas desopilantes (desopilantes por horribles) que escribí entre los quince y los diecisiete.

3 mayo, 2016 15 comentarios

Literatura infantil

A los doce años yo pensaba en la muerte con lejanía y por placer. Y pensaba en los ríos nocturnos que tenían un nombre con consonantes dobles. Había un perro en mi casa, y yo quería que él me hablara y me contara una historia de su vida anterior a mí. También quería encerrarme a oscuras con una manzana y ver cuánto tardaba en morirme de hambre. Lo cierto es que estaba a punto de escribir un cuento, pero todavía no sabía qué decir.

3 mayo, 2016 47 comentarios

¿Desea algo más del sr. Casciari?