Me no comprendo soccer

01 de marzo, 2016


Me fascinan bastante los norteamericanos que no entienden ni quieren entender el fútbol. Para ellos es un juego menor que se llama soccer y que juegan sus hijas en la escuela. Para ellos el fútbol es como la milanesa de soja: la miran, la huelen, pero no la pueden masticar porque les parece un aburrimiento. Ellos adoran cuando, en sus deportes espectaculares, el tanteador llega a cien, o cuando en los entretiempos aparecen chicas universitarias con pompones de lana, o cuando los relatores salen por los altoparlantes del propio estadio. En cambio al fútbol nuestro lo ven triste, les parece un juego lánguido propio de latinos con espaldas mojadas y de europeos con complejo de inferioridad.

No entienden por qué nuestros mediocampistas no llevan hombreras; no les gusta que los córners no valgan tres puntos; no pueden entender la gracia de un deporte que, después de ciento veinte minutos, puede acabar cero a cero.

Hace un par de semanas, en la chacra patagónica donde pasábamos las vacaciones, tuvimos de vecinos a una pareja de Texas. Él se llamaba Mike y ella Honey, que quiere decir cariño o miel, una de las dos. (En realidad nunca supimos el verdadero el nombre de la chica.) Una noche Mike y Honey miraban un partido de la NBA desde el palier, disfrutando del cielo austral. Julieta y yo los espiábamos un poco desde nuestra cabaña, a pocos metros, mientras hacíamos un asado de tira.

Mike había armado (sin querer) la imagen habitual que los norteamericanos tienen de sí mismos: se mostraba como un hombrón extrovertido, de cogote colorado, que bebía cervezas en packs de a seis, con el televisor cerca de la cara a un volumen altísimo. Su mujer había prendido una barbacoa pequeña, circular, que parecía un ovni. Los dos miraban básquet. Cuando el partido terminó, el equipo del Oeste le había ganado 196 a 173 al equipo del Este. Los jugadores, en su mayoría negros, habían hecho piruetas increíbles para alcanzar ese score. Nuestro vecino Mike había saltado veinte veces de la silla, casi en éxtasis, y nuestra vecina Honey había pegado unos cuantos respingos. Entre el inicio y el final del partido, Mike y Honey habían calibrado el fuego de la barbacoa, habían echado al grill unas hamburguesas, habían cenado con mucho picante y habían bebido dos tazas de café negro.

Cuando terminó el partido de básquet los dos se acercaron a nuestra cabaña, y nos encontraron asando tres kilos de vaca muerta en la parrilla. Hacía dos horas que habíamos puesto la carne sobre unas brasas mínimas, y todavía faltaba una hora más para que estuviera crocante. Mientras tanto, mirábamos en Youtube las mejores jugadas del Barça contra el Celta. Julieta y yo estábamos maravillados por el cuarto gol, en donde Messi malogra un penal a propósito para cederle el gol a Luis Suárez.
Yo miraba la secuencia una y otra vez, desde los distintos ángulos de las seis cámaras, y no podía creer el virtuosismo de la idea. «Qué genio es el hijo de puta», decía yo, balanceando la cabeza desde Chile a Puerto Madryn. «Iba a ser su gol número trescientos en liga, y mirá lo que hace el hijo de puta».

Entonces enfoqué el gesto de Mike a mis espaldas, para comprobar su asombro, o quizás para decirle con los ojos que en nuestro deporte también ocurren ciertas maravillas, y él sin embargo veía la escena del penal con desconcierto. En realidad no entendía lo que había pasado entre Messi y Suárez. Sus ojos norteamericanos solo veían a un jugador patear despacio hacia adelante, y a otro llegar sin marcas, sin impedimentos, y pegarle fuerte sin oposición de nadie. No había grandes acrobacias en la jugada, ni riesgos comprobables para el físico de los delanteros, ni malabarismo alguno en aquella acción. Mike contemplaba mi asombro como los yanquis suelen mirar El Chavo del Ocho: con un poco de lástima y otro poco de vergüenza ajena.
«My no comprendo soccer», me dijo después, poniendo los labios en posición de banana invertida. «¿Por qué genio el gol del hijo de puta?» Y yo no supe con qué palabras contestar esa pregunta.

Porque si lo miramos con ojos de yanqui (o de extraterrestre, o de ameba) el gol de Luis Suárez después del penal de Messi no tiene mucha gracia. No es un gol estético ni resulta espectacular. Esa jugada solo maravilla al que ha visto miles de partidos de fútbol y conoce la extravagancia de la sutileza. Ese gol asombra al que ya sabe ciertas cosas: ese gol es una lección para el pedante Cristiano, que no festeja los goles de sus compañeros; ese gol es un guiño entre dos personas que toman mate. Hay que tener cierta información genética para disfrutar esa jugada. En cambio hay ciertas acciones del básquet, o del tenis, o incluso del béisbol, que sorprenden a cualquier idiota, incluso al que no está habituado a las reglas de esos deportes.

¿Pero cómo le podía explicar todo esto a un norteamericano, si ni siquiera hablábamos la misma lengua y mi nivel de inglés es pésimo? Lo que tiene de alucinante el segundo gol de Maradona a los ingleses, lo que lo hace realmente universal, es que hasta un texano puede entender que ahí pasó algo único.

Los invitamos a sentarse a la mesa mientras cortábamos verduras para la ensalada. A ellos les resultó extraño que cenáramos tan tarde, o más bien, que tardásemos tanto en cocinar.

Después de un silencio que no resultó incómodo (porque en la Patagonia los silencios son necesarios) Honey le preguntó a Julieta, en una media lengua graciosa, por qué no cortábamos la carne más fina, como en lonchas, y por qué no la poníamos directamente al fuego en lugar de asarla en las brasas, de tal modo que su cocción tardase diez minutos en lugar de tres horas.
Julieta y yo nos miramos y supimos que la respuesta era idéntica en los casos. La pregunta de Mike («¿Por qué genio el gol del hijo de puta?») y la pregunta de Honey («¿Por qué no cortas pequeño roastbeef y lo pones en fuego?») eran en realidad la misma pregunta.

Casi todas las preguntas del mundo son la misma.

«¿Les decimos por qué?», me preguntó Julieta.

Yo levanté la cabeza para ver las estrellas infinitas del cielo austral y me acordé de un chiste viejo.

«No, dejá», le contesté. «Que se jodan».


Hernán Casciari
martes 1 de marzo, 2016

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212 comentarios Me no comprendo soccer

  1. 18 BRUMARIO #88    1 marzo, 2016 a las 11:55 pm

    Ay que puto, se babosea con Messi.

    Trata de explicarle al yankee la patada del 2 del Porvenir al 7 de Fénix en mitad de cancha para cortar un venenoso contragolpe.”Tactic Foul, Tactic Foul”.
    O el gol que se piederde el 8 de Tiro Federal, un poco por madera otro poco por el pozo de la cancha que remite a Kosovo.

    No se me aburguesé-

  2. Germán Margaritini #87    1 marzo, 2016 a las 11:51 pm

    Me hizo acordar a algo que me pasó en Nueva York, así nada de Niu Iork, pronunciando la Y como corresponde. Paseando por la zona donde estuvieron las Torres Gemelas me desorienté, buscaba una dirección en la que habíamos quedado en encontrarnos con un amigo. Un mundo de gente. Miré con cuidado para seleccionar a quien preguntar, muy cerca mío, un par de metros no más, estaba un policía tamaño XXL, morocho. Me sentí un pigmeo, debo aclarar que en puntas de pie llego al metre setenta. Mi mejor inglés es pésimo, escogí las mejores palabras que se me ocurrieron de ese maldito idioma y con coraje le pregunté por el lugar que buscaba. Me miró desde arriba con su gran cara morocha, los dientes blancos asomaron desde su sonriza casi burlona y en un español centroamericano me dijo: “¿tu no hablas la legua de los gringos, no?”.
    Esa pregunta me sigue resonando desde 2011 hasta hoy, encierra un simbolismo increíble, dicho por alguien que viste un uniforme de ese país, que era su país. Hagan sus cuentas.
    Saludos.

  3. Esteban #86    1 respuesta1 marzo, 2016 a las 11:46 pm

    Hola gordo!

    No es que me moleste pero es como que jode que los cuentos que esperamos los martes ya se hayan publicado antes.

    El otro día estaba en el inodoro y lo leí en elmundo.es. No podría ser al revés?

    Que opinas? Como hacemos?

    Abrazo

  4. Carlos Mariano #85    1 marzo, 2016 a las 11:27 pm

    Me gustó el principio, pero como alguien ya comentó, sentí que se terminó de repente. Quizás no entendí bien el final.
    Tengo que admitir que no puedo obviar las entrelíneas del gran hermano que existe detrás de todas estas historias, salvo la del último martes. Como la mención de Julieta. Esta suerte de novela por capítulos, tiene su atracción.
    Algunas cosas que me llamaron la atención: tres kilos de asado para dos personas es como mucho… y tres horas para cocinarlo admito que sale muy rico pero realmente hay que tener paciencia.
    Una duda: donde dice “tuvimos de vecinos a una pareja de Texas. Él se llamaba Mike y ella Honey” ¿está bien usar el tiempo pasado en “llamaba”?

    Gracias

  5. Andrés Cardiff #83    1 marzo, 2016 a las 10:59 pm

    Leo este post los martes con mi mujer. Cuando vi que era de fulbo sabía que mucha bola no iba a dar. Hasta que le comenté que hablaba de Julieta… Ahí se prendió a full.

  6. @el3delaU #79    1 marzo, 2016 a las 10:23 pm

    Banco a los yankis boludeando en la patagonia, qué más quieren que hagan, se vienen al culo del mundo y encima el vecino es un gordo ortiba, my solidarity with thems … (esta frase no pude ser estudiada/juzgada por los trastornados del comentario 31).

  7. Despeinada #76    2 respuestas1 marzo, 2016 a las 9:03 pm

    En Alemania también usan la llama, no la brasa… y cocinan salchicha. También cuando te miran raro por comer picante y disfrutarlo, sientes que la barrera cultural es insalvable. Yo en mi caso nunca he entendido el por qué los yanquis le ponen azúcar a casi todo.
    Hace ya tiempo fui a Argentina (BsAs) y un día me iba a poner a cocinar y al comenzar a cortar la papa me dicen:
    -Eh, la papa se pela antes de partirla… tan pobres no somos
    La pelé para no discutir pero yo en México le dejo la piel
    Bendita variedad 🙂

      1. Pocholo DeGreit    2 respuestas2 marzo, 2016 a las 11:12 am

        Tal cual!! ahora las papas rústicas son lo mas top. En cualquier momento nos empezamos a comer la cáscara de la naranja pero no se que nombre se le podría poner a eso. La naranja pordiosera…..

        1. El toti    2 respuestas2 marzo, 2016 a las 1:28 pm

          en la granja de monica y césar te dan cascaritas de naranja bañadas en caramelo o chocolate y te la cobran un huevo.
          Cuantito desodoricen la meada tendremos el trago del 2017

          1. Despeinada    2 marzo, 2016 a las 5:21 pm

            No pasa nada.somos una raza que aprovecha todo.si nos comemos las vísceras y la sangre.por que no aprovechar la fibra?

            Acá (México) en el sur (Tabasco) hay un refrán para los que los vemos comer cualquier cosa… “todo lo que nade corra o vuela..a la cazuela!

    1. Matias Fernandez    1 respuesta2 marzo, 2016 a las 7:27 pm

      Fuiste victima de nuestro tiranico patriotismo que nos surge a veces… Perdon por eso.

      Pd: Yo no las corto ni las pelo las cocino enteras, por eso siempre busco papas chiquitas.

      1. Despeinada    2 marzo, 2016 a las 8:15 pm

        Yo también las cocinaba enteras y fue una Argentina quien me enseñó que partidas y hervidas es el secreto para el puré más cremoso que hice en mi vida. También allá me enseñaron a guardarlas en cajones para evitar los brotes. Salud Argentina porque cuando quieren son generosos a manos llenas.

  8. Lola Paz #74    1 marzo, 2016 a las 8:59 pm

    Preciosa foto de las idiosincracias,
    En diciembre hicimos un asado en casa, un amigo había mandado a reparar su laptop y dio la dirección de mi casa para que se la entregaran.
    A las 21h llegó el técnico para entregarla, un neozelandés afincado en Uruguay hace un tiempo.
    Por supuesto terminó comiendo asado y tomando vino con nosotros, aunque él no podía salir de su asombro y cada poco rato decía:” Esto es lo que mis amigos allá en casa no entienden, cuando me preguntan por qué estoy acá”

    Ni mejores ni peores: diferentes

  9. elgomes #70    1 respuesta1 marzo, 2016 a las 8:19 pm

    Me quito el gorro de lana ante ese “que se jodan”.
    La tendencia a abrir los ojos a los que no quieren ver, es a menudo, fuente de desgracias. La imagen de lo perfecto es, en nuestra mente, siempre majestuosa, de perfección puzzlesiana, pero su desgaste al tratar de hacerla entender (a quien no quiere), hace sangre en el yo a corta distancia (quemando la ropa) y en su delirio puede provocar pérdidas de fe que no compensan el esfuerzo.
    Una gran lección.

    1. MariPaz    2 respuestas1 marzo, 2016 a las 11:40 pm

      No es que no quiere ver, es que no puede!
      No tiene compartomento para esa informacion. No tiene estante en su biblioteca.
      Son cosas que están en otra dimension. No importa explicar porque no tiene las piecitas para armar el concepto.
      Pero no es que no quiere. Te lo juro.

      1. El toti    2 marzo, 2016 a las 1:40 am

        da la impresión que los yankys disfrutan de las cosas cuando pasan a los pedos…
        partidos de miles de tantos, comida en 5 minutos, películas con miles de tiros o miles de extras, en fin…todo en nombre de la libertad.
        Hay un capítulo de Pucca que un tejano (o texano) quiere imponer sus hamburguesas y gritos sobre los fideos yayá en la aldea.
        Cagué….me fui a los pastos de nuevo.

        Chau…saludos a Chichita, una idola con todas las letras. No me canso de ver el ensayo en youtube.

      2. elgomes    1 respuesta2 marzo, 2016 a las 9:50 am

        Jaja vale, si me lo jurás no hay más que hablar ; D

        El Totti, tu blog es un semillero de grandes historias. Lastima que no te lo curres un poco más.

        Abrazo!

  10. Pablo Cesar #69    2 respuestas1 marzo, 2016 a las 8:15 pm

    Para mí, que sé mucho de inglés(?), en lugar de “My no comprendo soccer” es “Me no comprendo soccer”. Me puedo estar equivocando, pero me gusta tanto comentar acá que no me voy a privar de hacer este comentario.

    1. EduBlake    1 respuesta1 marzo, 2016 a las 9:01 pm

      Pense lo mismo, pero también puede ser reflejo de , o sea, lo que entiende alguien que no maneja mucho inglés de alguien que no maneja mucho español…

      Rebuscandola, :p

      1. EduBlake    1 marzo, 2016 a las 9:03 pm

        Mmm, me comió un pedazo del post por poner ciertos signos…

        Pense lo mismo, pero también puede ser reflejo de “mi nivel de inglés es pésimo”, o sea, lo que entiende alguien que no maneja mucho inglés de alguien que no maneja mucho español…

    2. Edus    2 respuestas1 marzo, 2016 a las 9:38 pm

      Calculo que, mejor aún, sería “Mi no comprendo soccer”. Asumo que Mike quiso hablar español; por lo tanto, si suena “mi” se escribe “mi”. Los de habla inglesa suelen traducir el “I” por “mi” en vez de “yo”.

        1. Juan Sebastián Olivieri    2 marzo, 2016 a las 7:05 pm

          ¡Qué buena salida!
          Clase magistral de cómo convertir un error producto de “…mi nivel de inglés es pésimo” en un chiste extremadamente sutil.

    1. Pocholo DeGreit    1 respuesta2 marzo, 2016 a las 12:03 pm

      Teresita, con esa foto de perfil es inevitable buscarte en facebook………. lástima que buscar un Alvarez en face es como que te digan “soy Rodriguez, el de la guía telefónica”

  11. Federico Riveiro #67    1 marzo, 2016 a las 8:08 pm

    que los yanquis no saben un carajo de fobal y de asados no es ninguna novedad… ahora, contado así, y desde una estrellada noche patagónica, la novedad se transforma en una epopeya (que probablemente tampoco comprenderán…) Grandiosa historia!!!.

  12. Fernando Dalul #65    1 marzo, 2016 a las 7:48 pm

    El cuento genial y me entere que vas a volver a estar en radio asi q vos a escucharte otra vez… lo loco es como hablas de la mila de soja, yo no soy yankee pero para mi tambien es un aburrimiento y creo q antes de tu paso por los hospitales/medicos seguro lo eran para vos…

  13. Sarko Medina Hinojosa #61    1 respuesta1 marzo, 2016 a las 7:24 pm

    Maldita sea, toda la mañana estaba en Orsai, toda, leyendo algunas cosas, tratando de entender y la ptm, bueno pasa en el futbol pasa fuera de la cancha también.

    1. Sarko Medina Hinojosa    1 marzo, 2016 a las 7:33 pm

      Es cierto es raro tener que asociar al gordo con una nueva mujer, es cierto se supone que no debe meterse un asado entre pecho y espalda y nos dice campante que son tres kilos que se zampó ese día patagónico que lo acerca más de la que se salvó que de permanecer escribiendo en tierras menos celestiales, es cierto el futbol si no lo entiendes mejor que no sepas ni intentes, es cierto Messi es mejor que el maniquí portugues, pero también es cierto que le faltó más tiempo a este relato, no sé, como que si hubieras sacado el asado antes de tiempo solo para no escuchar a los gringos seguir mirando con cara de pelotudos como se doraba la parte del hueso. Y eso.

  14. Pocholo DeGreit #60    2 respuestas1 marzo, 2016 a las 7:22 pm

    lo fantástico y exitante del fútbol y del basquet depende de quien lo mire, estoy seguro que mas de uno se debe mojar mirando un partido de ajedrez………. mmmmm alfíl a B4

  15. Juan Manuel Paz #59    1 marzo, 2016 a las 7:21 pm

    Buenas tardes chamigo, esas cosas de la civilizacion son las que dia a dia nos hacen una sola persona. El entendimiento entre dos personas que toman mate, el silencio unificador y necesario. Un abrazo fraternal

      1. Veronica Moreira    1 marzo, 2016 a las 7:17 pm

        Primer Pri falso, primera vez en el podio, primera correccion y primer respuesta tuya. Estoy que no puedo mas de alegria. Gracias a vos Hernan!

  16. Rodrigo Eduardo Cerda Silva #55    1 marzo, 2016 a las 6:57 pm

    Déjalos que se jodan! jajajajajaja Tal cual! Olvídalo, después de años de explicación no entenderían nada. Somos lo que somos y con eso basta…Lo que justifica el fuego lento, en todo orden…Disfrutalo!

  17. Norma Musso #54    1 respuesta1 marzo, 2016 a las 6:55 pm

    Bueno, primeros no, pero me conformo con el 15.
    Aquì en Italia la jugada de Messi inflamò al pùblico futbolìstico – y al que no lo es. Se cansaron de pasarlo por TV, hubo discusiones y comentarios al por mayor, pero todos coincidieron. El tipo en lo suyo es un genio, hasta en la expresiòn de displicencia que puso al pasar la pelota como al descuido. Lo lamento por quienes no lo entienden. Es como no emocionarse ante Gardel cantando Por Una Cabeza.

          1. El toti    2 marzo, 2016 a las 4:17 am

            Doctora G, insisto….no creo que sea Julieta Capuleto, sino Julieta Magaña, un amor platónico de Hernán quien lo flechó con la batalla del movimiento. Por eso no sale en ninguna foto.

          1. Oz    2 marzo, 2016 a las 3:01 am

            Perdono tu atrevimiento, claro que si. Acá en los comentarios a los posts de Hernán se vale de todo… creo. Y no, no hago fuerza en el trono, solo ensayo para la próxima vez que vaya.

  18. Chiky Sosa #47    1 respuesta1 marzo, 2016 a las 6:37 pm

    Top five! Y que los yankies sigan siendo asi de pelotudos, en el culo del mundo messi la tiene mas grande que rocky, aunque ellos no lo entiendan

  19. nicobonder #45    1 respuesta1 marzo, 2016 a las 6:36 pm

    Pregunta de abuela preocupada, la costilla que comiste tenía grasa? Digo, como era tan gorda. Cuidate Hernancito.
    Saluden a la abuela que se va.

    1. Dexter Morgan    2 respuestas1 marzo, 2016 a las 7:02 pm

      Estaba pensando en eso… ¿No era mejor una colita de cuadril para un cardíaco?

      Y a propósito de tu nuevo régimen alimenticio, hace días que tengo una duda.
      Con esto de tener que comer menos, ¿se ha resentido mucho tu lectura? ¿La poesía de Borges, particularmente?

      1. Doctor G    2 respuestas1 marzo, 2016 a las 9:25 pm

        Sí, según las reglas del juego. Si no lo dice alguien antes, así es. Creo recordar. A ver si Casciari lo confirma 🙂

          1. Doctor G    2 marzo, 2016 a las 11:01 am

            Gracias, Roberto, por poner la nota. La verdad es que Karina Ocampo escribe de puta madre. De las mejores notas que he visto últimamente.

¿Desea algo más del sr. Casciari?