Gente ecológica

19 de agosto, 2008



La publicidad muestra a un canario en una cocina. El pájaro va hasta la hornalla y es tragado por una campana extractora de la marca Balay, eficaz y silenciosa. Para que no haya problemas con las asociaciones que defienden los derechos del animal, unas letras pequeñitas advierten: ficción publicitaria, no sea cosa que alguien crea que han matado al pájaro en serio. Acaba la tanda y comienza el programa de Arguiñano. El cocinero mete un animal vivo en una olla. Lo vemos morir lentamente, sin letras pequeñas, sin culpa.

El hombre ecológico defiende al animal que grita y al animal que gesticula. Pero le importa muy poco el sufrimiento salvaje que no se oye o no se percibe. No hemos matado a este canario, dice la televisión, porque no es nuestra costumbre matar canarios. Pero hervimos vivo a los cangrejos, y también a los calamares, porque estamos habituados a hacerlo. Y porque además no chillan. Y porque su carne es rica.

Nos aterra el animal que se alborota cuando muere o cuando sufre. Sobre todo si su sabor no es un sabor exquisito. Un perro que muere, incluso en el cine, nos hace llorar. También el sacrificio del pura sangre que se ha quebrado una pata. Ah, cómo nos desgarra el alma la muerte del caballo, cuántas canciones folklóricas hemos compuesto sobre el tema. Y qué pocas canciones le hicimos a la palometa, al bagre, al pejerrey.

Si los peces de río gritaran como grita un chancho, menos gente le arrancaría de un tirón el anzuelo a las mojarras. Menos chicos pescarían, menos mujeres. Y existiría la chacarera de río:

Cómo pretenden que yo
que lo pesqué a cielo abierto
lo meta al horno cubierto
con salsa de roquefort…

Muy pocos hombres matan a los pollos, en el campo. Son las mujeres las que realizan, aunque parezca mentira, esta actividad de verdugo menor. Mi abuela Chola, en la quinta, tenía un método enérgico que impedía que el pollo condenado a muerte tuviese tiempo de gritar. La ausencia de grito le quitaba al acto todo remordimiento.

Cuando mi abuela Chola tomaba la decisión de cocinar un pollo, yo la seguía hasta el gallinero para presenciar la muerte silenciosa. A mis seis años, aquel era un momento crucial. La mujer primero acorralaba al pájaro hasta que conseguía agarrarlo por el pescuezo. Después, ya con el animal en el aire, le daba cuatro vueltas sobre su propio eje hasta que el cogote le sonaba como una matraca de carnaval. El ruido era trac, trac, trac, muy rápido, y el pollo dejaba de moverse, con los ojos abiertos; volaban algunas plumas, pero no había gritos ni había cacareos. Nada indicaba, tampoco, que aquello fuese una ficción publicitaria.

También me acuerdo de Nilda. Era una mujer robusta, compacta, que trabajó en casa como mucama durante más de quince años. Tenía mucho temperamento y se había convertido en una ayuda imprescindible, en una gestora del hogar. Nilda vivía en una casa con fondo y gallinero, en Luján, y viajaba hasta Mercedes de madrugada: nunca llegó a casa más tarde de las ocho. Nos vestía, nos mandaba al colegio y empezaba a limpiar la casa con la convicción de una locomotora.

Un buen día encontró un perro lastimado y lo adoptó, pero el perro era rebelde y le mataba los pollos. Nilda lo subió a la camioneta y lo abandonó lejos. Pero el perro volvió. Lo subió otra vez y lo llevó más lejos. El perro volvía siempre, y siempre le mataba los pollos. Cansada de la persistencia del animal, una tarde Nilda lo ató a una correa, anudó la otra punta a la camioneta y aceleró. El perro aulló un rato largo hasta que murió ahorcado; lo enterró en el fondo.

Cuando contó la anécdota en casa, Chichita la despidió. No quiso que esa mujer siguiera trabajando en la familia, con mi hermana todavía chica.

—Nadie mata a un perro para salvar a un pollo —dijo mi madre, aterrada.

Así descubrí que había escalas de valores en la sensibilidad humana, a la hora de salvar o mandar al muere a los bichos de poco entendimiento. Perro vale más que pollo, lince ibérico cotiza mejor que ratón de alcantarilla.

Las asociaciones de defensa del animal reaccionan igual que mi madre: defienden al animal grandote (la ballena, el elefante, el gorila), defienden al amistoso (el perro, el gato siamés, el potrillo), al animal que es bello (el tigre de bengala, el oso polar) y sobre todo luchan por la defensa del animal blanco y negro (el pingüino, la orca, el oso panda). Los ecologistas están enamorados de los animales blancos y negros. Si los osos panda fueran verdes con pintitas amarillas les tendrían asco, los pisarían en la ruta. Pero en cambio viajan kilómetros para sacarle las manchas de petróleo a un pingüino, no sea cosa que les cambie el color.

Hay otros animales a los que no les dan tanta importancia: su muerte no les preocupa. Su sufrimiento, muchísimo menos. No sienten sensibilidad por los animales sin huesos (la mosca, la medusa, el bicho bolita), tampoco por los que son ricos después del fuego (la ternera, el chancho, el pollo), y mucho menos por los que no gritan cuando se están muriendo o los están matando (el pez, la cucaracha, la culebra).

Cuanto más culto el hombre, más sensible. Y cuanto más sensible, más estúpido y obcecado. En los últimos años, la población de hombres y mujeres preocupados por los derechos de los animales ha crecido bastante. Se conocen como gente ecológica. Son los que le tiran pintura roja a las señoras que van por la calle con abrigos de piel; y los que aplauden. Son los que protestan con su propia desnudez en los San Fermines, o en las corridas de toros; y los que lo festejan. Son los que viajan en avión a Oceanía para detener la caza del canguro, y quienes auspician estos viajes (el avión, durante el vuelo, pasa por encima de África, pero va tan alto que los negritos muertos de hambre no se ven).

La persona más cruel que conocí en la vida se llama Meana. Cruel con los animales, quiero decir. Una vez su hermana melliza había conseguido unos gatitos. Estaban recién nacidos y dormían en una canasta. Meana y otros chicos jugábamos en la vereda cuando la hermana vino a mostrarnos los cachorros; traía uno en la mano. Él se adelanto con los ojos tiernos:

—Ay, qué lindo —dijo—, dameló.

Agarró al cachorro minúsculo con la mano derecha y, sin transición, sin cambiar el gesto amoroso, lo estampó contra la pared de enfrente como si fuera una piedra llena de pelos. La hermana de Meana pegó un gritito seco mientras el gato, ya muerto, reventado, con las cuatro patas abiertas como una alfombra, se despegaba de la pared lentamente y comenzaba a caer despacio. Sangre y gatito, gatito y sangre: igual que cae de la pared al suelo un baldazo de pintura.

Los judíos y los musulmanes, siempre en guerra, tienen una manía que los une: sólo comen la carne de animales que han muerto sin corriente eléctrica y con ciertos rituales de desangrado. No se ponen de acuerdo en nada más que en ese asunto ecológico. El Corán y el Talmud comparten criterio únicamente en esa utopía de matadero feliz. Es muy interesante cómo estas dos razas humanas, que asesinan diariamente a chicos de nueve años que pertenecen al otro bando en la Franja de Gaza, se preocupen tanto por el dolor de la vaca, del conejo, del cordero.

—Nadie mata a un chico y salva de la picana a una vaca —diría mi madre, y despediría a las sirvientas judías y musulmanas de nuestra casa.

Pero a veces da la impresión de que todos los progres ecologistas son como Nilda, o como los que pelean en Palestina. Se desesperan por la salud y el bienestar de algunos seres vivos (delfines, elefantes, cóndores), mientras otros seres parecidos son pisoteados y olvidados (arañas pollito, etíopes de cuatro años, lombrices).

¿Qué tiene un tigre de bengala que no tenga una paloma? ¿Por qué el dolor de una perra nos destroza el corazón, y no el sufrimiento de la comadreja?

Una vez matamos una, y con esto acabo. Fue en el parque de Mercedes, y gracias a eso tengo uno de los mejores recuerdos visuales más intensos de mi vida (los otros son mujeres desnudas). Ocurrió una noche en que hacíamos un asado nocturno al aire libre. La comadreja parecía enferma y no corría demasiado. Parecía atontada y se dejó apedrear. Corrimos para verla morir.

Cuando llegamos hicimos una ronda curiosa y la alumbramos con encendedores. La vimos hinchada, con la boca abierta, agonizante. Estaba el Negro Sánchez, estaba Meana, también el Chiri. Había otro más que no me acuerdo. Uno de nosotros la levantó de la cola y la subió a la mesa de piedra. Ahora la veíamos mejor, boca arriba.

Le empezamos a poner brasas en la panza para que se quemara viva. Y entonces pasó algo increíble: la barriga se abrió y empezaron a salir fetos rosados; eran cinco, de un tamaño minúsculo pero convincente. Eran tan frágiles que, cuando les dábamos luz, podíamos ver los órganos internos, traslúcidos, azules y rosados, sin un solo pelo.

Las crías de comadreja caminaban por la mesada, arrastrándose entre los líquidos de la madre muerta. Parecían ciegas, se topaban entre ellas y abrían la boca para dar gritos invisibles. Nosotros también estábamos mudos: la imagen era increíble, repulsiva y al mismo tiempo milagrosa.

La ausencia capilar de los fetos los hacía parecer humanos. No habíamos visto jamás nada parecido. Eran bebés en miniatura rodeando a un dinosaurio con pelos. Era la vida emergiendo de la muerte.

Cada uno de nosotros tomó un feto vivo en la palma de la mano. El mío me hizo cosquillas, quería escapar. Lo pude ver de cerca, los ojitos como cabezas de alfiler, las pezuñas formadas, el principio de la cola. Los bautizamos a todos: el mío se llamó Ramón durante los pocos minutos que consiguió estar vivo, no me acuerdo el nombre de los otros.

Después de jugar con ellos un rato los llevamos a la parrilla. Los pusimos al lado de los chorizos, que ya estaban casi hechos, y vimos asarse a los cinco hermanos, soltar jugos, dejar de moverse. Ramón se murió segundo.

A Meana le pareció que estaban ricos, a los demás la carne de comadreja nos pareció nerviosa y con un sabor sin gracia. Los chorizos, en cambio, estaban buenísimos, y nunca nos preocupó cuánto había podido sufrir el chancho. En esa época no éramos gente ecológica.


Hernán Casciari
martes 19 de agosto, 2008

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356 comentarios Gente ecológica

  1. madre histérica #355    28 agosto, 2008 a las 8:58 pm

    #355
    Pero Marieta!!! querés que arranque la valeriana y la ponga a hervir en agua hasta que me quede un rico té???!!!!
    Tas loca vos??!!! Cómo le voy hacer eso a la pobre planta? Qué culpa tiene la valeriana de mi histeria??? Eso es antiecológico!!!
    o qué, porque la valeriana es una planta no sufre? vos te crees que no le va a doler que le rompan las raices o algunas hojas para después ponerla en agua hirviendo???
    Qué cruel sos loca!!!! qué culpa tiene la planta? quién defiende sus derechos, eh?! quién!!!???!!!!

  2. Anónima #354    28 agosto, 2008 a las 7:45 pm

    A ‘interio’ el primero, una pregunta: lees esto para poner siempre en los comentarios que eres el primero, o lees esto porque realmente te interesa orsai? Es solo que me parece muy triste que después de leer una entrada tan buena solo se te ocurra poner: Gané, y picarte con los demás lectores.

    Fuera de esto, felicidades por el blog Hernán.

  3. Eric G. #352    28 agosto, 2008 a las 5:15 pm

    También hay otra cuestión: los cangrejos, los calamares, las langostas, son bichos tan poco antropomórficos que a nadie les importa que los cocinen vivos. No generan ningún tipo de identificación, ni siquiera se puede decir que tengan patas o cabeza como los canarios y los sapos.

  4. Walquiria #350    28 agosto, 2008 a las 4:01 pm

    Hernán:
    Ya te defendió tu vieja, así que no voy a ponerme a defenderte, porque “obviamente” el episodio de la comadreja no es mas que otra ficción en tu vida.- Si estoy de acuerdo con vos, que a veces me da mucha bronca que se ocupen tanto de las ballenas y pandas y no le dan tanta importancias a los chicos que se mueren de hambre, eso si es terrible.- Amo a los animales, vivo con 6 perras y 3 gatos, y en mi vida he tenido todo tipo de animales desde hamsters, cobayos, tortugas, pajaritos, peces, hasta una vizcacha, una nutria y un halcón.- Pero no soy vegetariana, y disfruto del asadito del domingo sin pensar en la pobre vaca que nos da semejante placer.- Por supuesto que no estoy de acuerdo con lastimar a los animales porque si, o con placer o por diversión, como lo hacen los toreros.-

  5. marieta #349    28 agosto, 2008 a las 11:29 am

    Querida madre histérica #349. Estoy de acuerdo en que la hipocresía existe, y existe precisamente en el momento en que hacemos juicios de valor y nos posicionamos a favor de unas cosas y en contra de otras, porque la perfección no existe y siempre se pueden hacer las cosas mejor de lo que se hacen. Lo que pasa es que me da coraje ver como se mete en el saco de hipócritas ecologistas a todos los que nos preocupamos por nuestro entorno e intentamos hacer algo al respecto. Me recuerda a una vecina mía que nunca da nada para ninguna ONG porque dice que no llega todo el dinero, que se queda por el camino o en dirigentes corruptos. Una cosa está clara: el dinero que ella no da seguro que no llega.
    La realidad es muy compleja: simplificar al máximo para luego generalizar y meter a todos en el mismo saco es una manera barata de hacer crítica, pero no sirve de nada. Y no construye nada.
    Besos (y un poquito de valeriana, para lo del histerismo).

  6. Martín #348    28 agosto, 2008 a las 6:14 am

    Lo que más sorprende es que si somos tan crueles con los animales y principalmente con algunos y las palomas están en uno de los últimos peldaños de nuestra escala de afectos, ¿por qué nos han perdido tanto el respeto? Cuando yo era chico, recuerdo que al entrar en la plaza salían volando despavoridas. Ahora, apenas se mueven a mi paso y me miran como diciendo “¿qué querés?”

  7. Gabriela #346    28 agosto, 2008 a las 12:27 am

    Como asado todos los domingos, sabados en su defecto. Si un fin de semana no hay asado en mi casa me pongo de mal humor por el resto de la semana.
    Soy canibal. Como carne y lo disfruto. El año pasado tuve un periodo pseudo vegetariano justamente porque me da culpa matar vacas, que es el unico animal que como en todo mi canibalismo. Bueno… tambien pollo y algo de cerdo en el chorizo.
    Por un lado entiendo que son animalitosvivos con derecho a vivir, pero por otro lado es cierto que existe un orden natural y estoy casi segura de que las vacas disfrutarian haciendo un asado con nosotros… Por las dudas les paso lejos…
    Pero eso de que todos los animales deberian valer por igual lo pienso desde hace mucho, y cuando mi vieja sale, Raid en mano, a exterminar hormigas porque le comen las plantas me da bronca… Que determina que una hormiga muera y que en cambio un gato duerma en el sillon?
    Siento que me falta una conclusion… pero me voy! Beso

  8. aguirrebello #345    27 agosto, 2008 a las 11:48 pm

    El Corralero, letra y música de Sergio Sauvalle, no es chacarera ni nada que se le parezca. Menos un recitado. Es una tonada chilena, muy tocada en septiembre para acompañar los millones de asados y anticuchadas con que se festeja el mes patrio.

    AA

  9. Esteban #344    27 agosto, 2008 a las 11:01 pm

    Aguante el Asado Argento papá!!!
    alguien se imagina llamando a los pibes para organizar una “ensaladita” para el sábado a la noche antes del partido de la Selección????????
    No jodan loco, no vengan con mariconeadas.
    Asado y vino para el pueblo Argentino!!!!!

  10. madre histérica #343    27 agosto, 2008 a las 9:49 pm

    #340 Natalia alabel: y cuando te suene el messenger en la compu hace beeeee beeee???

    #342 marieta: y viste como son los extremos no? se van al carajo siempre. el tema es que tenemos que dejar ser tan hipocritas. Porque nadie es 100% ecologico y tampoco es cuestion de andar por la vida siendo cruel con cualquier ser viviente.
    Pero si estas en medio de la selva y no hay otra cosa que comer más que una serpiente en extinción, la dejas para que te muerda o la matas de un machetaso para comertela asada????
    me parece que desde la ciudad es muy fácil rasgarse las vestiduras en nombre de la ecología pero es justo la gente que vive en las ciudades las que más contaminan, más busara dejan, más agua gastan…
    por eso los que vienen con el discurso de salvemos al planeta y después se van en su auto de ocho cilindros a su casa para meterse a nadar en su mega pileta me caen en la punta del higado.
    Y además pa cruel pacha mama, que cada tanto se le revira el humor y nos azota con abalanchas, terremotos, tsunamis, erupciones volcanicas, tornados, etc etc. nos da una cuantas bofetadas bien dadas por andar haciendo mas ruido del debido, y nos deja seguir un rato mas, hasta que vuelta vienen las bofetadas otra vez.

  11. Judi #342    27 agosto, 2008 a las 9:47 pm

    Yo no sé nada de nada y soy una burra cuadrada, por eso siempre me creo todo lo que escribís.
    Pero justo viniste a hablar de la única cosa que entiendo y por eso pude darme cuenta de que lo que decías era una parrapuchada: No tenés ni idea de por qué el judaísmo permite o prohibe el consumo de ciertos animales.
    Espero que no seas tan ignorante en todo el resto, porque me gusta leerte.

    Y estoy con (#311) haffner en lo que dice

    salute!

  12. El Chalero Solitario #341    27 agosto, 2008 a las 5:30 pm

    Excepcional el comentario #324 de Gavilandia:
    “La vida del leon es posible gracias a la muerte del siervo. (sic) Tomas de Aquino”
    Me sorprendió muchísimo enterarme que Santo Tomás había participado en la Revolución Rusa, como partidario menchevique, ja ja ja!!!!

  13. Ezequiel Cruz #340    27 agosto, 2008 a las 2:27 pm

    Vivo en Barcelona.Vi la presentacion del libro “…deci alpiste” desde este blog y hay algo que no entendi: cuando lee la ultima parte del libro es igual el final de “España perdiste”, osea que es el mismo libro pero una version para argentinos?alguien me puede aclara esta duda? desde hace poco conosco este autor y me encanto porque me encontre cosas parecidas a las que me pasaron y que pienso, pero no estaba al tanto de que fuera tan famoso…gracias

  14. miguel #339    27 agosto, 2008 a las 1:44 pm

    No me gustó ni mierda. Si fue real, pésimo y si es ficción (que estoy seguro que lo es), no me gustan este tipo de relatos.
    Sería bueno que diferencien ecologista, de sanguinario hijo de puta. No hay que ser extremistas.
    No soy ecologista (aunque trato de respetar lo más posible y dentro de mis posibilidades al medio ambiente), pero tampoco soy un sangre fría que anda cagando a patadas a los animales, porque sí.

  15. Ramon el comadreja #338    27 agosto, 2008 a las 12:59 pm

    Pues yo pienso que el único animal que se propone hacer algo en positivo por el resto de seres vivos, es el ser humano.

    También se trata del único animal que se sataniza a sí mismo por lo que hace mal o sencillamente … no hace. El resto de animales conviven y sobreviven sin plantearse en lo más mínimo lo que está bien o lo que está mal. El ser humano, por esa extraña condición de tener “conciencia” parece ser que ha de hacerse responsable de todo y de todos, cuando en realidad… no deja de ser uno más; un animal más que vive y sobrevive, que tiene la virtud de hacer mucho por los demás y la capacidad de perversión de perjudicar a los demás para hacer sólo por sí mismo, y señores… eso es algo divino, es lo que nos da variedad y lo que permite que hayan algunos chiflados que traten a un gatito como a un bebé, otros que huyan con el pretexto de salvar ballenas para, de ese modo, no ver sufrir a su vecino en paro cargado de hijos hambrientos, de hipotecas y demás deudas, etc.

    Lo más ecologista de este mundo sería quitarnos de la cabeza todas esas ideas estúpidas que nos hacen creernos superiores al resto de especies vivas y como consecuencia, responsables de ellas. No somos responsables de nada; vivimos en un planeta en el cual el 65% de su superficie es agua y en la parte de tierra firme (en la que vive ese horrible anial, el hombre) solo un 25% está industrializada. Todo el problema que el ser humano crea en su entorno, a nivel ecológico, es como un puto grano en el culo del planeta tierra. La naturaleza es cruel consigomisma y cualquier desastre ecológico natural es más devastador que la más criticable de las acciones humanas. A fin de cuentas… no dejamos de ser naturaleza y de formar parte de ella. Tal vez, sin esa porción de crueldad que todos poseemos terminaríamos convirtiéndonos en seres realmente extraños.

    Para terminar… no me pareció CRUDO el relato, recordemos que los fetos de comadreja fueron previamente ASADOS.

    Reciban mis cordiales saludos y los del resto de mis cuatro hermanitos.

  16. marieta #337    27 agosto, 2008 a las 12:18 pm

    El texto impacta. Mucho. De hecho cuando lo leí no fui capaz de comentarlo, por la cantidad de emociones contrapuestas que venían a mi mente. Está bien escrito, pero refleja, y la mayoría de los comentarios me la corroboran, un concepto muy simplista del ecologismo, lo cual no sé si responde a tu forma de pensar o si simplemente has dejado que tus lectores creamos que es así por el gusto de crear polémica y de oírnos hablar. De hecho sóo utilizas la palabra ecológico 4 veces, aunque dos de ellas sean en el título y en la última frase, lo cual hace cargar al ecologismo con el mochuelo pese a que el trasfondo del texto no sea contra los ecologistas, sino contra la hipocresía humana en el trato con los animales.

    A mí tampoco me gusta que me digan siempre que qué bien hablo, que cuánta razón tengo, bla bla bla. Me encanta crear debate, discusión, que salgan a flote esas creencias que no sacamos normalmente, que se aireen, que les dé el sol. Yo creo que eso es lo que querías hacer, porque hacer ecología no es llevar una camiseta contra los abrigos de pieles, o regalar cuatro bombillas de bajo consumo. La ecología es una ciencia y a la vez un criterio de actuación, un camino, una forma de ver la vida y de actuar en ella.

    Muchos de los comentarios eran previsibles, aunque no por ello son menos penosos. Yo me considero ecologista y no me ducho con agua fría, ni mi ordenador tiene teclas de cartón, ni prescindo totalmente de las prendas con poliester, ni del coche ni de los juguetes de plástico. Es cierto, ¿y qué? Intento consumir de forma responsable, no derrochar energía, utilizar energías renovables, ir en bici, comer poca (o ninguna) carne, reducir, reutilizar y reciclar. Y no le refriego a nadie por las narices el que no lo haga. Es una responsabilidad personal, como educar a mis hijos, respetar al vecino o no ensuciar las calles.

    “Como no eres capaz de llevar la eología a su extremo, no eres ecologista, luego no vale la pena que hagas nada: no recicles, no economices, no hables”. Me parece una idea hipócrita y estúpida. De hecho podríamos trasladarla a otros ámbitos: “Como no eres capaz de educar a tus hijos sin gritarles nunca, no eres un buen padre, luego no sigas intentándolo: dales alguna paliza, amenázalos y pasa de ellos”.

    Un abrazo a todos.

  17. Natalia Alabel #335    27 agosto, 2008 a las 4:22 am

    *338, Madre histérica: no sé vos, pero yo tengo una PC hecha con cartón reciclado, fibrofácil y lana de oveja en lugar de cables. Y además me visto con hojas de parra.

  18. madre histérica #333    27 agosto, 2008 a las 12:52 am

    uyyy saben qué somos todos unos exagerados. Porque el asunto esta así.
    En esta tierra convivimos un montonal de especies. la mas daniña de todas, somos nosotros, los humanos.
    Asi que, a los que les parece cruel matar una vaca para comersela dejenme decirles que nosotros somos carnivoros por naturaleza, al igual que el tigre, el oso, y muchos otros mamiferos.
    Los que se quejan de los animales en cautiverio, les recuerdo la pelicula de los simios… si no evolucionábamos nosotros lo hacia otra especie. y seguramente nos usarían para hacer experimientos.
    Y perdón pero todos los que son ecologistas de corazón. De verdad son ecologistas? Usan agua fria para bañarse? tiene un calentador solar en su casa? saben con qué materiales se hace un calentador solar? todos los materiales que tiene en sus casas son reciclables y orgánicos? seguro no tienen nada de plástico? ni usan telas con algo de poliester?
    porque hoy en día vivir 100% orgánico ya ni en la selva casi, a menos que formes parte de una etnia en medio de la selva o desierto sin acceso a nada de tecnología.
    Por cierto… saben cuánto contaminan los materiales que se usaron para hacer las computadoras donde estan leyendo esto?
    el teclado de tu compu es de carton?…
    digo…

  19. imper #332    26 agosto, 2008 a las 6:51 pm

    que desmadre, más allá de que si eres o no ecologista [yo no lo soy, ni tampoco vegetariano] esta el que te sientas bien con lo que haces, si esto hace daño a otros seres pues descuida que ya te lo harán a ti también, en la vida todo se transforma [pues los animales gracias a ellos no sufren por no tener un mac, por no conseguir los votos para la presidencia, no sufren de amores, no mienten, no crean cojudeces, no tienen religion, no inventan cosas para crear mas necesidades, no son adictos, no se hacen llamar argentinos, peruanos, chilenos, no tienen guerras estupidas, no se pelean por el dinero. y muchos etc etc]. Después de todo tampoco no se puede vivir cual monje [no recuerdo el tipo], que barre al caminar para no matar bichos, pues es inminente que arranques las frutas de los árboles para comer de ellos o que? las plantas no son seres vivos [suena a extremista, ¿donde están las barreras, quien las define?], eres solo un hombre mas como aquel negrito africano… como digo solo disfruta tu vida!

  20. Eva Row #329    26 agosto, 2008 a las 4:37 pm

    hernán: los trajiste al redil y les diste con un caño. Un placer, verlos sufrir, por ecológicos. Encima, si uno fuera coherentemente ecológico, debería quejarse uno contigo por hacer sufrir al animal HUMANO. Lo que pasa es que se olvidaron que son animales. Lo que pasa es que en realidad detestan ser animales. Por eso, dicen que los animales son los otros. Yo también soy ecológica. Pero en el sentido correcto. Creo que hay que cuidar el planeta, de modo de garantizar la subsistencia de ese único animal que hace que el globo idiota que permanece en el espacio conteniendo un montón de criaturas sin conciencia de sí mismos, tenga algún sentido. VIVA EL SER HUMANO. lComo dice un gran intelectual y filosófo amigo mío: AMO A LA HUMANIDAD. ODIO A LA GENTE.

  21. seburu #328    26 agosto, 2008 a las 3:15 pm

    ay, que se yo, chichita no parece…. no lo digo para deschabar a hernán u otro, lo mismo le diría a alguien que no me está divirtiendo………a no ser que el juego sea actuar como sí mismo que escribe como chichita……….
    boino, un besito………hoy me siento mariquita

  22. Fer #327    26 agosto, 2008 a las 11:21 am

    Hernan… wow… te leo hace años, rara vez expongo mi opinion ante el publico, pero esta vez (por culpa del sueño que tengo supongo) creo que no logre entender muy bien tu obra. Lo que quiero decir es que siempre logro rescatar un mensaje de tus escritos (bueno, malo, chiquito o grande), creo que ese es un don que tenes, digo, el de transimitir un mensaje claro a traves de una obra que por lo general resulta ser, al menos para mi, genial. Esta vez no pude; cuando termine de leer tu texto quede confundido. Habras querido darle voz y “grito” a los bichos que no lo tienen a la hora de morir? habras querido señalar la careta que se ponen muchos “ecologistas”? habras querido contrastar la bruta preferencia al bicho lindo sobre el negrito africano que mucha gente tiene? habras querido enviar mensaje alguno? te estaras cagando de risa de las huevadas que ponemos?, pero despues me puse a pensar un poquito mas friamente y me di cuenta que no hiciste mas que narrar una cruda realidad y confieso: Me gusta comerme un buen churrasco jugoso, me gusta el asado, me gustan el choripan y las achuras, pero si veo como matan a la vaca pongo el grito en el cielo; ni hablar si veo morirse un perro o gato o esos bichos tan amables. Soy conciente tambien que no solo en Africa, sino que en muchos lugares del mundo y del pais, la gente se muere de hambre, pero no hago nada hasta que lo veo, ahi si, pataleo un rato y despues me olvido, otra vez. Y no se si habra sido tu intencion, pero al final, saque un mensaje, trillado, cursi, comun, promedio, boludo, Juan Carlos (con todo respeto a los Juan Carlos) o como quieras llamarlo y es que matar esta mal, asi de simple, esta MAL, no importa si la carga en la conciencia es directamente proporcional al tamaño del bicho, esta mal matar a la hormiguita – poquito cargo de conciencia/tristeza – y esta mal matar a la señora vaca -mucho cargo de conciencia/tristeza en mi caso-, y mi justificativo es que ningun animal esta en igualdad de condiciones respecto del ser humano, se supone que somos los mas inteligentes, los “guardianes” del planeta (esto ultimo fue una exageracion, claro). Lo mismo opino con respecto a los seres humanos, obviamente, y tambien hago la misma distincion pero no con respecto a su tamaño, sino con respecto a su valor social, o sea, muere el Sr Asesino Pedofilo – escasisisisisisisimo cargo de conciencia/tristeza -, o muere un pibe en un asalto a un supermercado – muchisima tristeza -.
    El dia que nos demos cuenta del valor y el peso que ese principio tan comun y pelotudo deberia tener, tal vez encontremos la manera de hacercelo entender a los Meanas de la vida.

    Lo único que se necesita para que triunfe el mal es que los hombres buenos solo pataleen un rato y despues se olviden, otra vez.

    Que quede claro que me incluyo dentro de los que solo patalean, que Edmund Burke me perdone tal amputacion de su maravillosa frase y ustedes perdonen la extension de mi opinion.

  23. mafaldita #326    26 agosto, 2008 a las 10:33 am

    Ay, q se yo!! a los q se molestan por el contenido les digo solo una cosa: para q lo leyeron? de morbosos q son?, de entrada ya se ve q “el contenido no es apto para todo público” (como se quejan algunos q quieren q hernán comience con la autocensura de “avisar”). Nadie les pone una pistola en la cabeza para q sigan leyendo y les recuerdo q el blog es de hernán y él puede escribir lo que se le de la puta gana…
    joder…

  24. chichita #325    26 agosto, 2008 a las 5:36 am

    El gordo no es capaz de matar ni una mosca. esta historia no esta puesta como vida privada sino como Sociedad. (y ya salio la mama a defenderlo otra vez como cuando tenia 10 años) Cuando fue chico tuvo un perro que lo bautizo Totin como un payaso que veia por tele y ya mas grande su perra se llamo Petoñita. A mi me parece que esta experimentando para escribir cuentos de terror.

  25. Ana #324    26 agosto, 2008 a las 12:49 am

    Después de leer este post consulté con una amiga psicóloga sobre cómo hacer que un recuerdo (el de haber leído esto) se borrara. Me contó de una técnica donde uno cuenta el recuerdo traumático y el psicólogo moviendo un péndulo logra que cambie la locación en el cerebro. En fin: tuve ganas de no dormir para no soñar, de no anexar esto que contaste a otras actividades para no arruinármelas en el futuro. Avisé que no leyeran esto a los que en algún momento traje a tu blog.
    Hoy pude entrar nuevamente a Orsai, donde ya no entraré más con la alegría con que lo hacía; leí opiniones con las que estoy de acuerdo en todo (#266, #162). Creo que no fuiste justo con los lectores, como dice #323.
    Recordé algo que dice mi madre (criada en el campo):_ ¡Qué mal que los adultos no nos enseñaban a no ser crueles con los animales! (y yo pensé: y después lidiar de adultos con el recuerdo), y eso mismo dice #204.
    Mi amiga psicóloga me dijo lo mismo que dice #316 (que estás en duelo y que ella cuando está en duelo es muy cruel).
    Otra cosa que pensé fue que en una de esas mi esposo, que no podía (literalmente) matar ni una mosca y que me dijo una vez que lo habían llevado de cacería y que es algo horrible, si no habrá participado o visto algo así como lo que vos contás. Nunca pudo acariciarme la panza de embarazada.
    Como dice #201: estoy triste.

  26. elserrucho #323    25 agosto, 2008 a las 11:04 pm

    A mi me parece que todo se reduce a una cuestión numérica y no de colores, tamaños o razas. A las cucarachas se las mata sin asco porque son muchas, igual que a las moscas y a los niños africanos. Cuando queden pocos ejemlares de cualquiera de estas razas, seguramente la gente ecológica, como vos la llamás, comenzará a alzar sus puños en su defensa.

    El relato, bueno como siempre.

    Abrazo

  27. Andrés Meza-Escallón #321    25 agosto, 2008 a las 9:39 pm

    Hola Hernán.
    Das a entender que es tan cruel matar a una vaca que a un pingüino, y que quien se conmueve con lo segundo debería conmoverse también con lo primero. Sin embargo, creo que hay una diferencia (sutil, pero ahí está), entre matar un animal para comer y hacerlo por capricho.

    De todos modos sí siento que nos hemos vuelto demasiado indolentes al cultivar animales para comer, y nos comportamos como si las costillas, hamburguesas, filetes, embutidos y nuggets de pollo vienieran del supermercado y no de un animal. Por eso supongo que si todos tuviéramos que matar nuestra comida, habría muchísimos más vegetarianos. Y en ese caso le pediríamos perdón al espíritu del animal como solían hacer los indígenas americanos. Ese tipo de respeto lo perdimos al pedir a otro que mate por nosotros para que podamos comer.

  28. Gavilandia #319    25 agosto, 2008 a las 5:10 pm

    A veces me siento como Meana, quiero entrar al arca de Noé con un bate de beisbol…

    “La vida del leon es posible gracias a la muerte del siervo” (Tomas de Aquino”

  29. Gigita #318    25 agosto, 2008 a las 1:53 pm

    Hola Hernan:
    Te lei la semana pasada, y con este texto sabes bien que no has dejado indiferente a más de uno.
    Tienes razón en eso de que se defienden los derechos de los animales desarrollados, pero se muestra indiferencia ante la vida de los que no gritan..pasando por los negritos que se mueren de hambre en el africa.
    No creo que se deba mezclar una cosa con la otra… no creo que la gente que defienda a los animales les de igual que un gobierno africano deje morir de hambre a su población… es como si estamos hablando de lo rico que es el dulce de leche y me respondas que mañana lloverá… todo tiene su lugar.
    Pero ésto no quita que se vea en la distancia que a las personas de este mundo nos puede la genética del terror… todo lo pisoteamos, nos alegramos del mal ajeno, etc etc…peo aún así, habrá alguien que lo quiera hacer bien ¿no?
    No quiero alargar esta opinión más, sin decir a lo que entré… creo que estás usando tu blog, y nunca mejor dicho, ya que lo puedes usar como te plazca..para redimir tus ‘pecados’…ya una vez comentaste las bromas que hacian tú y el chiri, llamando por teléfono, hasta que llegaron al final con una señora que esperaba la llamada de su hijo (triste historia)… y ahora con la descripción excesivamente cruel de la comadreja embarazada y puesta en los carbones viva.
    Hernan!… no creo que sea justo que nos pongas este peso (el de las barbaries de tu juventud) a los simples lectores, todos tenemos nuestro cuarto oscuro, pero para abrirlo están los psiquiatras.. si a mi edad quisiera rodearme de mas horrores, con ver el telediario tengo, o un libro de stephen king… no sé qué paso con tus escritos inteligentes e ironicos que me hacían aplaudirte… a no ser que conoces bien a quién le estas escribiendo, a gente que no te lee…ejemplo la pandilla del principio que dijo te leyó el primero o el segundo…eso es lo que les importa a ese club de lectores… ser el primero en abrir tu blog, pero no les importa la carga que dejas dentro…así eliminas tus cargas y la gente no se entera…pero estamos muchos que te leemos, y para mi no fue justo leerte esta vez.

  30. Claudio #317    25 agosto, 2008 a las 3:31 am

    si te hubiera conocido en ese momento te cagaba a patadas en tu pequeño culo, por pendejo maleducado y sádico, y a tu mamá también por no enseñarte a ser un mejor ser humano!!!

    no, no soy ecologista; pero si, si soy vegetariano, y no como nada que produzca la muerte de un animal, y si me dan mucha pena los niñitos muertos de hambre de africa igual que cualquier animal que muera o sufra… pero no puedo salvar al mundo, yo no soy el mesías de nadie! Aporto mi granito de arena, hasta donde me da el cuero propio.

    Igual, esto no quita lo mucho que me gusta leer tu blog.
    (aunque esta vez no me causó nada de gracia)

    Saludos!
    Claudio.

  31. MariscalTito #316    24 agosto, 2008 a las 10:49 pm

    Buenas Hernán… Primera vez que comento (pero hace rato que te leo)… La verdad, me revolviste el estómago… Concuerdo con Joaquín (#144) en lo de poner “No apto…” (aunque confieso que igual lo hubiera leído)

    Igual te perdono porque, creo, comprendo de donde viene… ;D

    Saludos desde Córdoba!
    Emiliano.

  32. Paula #315    24 agosto, 2008 a las 4:57 pm

    En coherencia con lo que escribís y mostrando esta contradicción humana descrita en el texto, la imagen que más me dolió fue la del gatito estampado contra la pared. NO PUEDO SOPORTAR A LAS PERSONAS QUE MALTRATAN A LOS GATOS!!!!!! Superficial? Supongo que sí

  33. santiago #314    24 agosto, 2008 a las 2:47 pm

    Tengo clavada en la retina la imagen del primer gorrión que bajé con la gomera cuando yo tendría unos 7 años, en el campo de mi abuelo.
    Le pegué en la cara, le reventé el ojo, el pico le quedó descolocado, medio salido. Recuerdo las plumitas mojadas con sangre y las patitas como ramitas secas en mi mano.
    Se lo dí a una perra que se lo comió con tres masticadas.
    Después debo haber cazado muchos pájaros más, pero el primero… el primero es jodido para el alma.

  34. carlos #313    24 agosto, 2008 a las 2:00 pm

    Hay historias, que aguardan el momento (o el post) para salir, para reptar al lado del dinopost con pelos.
    Y he ahí la elección de los que miran de ponerlos en la parrilla al lado de los chorizos o intentar criarlos, salvarlos, o sencillamente y emocionalmente salir corriendo.

    pienso que te “conocemos” lo bastante para saber que nada es gratuito en lo que escribes. Y que primero nos entregamos a las emociones nuestras y luego intentamos sondear en las tuyas.

    Yo también busco el momento para contar cuando jugando con un pez, iba probando a ir cambiando el agua de fría a caliente, hasta que quedó panza arriba en la pecera.

    Ah!… que este ha sido el momento. Muy bien.
    Otro ole por el post.

    /

  35. mariaM #312    24 agosto, 2008 a las 7:09 am

    Absolutamente de acuerdo con Kiko,#194, me encanto tu relato, me gusta como podes pasar de una gran sensibilidad a un absoluto humor negro y gran morbo, mi hijo tiene unas fotos que me saco en un lugar adonde vamos a elegir el animal que queremos comer, cerdo cabrito etc, alli lo matan y te lo entregan para que lo cocines en tu casa, en ellas estoy con un cabrito en brazos haciendole mimos y despues presentandolo muy bien adobado y asado en una gran fuente, no me considero un monstruo, si no lo hubiese cocinado yo, alguien mas lo hubiera hecho,alli los venden para ese fin, tambien ayudo a los ninos desprotegidos dentro de mis posibilidades, en fin no seamos tan hipocritas por favor, las costillitas asadas estaban riquisimas, todos me criticaron esa actitud, pero bien que se chuparon los dedos. Sabian que en Francia comemos caballo?, es muy rico, muy bajo en grasa, tiene mas proteinas que la carne vacuna, y se crian especialmente para el consumo humano, un beso Hernan y segui escribiendo asi…Maria Morel

  36. Roberto(Gloria Mundi) #311    24 agosto, 2008 a las 6:31 am

    Hernán: veo que necesitabas sacarte la bronca de adentro conjurando las imágenes más negras posible. Se entiende, es tu forma de hacer el duelo, así como tu mamá necesitó “discutir” a solas con tu padre. Por eso, también, se comprende que hayas abusado un poco del recurso a las clasificaciones borgianas. No te vamos a exigir equilibrio neoclásico en medio de una tormenta barroca del espíritu.

    Sobre musulmanes y judíos: es claro quer no se trata de razas sino de religiones. Tampoco de pueblos o nacionalidades, puesto que hay minorías palestinas no-musumanas, así como israelíes no-judías. Por lo tanto existen millones de judíos y musulmanes fuera del Cercano Oriente que, respetando más o menos los preceptos culinarios, no participan de la deshumanización de sus vecinos.

    Luis: no se trata de que los israelíes tengan más culpa; los dirigentes nacionalistas de ambos pueblos pactaron con los imperialistas británicos para librarse de sus opresores en la 1ª Guerra Mundial y luego fueron usados por éstos unos contra otros. Pero sí es cierto que al que le fue mejor, el más fuerte, tiene mayor responsabilidad en terminar con el círculo vicioso de represalias colectivas.

    Haffner: no abuses de la comparación con Hitler; lo desgasta y lo borronea de la memoria cultural hasta hacerlo inocuo. Yo viví en Israel hace treinta años, cuando Hamas no existía, la OLP no conseguía insertarse en los Territorios y, sin embargo, los dirigentes israelíes aprovechaban cada ínfimo incidente ultraminoritario para agitar el mismo fantasma y desconocer a la mayoría pacífica de los palestinos. No me cabe duda de que esa mayoría quisiera hoy borrar a los israelíes. Quien siembra vientos…

  37. Santiago #310    24 agosto, 2008 a las 5:35 am

    Una vez hable del tema con mi padre, a quien le comentaba porque da mas lastima matar a un animal grande que a un pez por ejemplo. Y segun el, era por su grado de sensibilidad. Un pez tiene menos sistema nervioso que una gallina, una gallina tiene menos que una vaca, y asi. O por el grado de inteligencia tambien, un perro entiende mas que un canario. Entonces te da menos lastima porque sabes que es mas tonto. O… inclusive por el grado de familiarizacion que tenemos con el animal. Si toda tu vida tuviste una vaca de mascota, seria una locura matarla. Si toda tu vida carneaste perros (como en cierto paises orientales) entonces va a ser completamente natural matarlos. De estos tres factores depende todo.
    Ah, y Hernán, criticar es muy facil, y no se gana mucho con eso. Hacer es muy dificil, y buen ejemplo. Lo digo con todo respeto, porque a mi, como argentino, me sucede mucho. Opinamos, nos quejamos, pero no hacemos nada. Si a vos te gusta cuidar a una planta y fumar porro, y a otros ir a cuidar animales, a los dos se les podria recriminar por igual que no van a ayudar a los pibes de africa. Un cordial saludo y ojala todos podemos hacer algo por la vida. Un abrazo

  38. MAXI #309    24 agosto, 2008 a las 2:13 am

    a veces puede ser verdaderamente dificil de comprender la realidad,
    es facil caer en contradicciones cuando nos la ponen en bandeja, cruda como es y sin la manzana en la boca

    – xq un tigre d bengala es mas importante q un bicho bolita??? –
    xq el tigre aparecia en los libros d la primaria y las cajas d cereal.

    hecharle la culpa al pobre diablo q quiere salvar el mundo, q se pisa los cordones, q esta atolondrado x tanto sufrimiento y rencor, es una opcion
    pero x favor hernan, no t olvides q todos tenemos al hijo d puta q nos mete el dedo en el culo

  39. Mono Azul #307    23 agosto, 2008 a las 10:51 pm

    mmm… Mucho lector blando..

    Te cuento, Hernán, que la cuestión de el ranking de importancia entre miembros de la fauna es tema de conversación cuando comemos asado o vamos a pescar con mis amigos.. me sentí bastante identificado esta vez.

    La multitud ecologistas que comen pasto son una moda.. y durarán hasta que la tendencia sean las botas de cuero aborigen..

    Saludos y a lo suyo!..

  40. haffner #306    23 agosto, 2008 a las 9:42 pm

    Casciari,permitime decirte que la faena segun ritual judio es la mas humana porque el corte en la yugular es tan exacto q el animal no lo percibe.En los anios 30,un rabino llamado Elchonon Wasserman decia que suena paradojico q en un mundo donde los hombres se cortan la cabeza mutuamente,paises europeos prohiben la shejita-faena segun nuestro ritual- por ser inhumana y permiten la bestialidad de la picana o del martillazo.
    Con respecto al chico de 9 anios en Gaza…tendrias que vivir en Medio Oriente para opinar,vivir en una ciudad como Sderot y que te tiren raquetazos todos los dias y que escribas tus blogs en un bunker debajo de la tierra.
    Todos queremos la paz,nadie quiere ir con 18 al ejercito,que la maquinaria militar te morfe gran parte del presupuesto pero en la constitucion palestina-art 242-esta escrito que el objetivo final-Hitler,que su nombre sea borrado de la tierra,diria solucion final-es la desaparicion de Israel.Vamos a ir al matadero pacificamente,como en la 2da Guerra Mundial?

¿Desea algo más del sr. Casciari?