Hace seis años también era domingo

14 de mayo, 2006


Hace seis años yo vivía en una casita alucinante, en miniatura, que parecía el decorado de una sit-com. En realidad lo era, porque me la alquilaba un alemán que había trabajado durante veinte años como escenógrafo de Canal 13, y la había puesto a punto con sus propias manos. Era todo chiquito y placentero, y tenía una barra de madera que separaba la cocina del comedor. Y taburetes. También había un jardín, con un horno de barro y una parrilla. Y no tenía Internet. Hace seis años mi vida era la prehistoria.

Hace seis años todavía estábamos en el siglo pasado. Yo escribía sonetos, vivía del otro lado del Atlántico, era veinteañero, trabajaba de noche, no tenía una hija, jugaba al paddle todos los miércoles, tenía una novia de dieciocho años que se desmayaba cuando hacía calor, en mi casita de comedia se hacían fiestas muy raras, se jugaba al póker abierto, y me había comprado un sommier de plaza y media con resortes bicónicos. No tenía Internet ni me parecía importante. Hace seis años mi vida eran unas vacaciones.

Bronceador, desengaños, esterillas,
juegos de azar, amor, esfuerzo y cena…
Vivir son unas cortas maravillas
que nos dejan las manos con arena.

Con la excusa de la comida paga
nos quitan de lo incierto y nos devuelven
—desnudos— a recomponer la saga
de misterio en que todo se resuelve.

Vano entonces decir amor eterno,
plazo fijo, quizás, ella te espera,
financiación, después, futuro yerno…

No hay razón de llenar las cubeteras
si vivir es la breve temporada
que nos distrae del yugo de hacer nada.

Era eso: ¿para qué hacer planes, hace seis años, si no había nada que me cambiara el rumbo? Me costaba escribir «dos mil» cuando había que poner la fecha, porque habían sido décadas enteras de poner «mil novecientos». Me costaba también aceptar que había crecido, que ya no era un adolescente, que la vida podía ponerse peligrosa de un momento a otro, que posiblemente el amor fuese una farsa, y entonces también yo. ¿A quién podía preguntar sobre mis dudas, si en casa no estabas vos por la mañana?

Hace seis años tenia un teléfono celular de un kilo y medio que sonaba demasiado por la noche; un jefe rengo hincha de Racing que me quitaba cien pesos del sueldo si llegaba diez minutos tarde; un pájaro gigante que cantaba los sábados en el patio y se llamaba Juancarlos (yo lo había bautizado así); tenía un jazmín, tenía un helecho y tenía también el recuerdo de otro pasado menos bueno. Hace seis años mi vida era una primavera que empezaba tarde.

Yo fui invernal. En mis antiguos vuelos
quise batir el récord de lo oscuro
para que en mis espaldas de deshielo
me crecieran las alas de Epicuro

y así volar al ras del subterráneo
y aterrizar en sótanos y cloacas,
sin sol dermatológico o cutáneo
y con miedo a la cruz y a las estacas.

Yo fui invernal; viví congestionado,
amarillento y pobre de suspiros,
tan ajeno del verde y del dorado.

Cálido hogar, hoy salgo al patio y miro:
sonríe el horno de barro, el helecho
y el jazmín, porque el cielo está al derecho.

Hace seis años yo vivía en el barrio de Belgrano, a dos cuadras de Cabildo y Juramento, en una casa que, si la hubieras visto, te habría parecido demasiado masculina. Escribía sonetos y dibujaba monigotes con crayones que se me quedaban pegados en las manos. Leía desesperadamente a Camilo José Cela: sólo me faltaba un libro suyo, que no podía conseguir por ningún lado. Cada quince días visitaba a mi hermana y su familia en La Plata, cada quince días a mis padres en Mercedes, cada quince días a Chiri y su familia en Luján. Hace seis años yo me subía a los colectivos de media distancia para recorrer distancias que ahora me parecen imposibles.

Eso es raro, ¿ves? Hace seis años la nostalgia me quedaba a cien kilómetros. Mi esquina del barrio de Belgrano era entonces el «afuera». Yo era un mercedino que vivía en la capital: no echaba de menos la batata, ni el dulce de leche, ni el bombardeo televisivo pre-Mundial, sino caminar de noche por la Avenida Cuarenta. Era una melancolía fácil de arrastrar, una saudade que ahora me parece de juguete. Hace seis años el exilio se combatía subiendo a un 57 en Plaza Italia.

y entonces de repente miré el cielo
fragmentado de cabildo y olazábal
y descubrí que en todos estos años
nunca jamás hubo estrellas fugaces

y que el virtuoso del subte de olleros
vive cantando al amor desgarrado
pero no oí a nadie cantar junio brusco
nunca jamás como a eduardo byrne

ni tampoco pasó un motociclista
por corrientes y carlos pellegrini
que se paró para fumar conmigo
y avisarme en qué quinta era la fiesta

fui feliz en la plaza del congreso
y desdichado en un zaguán de urquiza
pero no tan feliz ni desdichado
como en algún lugar de la Cuarenta

Hace exactamente seis años era un fin de semana cualquiera. Era un domingo, igual que ahora. Y me tocaba ir a Mercedes a visitar a mis padres. Ellos se habían comprado una computadora y querían que les conectara Internet. Yo no tenía Internet, pero no creí que fuese nada del otro mundo conectarlo. A la mañana me fui un rato a caminar por la Cuarenta, fumando tranqui, sin saber que sería el último día de mi vida sin saber quién eras.

Hace seis años, a la tarde, mi padre quiso que lo instruyera sobre cómo funcionaba un chat, para poder vigilar a su nieta de ocho años cuando se conectara. No quería problemas ni cosas raras. Abrimos entonces un portal cualquiera y le empecé a explicar (casi sin saberlo) cómo había que hacer para conversar con gente.

Hace seis años, a la misma hora, a vos te había dado risa un banner en Internet que utilizaba la forma verbal de Argentina. La publicidad rezaba: “Hacé clic y conectáte en un periquete”, o algo parecido. Te preguntaste, curiosa, cómo sería un chat donde toda la gente usara mal los acentos de los verbos y dijera palabras raras, y te metiste en un portal de Argentina.

Pudo no haber pasado nunca, como todas las cosas de este mundo. Pero pasó justo de esa manera y ahora hace seis años. Yo vi, entre la turba de gente parloteando al mismo tiempo, a alguien que era de España y que no hablaba. Me acordé del libro de Camilo José Cela, el que no podía conseguir por ninguna parte, y entonces te pregunté:

—¿Sos de España?

—De Barcelona.

—¿Conocés a Cela?

—Claro.

Le dije a mi padre: “¿Ves? Así es como se usa un chat, podés hablar por acá con todo el mundo al mismo tiempo, o por acá con una persona sola”. A mi padre le pareció bien y me cebó un mate. En media hora empezaba Racing-Independiente y lo pasaban en directo, así que se fue a la pieza para conectar el cable trucho y preparar los sillones. En el monitor había una frase nueva, desde hacía un rato:

¿Por qué lo preguntas? —decían tus letras, parpadeando.

Hace seis años, más o menos a esta hora, decidí seguir hablando un poco más con vos, por lo menos hasta que empezara el partido.

Era el 14 de mayo del año 2000 y yo todavía no sabía que Racing iba a perder dos a uno con un gol de Cambiasso en el complemento, ni que vos te llamabas Cris, ni que al final de aquel siglo viejo nos abrazaríamos en el aeropuerto Charles de Gaulle, ni que andaríamos por París esquivando la nieve, ni que tendríamos esta casa, y después esta hija, y después esta historia.

Yo sé que me quejo mucho, y que extraño todo, y que te cuesta soportar mi adolescencia y mis pataleos. Yo sé que estás cansada de oírme decir cuánto me gustaba mi otra vida, mi otro siglo y mi otro mundo. Y que me paso el día mirando la tele argentina y escribiendo boludeces en contra de España, y tratando de que la Nina no aprenda nunca catalán, y diciendo en las sobremesas con amigos que no sabés cocinar ni un huevo frito. Pero una vez cada seis años también soy capaz de decir la verdad; solamente una vez cada seis años, porque escribir cursi me saca sarpullido. Así que escucháme bien, porque la próxima es en el 2012: la verdad, la puta verdad de todo este asunto, es que jamás he sido tan feliz como en estos años.


Hernán Casciari
domingo 14 de mayo, 2006

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216 comentarios Hace seis años también era domingo

  1. animal #214    14 mayo, 2006 a las 8:48 pm

    Creo que en los chats, más que en ningún otro espacio de encuentro, ocurren esas maromas de las raras probabilidades… Yo he andado muchas extrañas historias y sé de algunas pero de ninguna tan hermosa como la tuya.
    La madre por las lágrimas de hoy, Hernán.
    Y gracias.

  2. teo #213    14 mayo, 2006 a las 8:21 pm

    gracias x este nudo en la garganta, por estos ojos brillosos, estas cosquillas no sé dónde y por todo lo que en pocos segundos me hiciste sentir al leer esto.
    cada vez te quiero más!!! (como a la selección)
    un fuerte abrazo para vos y tus mujeres y feliz aniversario!!!

  3. Maia #212    14 mayo, 2006 a las 8:12 pm

    ay, Hernán…se me escaparon unas lágrimas leyendo este post. Qué facilidad que tenés para expresarte y con qué facilidad, también, sos capaz de conmover al más insensible.

    Felicidades Hernán…

    Felicidades Cristina…

    Y que sean otros seis años más.

  4. El Angel Gris #211    14 mayo, 2006 a las 8:08 pm

    Todos los hombres felices que conozco, me incluyo, están en pareja.

    Casi todos los boludos que conozco, bastardean la pareja.

    Casi todos los maricones se ponen cursis cada seis años.

  5. Uralita #208    14 mayo, 2006 a las 7:41 pm

    quien sabe si leeras el comentario numero 44… pero aca va porque no puedo no escribir que tu historia es la historia mas hermosa que escuche en mucho tiempo… y que lindas tus palabras! Saludos de una argentina que tambien extraña desde lejos.

  6. Filprafa #207    14 mayo, 2006 a las 7:17 pm

    hijo de puta qué bien escribís!.

    Tenía por delante una apacible tarde de trabajo dominguero y ahora me encuentro repensando tantas cosas

    Gracias Hernán

  7. fede o #206    14 mayo, 2006 a las 7:14 pm

    hernán,
    lo bueno de ser escritor (o un artista de cualquier tipo), es que le da a uno un permiso tácito para ponerse maricueta de vez en cuando, y cuando lo haga el comentario general será “qué tipo sensible”.

    pero está bien, tampoco hay que abusar.

    contraviniendo a albacete, en cuanto vuelva mi mujer le voy a hacer leer este artículo.

  8. Maria Virginia #205    14 mayo, 2006 a las 6:37 pm

    Yo fui una eterna exiliada por el trabajo de mi papá !!Mi flia es de Mercedes y yo solo viví allí algunos años de mi vida de estudiante y esas tardes en la plaza prioncipal sentada en un banco mirando dar la vuelta al perro a tantos autos… y los veranos en las quintas o en el Club Mercedes… yo también añoro esa querida ciudad. Pero cuando ya creía que al fin había regresado a mi lugar en el mundo, me case con un chivilcoyano y otra vez el exilio, aunque estoy cerca me cuesta ir, a pesar de que ahora estoy sola, porque el señor en cuestión a los 10 años de casados se cansó de la vida familiar y me quedé varada en Chivilcoy con dos hijas y un trabajo que no podía dejar porque no comía y no tuve la valentía de volver!! Por eso mimalas a tu mujer y a tu hijita, llevalas a visitar Mercedes. Disfrutá de España y no es cursi lo que escribiste, de vez en cuando que se te piante un lagrimón es lindo…seguí alegrándonos y emocionándonos con lo lque escribís.

  9. kill #204    14 mayo, 2006 a las 6:32 pm

    El cielo de Cabildo y Olazábal!,
    Loco, Cris te salvó la vida, y lo bueno es que vos te dejaste salvar, no me voy a prender en la conditio sinequanon porque sino hubiera nacido tu abuelo nada de todo esto hubiera pasado, me mató la frase “para que en mis espaldas de deshielo
    me crecieran las alas de Epicuro

    Saludos y felicidades

  10. Mafaldita #203    14 mayo, 2006 a las 6:28 pm

    ¡Muy lindo! Me gustó mucho y como te conozco desde hace poco no sabía nada de tu historia, me voy enterando de a poco. Saluditos desde Rosario.

  11. seburu #202    14 mayo, 2006 a las 6:27 pm

    y mirá a cambiaso ahora.

    ah: cris, hernan, que sigan disfrutando, y a la nina. gracias por compartirlo, porque está aceptado mariconear por ustedes. enbuenahora!

  12. sansara #201    14 mayo, 2006 a las 6:22 pm

    Es difícil acercarse por aquí y ver todos esos “pri!” o “cuarto, ahora lo leo” y no salir espantado. ¿Cuarto, ahora lo leo?. Pues nada…

    ¡Trigésimo séptimo!, y me lo he leído antes de comentar. Y hasta aquí las gilipolleces.

    Me ha parecido un texto emotivo y muy bueno. Estupenda traca final en el último párrafo. Del todo. Enhorabuena por Cris, y por describirlo de esa manera.

    Saludos.

  13. Salome #199    14 mayo, 2006 a las 5:55 pm

    Y bueno, ¿te consiguió el libro que faltaba de Cela?
    En todo caso, dile a Cris cosas bonitas por lo menos cada tres años. Seis son demasiados. Lo sé por experiencia.

  14. Max #197    14 mayo, 2006 a las 5:43 pm

    Grandeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee
    Éste articulo es, como el eslabón perdido.
    Entre otras cosas no sabía que Florencia vive en mi ciudad, mucho menos que la conocías.
    La verdad que no me dá para poner algo inteligente y gastarte por lo menos en este primer comentario. Prefiero ser cursi, que es lo que me sale para con la gente que uno quiere, te felicito. Un fuerte abrazo

  15. Mellimala #194    14 mayo, 2006 a las 5:23 pm

    pasa que si no se lo tomaba en Plaza Italia, jamás viajaba sentado.
    y lo dice alguien que vive en Bs.As. y viaja a Luján todos los domingos.
    Felicitaciones!

  16. Alergica_a_Boludos #192    14 mayo, 2006 a las 5:12 pm

    Una vez más demostrás tu brillantez, tanto para hacernos reir como para hacernos llorar. Felicidades a ambos por los 6 años de amor. Felicitaciones a vos, Hernán, por la capacidad que tenés para sensibilizarnos hasta las lágrimas. Leerte es realmente un gran placer.
    Besossss

  17. Jesús #191    14 mayo, 2006 a las 5:09 pm

    ¡Deja que tu niña hable catalán! ¿Para cuándo un post diciendo lo mucho que te gusta España? –“Aunque le escribas boludeces”– ¿Cuando es el aniversario de tu mudanza a este país?
    Un saludo de uno que te descubrió hace poco.

  18. Roberto Arancibia #190    14 mayo, 2006 a las 5:06 pm

    Preciosa la historia pos Hernán. Y bien contada. Por acá en mi casa estamos hablando historias de blogs. Hay algunas que también valen la pena de haberse subido a este carrusel vertiginoso.
    Saludos desde Chile

  19. Pato #188    14 mayo, 2006 a las 4:34 pm

    Hermosa historia, no sabía adonde querías llegar y realmente me sorprendió, y nunca hubiese creido que conociste a tu mujer por Internet. El bendito azar siempre metido en el medio… No quiero pensar donde voy a estar dentro de 6 años, porque seguro que le erro.
    Felicitaciones.

  20. Conectada #187    14 mayo, 2006 a las 4:33 pm

    Feliz aniversario! esta es una perfecta conclusion al post anterior….. que hay muchisimo espacio para encontrarses con los iguales, y todavia mas interesante con los contrarios.

    Como le comentaba a un amigoa quien solo conozco por seguir su blog, somo intimos extranos 🙂

    Enhorabuena

  21. vico #186    14 mayo, 2006 a las 4:30 pm

    Hola. Es la primera vez que comento, aunque te leo, gracias a un amigo, desde hace unos meses.
    Que se yo, me gusta lo que escribis. Tambien me gusta la gente que se acerca al blog. Aprendi a querer a nina a partir de las fotos, y los comentarios de todos estos tios vituales que van a marearla, pobre chiquita.
    Y ahora, arendo de a poquito a querer a cris.
    Y, bueno… terminare por quererte, que se le va hacer.
    Leyendo desde capital, aunque exiliada de Rio Negro.
    Personalemente, el dulce de leche no me gusta tanto como el de durazno. Haceselo probar a nina, a ver que dice.
    Saludos

  22. Soda #185    14 mayo, 2006 a las 4:18 pm

    No deja de sorprenderme cómo lo más importante que le puede pasar a uno —encontrar el amor— no sea más que un azar, un chispazo de suerte, un momento para el que no te puedes preparar. No estudias 5 o 10 años para buscar el amor. Lo podrás hacer para conseguirte un buen trabajo, un medio de vida, una carrera satisfactoria talvéz. Pero para lo más importante que te puede pasar en la vida no se tiene nungún control. Es deseperante para los que buscamos. Enhorabuena Hernán, perdona lo agrio de mi comentario, es que me recuerda lo cerca que estuve. Ésta es una hermosa historia, talvez por ella has hecho de Internet una bandera, le debes una buena parte de tu hoy.

  23. Julieta #184    14 mayo, 2006 a las 4:14 pm

    Anoche, sin ir mas lejos, pensaba que nunca nos habias contado como se habian conocido con Cris -tampoco tenias por que, por otra parte-, e incluso pensaba, que que pensaria Cristina, o que sentiria cuando te agarraba el ataque de argentinidad. Hoy, mas que nunca, lo sabe -aunque esas cosas, siempre se saben- y debe ser igual de feliz…
    Una vez mas, gracias a vos, por “brindarte”, y a ella, por “compartirte”, porque creo que hoy, seis años despues, como nunca debe estar llorando emocionada, porque ¿quien le dice cuanto te ama a millones y millones de persona y que no sea una sitcom?

    Abrazos para los tres:

  24. Laura #183    14 mayo, 2006 a las 4:08 pm

    Felicidades Cris, felicidades Hernán por este aniversario…Fundamentalmente por lograr que un hombre recuerde una fecha!!!Aunque sea para justificarse cada 6 años!!!

  25. Estereo #179    14 mayo, 2006 a las 3:20 pm

    Viva Internet?
    No me convence…por Internet también se publica y comparte información NeoNazi, se preparan atentados terroristas, se junta la gente para comerse mutuamente, se crean discusiones sobre nacionalismos estúpidos, se muestran y venden fotos de niños desnudos o teniendo relaciones sexuales.

    Me convencería más: “¡Viva la gente!”.

    O, menos humanista y más hippie: “¡Viva el amor!”.

    O, más Casciariano: “¡Vivan los ‘guiños’!”

  26. Norma #177    14 mayo, 2006 a las 2:39 pm

    Cuando uno cuenta estas historias la gente pone ojos de plato y dicen (aqui en España) anda yaaa! y en México: a pocoooo??.

    Estas historias pasan, me pasó a mi, le pasó a Angel. Yo probando el “nuevo invento” (para mi) del icq puse: hola y me quedé con ojos de plato viendo que alguien me respondía.

    Hoy vivo en España, extraño México, quiero a mi andaluz y lo critico, lo machaco pero no quisiera estar nunca con nadie más.

    Viva el internet!!

  27. Barbarita #176    14 mayo, 2006 a las 2:14 pm

    🙂

    Lo bueno es que nadie te cree cuando dices todas esas cosas en las sobremesas, porque nunca comí nada más rico que las manzanas al horno que hizo Cristina para nochevieja (aunque me las tuviera que zampar al día siguiente porque ya no me cabían).

    Felicidades.

  28. Leandro Suarez #175    14 mayo, 2006 a las 2:03 pm

    Si esto no es amor…

    Felicidades a ambos y esperamos entonces el post del 2012. Mientras tanto a seguir con las historias inventadas, que para verdades está esta.

    Salute!

  29. Ishtar #170    14 mayo, 2006 a las 1:00 pm

    Ya he acabado de leer. Y me da veguenza haber escrito eso de Pri antes de leer el post. Porque en este solo cabe decir una cosa sin quedar como una idiota: Felicidades Hernan. Felicidades Cris.

  30. Estereo #169    1 respuesta14 mayo, 2006 a las 12:59 pm

    Me cago en la puta
    o la concha de la lora
    decilo como quieras
    pero me cago en las computadoras

    Igual me chupa un huevo,
    o si querés, me la suda,
    primero o tercero,
    la vida será igual de dura.

  31. Estereo #167    14 mayo, 2006 a las 12:57 pm

    Muchas veces yo he pensado:
    ¡”qué boludos estos que dicen ‘primero'”!
    cada vez que en los comentarios
    eran los primeros que estaban al pedo.

    Y ahora me encuentro yo acá
    habiendo leido tu sinceramiento
    y esta vez me chocan dos cosas:
    no hay ningún comentario y tenés sentimientos.

    Seis años es mucho tiempo,
    yo con mi chica sólo llevo 2 y pico,
    y ahora la tengo del otro lado,
    pero cerca de la Torre Eiffel y no del obelisco.

    Sólo para despedirme
    quería también serte sincero,
    te mando un fuerte abrazo,
    ¡Y QUE CONSTE QUE SOY EL PRIMERO!

¿Desea algo más del sr. Casciari?