Justicia poética

13 de octubre, 2005



Desde la más tierna infancia, desde el principio, entendí que soy un uruguayo atrapado en el cuerpo de un argentino. Ya de chico pensaba, vivía y sentía como uruguayo, por más que tratase de ocultarlo a causa del qué dirán. Mi mamá se dio cuenta una tarde que me vio tomando mate solo a una edad imposible. A mi padre traté de ocultárselo más tiempo, pero en las eliminatorias al Mundial de España se me escapó un grito de gol. Imagino que sufrió en silencio, aunque nunca hablamos del tema.

De chico miraba con fascinación horas y horas, a escondidas, un mapa enorme del Uruguay, y pronunciaba en voz alta los nombres de las ciudades en donde me habría gustado nacer: Durazno, Canelones, Cabo Polonio, Treintaitrés. Mi mamá golpeaba con insistencia la puerta del baño:

—¡Hernán! ¿Qué estás haciendo tanto tiempo ahí adentro? —me gritaba. Yo plegaba el mapa, rojo de vergüenza, y tiraba la cadena para disimular, pero la oía susurrarle a mi padre:— Tu hijo está otra vez metido en el baño, con el mapa de Uruguay —decía acongojada—, vas a tener que hablar con ese chico.

En el colegio, cuando todos cantaban el Himno en el salón de actos, yo cambiaba secretamente algunos versos. Oíd mortales el grito sagrado: Uruguay, Uruguay, Uruguay. Posiblemente, al principio, haya sido una de esas taras que tenemos los chicos para llamar la atención o requerir afecto, porque además de uruguayo también yo decía ser panteísta. Pero lo segundo se me pasó cuando conocí el choripán, y en cambio lo de ser uruguayo todavía me persigue.

Y es que con el tiempo, en vez de menguar, la necesidad de ser uruguayo crecía en mi pecho, incesante. Por eso en mi adolescencia adoraba las noches limpias de verano, sin una sola nube, ésas noches que permitían que la señal del canal doce de Montevideo llegara casi perfecta al televisor de mi pieza. Me quedaba madrugadas enteras viendo películas infames de trasnoche, solamente para disfrutar de la publicidad charrúa, de ese acento cristalino, casi idéntico al mío pero más entonado y cadencioso.

Más tarde, con la llegada de la literatura, supe que mi obsesión no estaba mal encaminada. Leí una frase de Cortázar a los quince años: “Un argentino que nunca fue a París es una especie de uruguayo”. Y yo me juré, como nomás jura un imbécil en la edad del pavo, que jamás pisaría Francia. (No pude cumplir la promesa, y lo lamenté en el alma en el mismo momento de pisar el aeropuerto Charles De Gaulle.)

En esos tiempos mercedinos, conocer a un uruguayo verdadero me ponía la piel de gallina. Una vez vino a la ciudad una banda que tenía un baterista uruguayo. Yo le preguntaba cosas de una manera enloquecida, como si Carl Sagan se hubiera encontrado con un marciano… Le preguntaba a mi uruguayo si hacía frío o calor en su país, si había montañas, si la cebolla hacía llorar. El baterista me miraba raro. “Es igual que acá, botija”, me decía. Y yo pensaba: “¡Qué grandioso! Además de geniales, son humildes”.

A decir verdad, no sé qué estoy haciendo en Barcelona. Desde que tengo memoria, siempre supe que mi destino estaría en Montevideo. Siempre creí que terminaría viviendo allí, casado con una uruguaya de pelo suelto experta en hacer ensaladas, y que yo fumaría en pipa y escribiría cuentos uruguayos. No pudo ser, pero a veces me despierto con una sensación de desasosiego, con una nostalgia de algo que no pasó jamás.

Quizás por esa manía temprana, los protagonistas de mis primeras tres novelas son uruguayos. Tampoco fue una decisión: surgió de ese modo, me sentía más cómodo gritando al viento mi opción de identidad desde el disfraz de la literatura. En una temporada de mi vida hasta aprendí a ponerme el termo en el sobaco y cebar con la misma mano. En otra época, salía con el mate a la calle para que la gente dijera “ahí va un uruguayo”. Durante los mundiales 86 y 90, por un odio cultural hacia Bilardo, hinché abiertamente para Uruguay y lloré con el gol de Pasculi, que nos dejó afuera.

A lo largo de mi vida no conocí nunca, pero nunca, a un uruguayo malo, o cancherito, o pretencioso. Todos los uruguayos que pasaron por mi vida fueron como ángeles, como hermanos reencontrados. Incluso los muertos, los que nunca toqué. Quiroga, Felisberto, Onetti. A veces, cuando un uruguayo me quiere hacer enojar diciéndome que Gardel no es argentino, que en realidad nació del otro lado del Plata, yo para mis adentros pienso: “A mí me pasa lo mismo”.

Hace poco estuvieron comiendo conmigo la cantante uruguaya Laura Canoura y el guitarrista uruguayo Jorge Nocetti; y me pasó lo de siempre. Esa sensación de hermandad, de bonanza, de estar con personas que he visto siempre, con gente que permanece cerca a pesar de los aviones y los regresos. Ellos provocan que, por un rato, el uruguayo que llevo dentro salga a tomar el aire a la superficie de mi vida.

Por ejemplo, yo no bailo. No sé bailar; no puedo. Sin embargo, la primera vez que lo vi en vivo a Jaime Roos —fue en la Trastienda, hace muchos años— algo dentro de mí pegó un salto, se desató a la mitad de “Colombina” y los que estaban conmigo juran que me convertí en otro. Dicen que movía los pies, dicen que de repente yo era un gordito con ritmo. No sé si es verdad, porque no me acuerdo de nada. Pero es muy posible.

La milonga de Borges me pone la piel de gallina. Hace un rato la busqué en un libro porque quería poner unos versos en este artículo, y volvió a conmoverme:

Hombro a hombro o pecho a pecho,
cuántas veces combatimos.
¡Cuántas veces nos corrieron,
cuántas veces los corrimos!

Milonga para que el tiempo
vaya borrando fronteras;
por algo tienen los mismos
colores las dos banderas.

Habla de eso mismo, Borges. De ese extraño sentimiento en donde no importan las diferencias sino las similitudes. Somos un mismo pueblo que no comparte nombre, pero da igual. Yo me siento partido al medio, pero muchas veces más de aquel lado que de éste. No sé por qué.

Anoche pensaba en todas estas cosas, mientras miraba el partido. La selección de Uruguay necesitaba ganarle a Argentina para mantener vivas sus chances mundialistas. Y yo, como muchos argentinos que también tienen un uruguayo adentro, cerramos el puño y fuimos felices con el gol de Recoba. Porque recordamos el placer de haber leído a Felisberto, porque no podemos olvidar haber pescado en esos ríos y haber caminado de noche por Montevideo, porque en el fondo sabemos que ellos son como nosotros pero sin los defectos nuestros, porque aunque sean chiquitos son nuestros hermanos mayores, porque saben mirar a los ojos y tienen esa luz de pueblo silencioso en la mirada, y porque hace un mes mi hija fue arrullada para dormirse por una de sus mejores voces. Gol de Recoba. Uruguay sigue soñando con el Mundial y Chile se queda afuera. Justicia poética.

Estamos hechos del mismo barro. Ésa es la diferencia entre ser hermanos de sangre o ser nomás un país limítrofe. Yo ya tengo un país limítrofe a la derecha, y es suficiente. Pero a la izquierda, del lado del corazón y por suerte, tengo a unos hermanos del alma. Tan cerca, tan pero tan cerca, que a veces pienso que soy un uruguayo que nació, por un error del viento, a trescientos cuarenta kilómetros de mi cuna.


Hernán Casciari
jueves 13 de octubre, 2005

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220 comentarios Justicia poética

  1. paola #218    10 marzo, 2006 a las 8:07 pm

    Muy emocionante el artículo, pero debo decir como uruguaya, que no todo es color de rosa.
    Si los uruguayos somos amables, educados (hasta por ahí nomás), humildes , etc., pero también somos criticones, quejosos, nos cuestan los cambios terriblemente, en eso los argentinos son más osados y valientes.
    Creo que si existe la hermandad, porque somos muy parecidos en las costumbres, pero sería bueno apreciar las diferencias con otrs pueblo y poderlas admirar. Gracias

  2. Andres #216    3 febrero, 2006 a las 3:55 pm

    La verdad que lo lei y me vinieron ganas de llorar…me toco el alma. Es increible lo que son las cosas del destino, hasta San Martin fue uruguayo y lo dio todo por Argentina. Siempre unidos, siempre lo ha sido y siempre lo será….
    un abrazo

  3. Maxi #215    30 noviembre, 2005 a las 6:07 pm

    Primero que nada felicitaciones por el blog, es muy bueno.. Yo soy Uruguayo y la verdad que me emociona leer comentarios como este, todavía soy jóven y no he conseguido salir adelante en este país pero aún así lo adoro más que a nada y bajo ningún concepto me iría a otro para buscar “suerte” porque se que la puedo encontrar acá.. en mi país. También soy de los que piensa y cree en la hermnandad con Argentina por lo tanto un saludo grande para todos ellos y la mejor de las suertes en Alemania 06! Saludos Maxi

  4. Neperiano #214    29 noviembre, 2005 a las 5:30 pm

    Bien Elio por dar un poco de autocrítica, al final va a parecer que UY es una especie de paraíso… Tal vez le puedan explicar a la audiencia por qué se (nos) vamos de a miles los jóvenes, por qué es imposible independizarse, enfrentar el pasado, el presente, etc. Sí, somos como AR hace 40 años, muy interesante para el que quiere abrirse futuro…

    Sí está bien para el que quiera venir a jubilarse.

    Escribo esto porque estoy harto del desprecio innato que tienen acá con todo lo argento. En fin, tampoco la tremenda, pero en Uruguay falta mucha autocrítica.

    Uruguayo esposo de argenta, con hijo mexica, que conoce varios países, viviendo en Mdeo, perdiendo plata cada mes, y viendo donde apuntamos… (Yo también tenía ese rencor hacia los “porteños”, hasta que conocí a mis suegros, y ganaron el oro en básket).

    Aguante Argentina, que recibiste a todos, recibís a todos sin quejarte, y va p’al frente.

    Salud

  5. Martin #213    24 noviembre, 2005 a las 7:28 am

    Ciertamente si hablasemos de trampa he oido por ahí que alguna vez hubieron “arreglos”por goleadas encima,contra cuadros a los que era practicamente imposible derrotar.¿Paraguay era no?
    No hablemos de trampas,por favor,que un flaco de barbita y pelo largo dijo hace tiempo “el que esté libre de pecado…”

  6. Colombiano #212    24 noviembre, 2005 a las 7:02 am

    Pues si muy poético, pero Argentinos y Uruguayos se las traen, han hecho trampa para que Uruguay pase al Mundial. Es cierto que son muy hermanos, y que bien; pero trampa, es trampa, y nosotros que somos como primos lejanos de la familia que habla Español, hemos sido ofendidos.

  7. Judit #211    23 noviembre, 2005 a las 10:35 pm

    Yo soy Argentina y todos los veranos (a veces cuando la economía lo dispone también los fines de semana largos) voy con mi familia a Montevideo. La verdad es que vamos por que nos encantan ellos más que lo que pueda tener el lugar; por la forma de ser de los uruguayos que (a fuerza de generalizar) son muy amables y cultos da la sensación que se está en Argentina pero muchos años atrás, donde -por lo menos bajo mi punto de vista- todos eramos más “vecinos” y se podía tomar mate en la puerta sin miedo, porque hasta el ladrón tenía códigos que hoy ya no existen.
    No me siento Uruguaya y tampoco pretendería serlo porque estoy orgullosa de haber nacido donde nací, con sus defectos y sus virtudes, pero puedo entender a alguien le pase porque entre hermanos no es importante la tierra, ni la sangre, sino el sentimiento.

    No sé exactamente porque “lalodelce” pretende que los argentinos nos sintamos hermanos de Chile como nos sentimos de Uruguay.
    Es verdad que puede ser que seamos hermanos por nuestras similitudes, pero eso no quita que debamos amar a Chile por nuestras diferencias. Sería hipócrita intentar “querer” a Chile sólo por la cercanía que tenemos con ellos.

    Sé que el ayudar a Inglaterra en la Guerra de Malvinas fue una decisión política, como lo son hoy las papeleras, pero no creo que sea sólo la cordillera lo que nos separa de Chile, uno no puede obligarse a querer por cercanía.

  8. ragyén #210    23 noviembre, 2005 a las 4:53 pm

    qué belleza de texto! Siempre pensé que los uruguayos son tan linda gente porque tienen todas nuestras virtudes y ninguno de nuestros defectos. No sé si llevo una uruguaya dentro, pero los quiero hondamente. Por lo visto no soy la única…

  9. Martin #209    23 noviembre, 2005 a las 6:28 am

    Leer textos así como que a un propio uruguayo lo hace casi llorar…y es que como bien se dice aquí..no correspondemos como deberíamos todo el cariño que nos muestra el pueblo argentino.
    Desde Maldonado un saludo a nuestros hermanos.

  10. Elio #207    15 noviembre, 2005 a las 9:05 pm

    Nasha:
    Soy uruguayo y vivo en Tenerife; hace 6 meses que estoy en España.
    Te cuento que mi primera reacción fue de orgullo cuando leí este post y los comentarios que le siguieron, muchos de ellos similares al tuyo. Es más, con ese sentimiento hice un comentario acorde con las alabanzas que nos brindaban.
    Pero una de cal y otra de arena: después, cuando me puse en el lugar de tantos argentinos que nos ven como país ideal, no pude dejar de darme cuenta lo equivocados que estaban.
    El Uruguay sí, es un país a donde vas y la gente te trata bien aunque no te conozca, pero éso sólo es una costumbre, algo que se hace por hábito. Porque como bien decís hay buenas costumbres que se contagian, pero también se contagian las malas. En Uruguay hay, en proporción, tantos hijos de puta como en Argentina. Te podés encontrar en la calle con un pibe afanándole a una vieja todos los días, y ojo, que no le hecho la culpa al pibe sino a los responsables de que ese pibe pase hambre, porque el nivel de corrupción entre los gobernantes y los que están en los cargos públicos es por lo menos igual que en tu país. O te puede pasar que pagues por cualquier servicio y después te des cuenta que te cagaron, es el modo de operar de la mayoría de los comerciantes. Y muchas otras cosas más, sino preguntale a Lanata por qué lo echaron cuando llevaba sólo 2 semanas con el programa Lanata.uy, en Canal 12, el canal añorado por Hernán. ESE SENTIMIENTO DE AMOR SIN RESPETO QUE VOS DECÍS TENER POR LA ARGENTINA, ES EL MISMO QUE YO SIENTO POR URUGUAY.
    Extraño a mi paisito, y estoy deseando volver, pero quería aclararles a todos que no es “Alicia en el País de las Maravillas”.

  11. nasha #206    12 noviembre, 2005 a las 2:10 am

    la primera vez que fui a Uruguay era muy chica (8) y me gustó; a los 13 años pude elegir mi primer viaje de cumpleaños, un fin de semana en cualquier parte de Argentina que quisiera, mi vieja se rió mucho cuando le dije: “Montevideo”, pero me llevó… después de esa cita nació un amor inaplacable por ese país llamado Uruguay… y en el fondo yo también me siento uruguaya, pese a que me concibieron en Alemania y me parieron en Argentina.
    Argentina. Mi madre patria. La puta que me parió. Con todo, a veces siento que la quiero pero que no la respeto; aunque no creo que se pueda amar sin respeto… tal vez solo la aprecio.

    Alguien dijo en un comentario que los uruguayos son argentinos mejorados, disiento; los uruguayos son uruguayos. Tienen una bondad intestinal que se encuentra en poca gente, por eso es raro ver tantos todos juntos. Tal vez cuando la amabilidad y la bondad son mayoría, el contagio es mas rápido.

    Fantaseo siempre con criar mis hijos en Uruguay y vivir en ese país repleto de humildad y sonrisas… espero anclar allá alguna vez.

  12. koneri #205    10 noviembre, 2005 a las 6:48 pm

    Bueno…llego tarde a este post, felicitaciones Hernán me encantó la web, la espiral pasando por mirta y Juán Dámaso me llevó a la entrevista en línea en el País y finalmente a Orsai. Gracias, también me ayudaste a resolver mi extraño cariño y respeto por los argentinos, que extrañamente mis compatriotas chilenos nunca comparten, en el fondo el cariño se lo tenía a los uruguayos y a lo de uruguayo que tienen los argentinos..
    un abrazo a todos

    (menos al pelado Acosta.. pero al otro mundial si vamos!!)

  13. Julian #204    2 noviembre, 2005 a las 12:02 am

    Siento lo mismo que vos. Es mas, recuerdo haber leido un grafiti en Buenos Aires que decia: “Los uruguayos son argentinos, pero sin soberbia.” (Perdón a cualquier uruguayo que se ofenda por esto) . No reniego de ser argentino, pero si me dijerAn de que nacionalidad te gustaria ser que no sea argentino, diria, con todo el orgullo, SER URUGUAYO.

    Hernán, cada palabra que escribiste describe EXACTAMENTE mi sentimiento hacia los uruguayos. Yo tampoco conoci un uruguayo malo.

    Gracias Hernán por reflejar mis sentimientos en tan hermosas palabras.

  14. Elio #202    31 octubre, 2005 a las 11:00 pm

    Fede: no voy a misa, pero estoy seguro que adentro de la iglesia nadie toma mate, lo llevan para el antes y el después. Muy bueno lo de la teta de agua caliente, me dejás más tranquilo, yo ya notaba que me estaba saliendo un bultito ahí.

  15. fede #201    31 octubre, 2005 a las 5:56 pm

    Tengo una más:

    Una vez, visitando Colonia, respirando uruguayez, admiraba yo una de sus iglesias desde afuera cuando leí un cartel junto a la entrada. Esta nota le aclaraba a los fieles que ese era un lugar religioso y debía ser respetado, solicitando que no se ingresara en ropa de playa.

    Justo entonces terminó la misa y salió la gente. ¿Adivinan qué? ¡Los respetuosos fieles, que por supuesto no estaban en ropa de playa, estaban TODOS con su termo y mate abajo de un solo brazo! ¿Se imaginan la misa? “La paz sea contigo” (slurp) “Y con tu espíritu” (slurp)…

    Si lo que planteó Darwin es cierto y existe la evolución de las especies, dentro de no mucho tiempo los yoruguas ya habrán desarrollado una especie de glándula mamaria cerca de sus axilas derechas, que emanarán agua caliente sin hervir.

    ¡Salud! O mejor dicho, ¡Salus!

  16. fede #200    31 octubre, 2005 a las 5:18 pm

    Hola Hernán, hermano,
    Es casi como si Justicia Poética lo hubiera escrito yo.

    Comparto una anécdota:

    Cuatro horas antes de mi primer concierto de Jaime en el Luna tuve un encontronazo futbolístico con un zaguero de esos con estilo uruguayo.
    Dolió el golpe contra ese central como si toditos los 33 orientales me pasaran por arriba. Y más aún dolió el encuentro contra el piso de cemento del costado de la cancha una vez que hube aterrizado.

    Este último encuentro me costó dos agujeros que metían miedo, uno en una rodilla -que si me impedía caminar, imaginate bailar- y otro en una mano -que me impedía aplaudir.

    Dejando un reguero de sangre fui al vestuario. Me limpié las heridas y me vendé como pude. Me cambié y rajé para el Luna.

    Conclusión: Vi a Jaime vendado como la Momia de Titanes en el ring, doliéndome hasta cuando respiraba, pero tan feliz como en pocos conciertos.

    A la madrugada, después del concierto, sí, fui a un hospital a hacerme atender.

    Al despertar a media mañana me dí cuenta: nunca se me había pasado por la cabeza dejar de ir al concierto.

    Abrazos

  17. Beleg #199    31 octubre, 2005 a las 4:35 am

    Che, muy interesante… aunque de todas maneras sigo siendo Argentino hasta el tuétano…
    Pero tendríamos que recordar que Sarmiento -no me peguen, y terminen de leer antes de putear- planteaba en su novela “Argirópolis” un único país entre Uruguay y Argentina, cuya capital estaría en la Isla Martín García. ¡Porque en realidad, yo a Uruguay la siento casi-casi como una provincia argentina, pero con documento propio! No porque sea malo, orgulloso ni nada… simplemente porque son tan rioplatenses como nosotros… ¡y no hay una Cordillera que nos separe, a diferencia de los otros -por suerte-!
    Saludos

  18. Susy #198    30 octubre, 2005 a las 8:02 pm

    Sólo para comentar que es la primera vez que leo que mencionan a Fede Comín fuera de las páginas dedicadas a la trova que suelo visitar. (Fue en un comentario de los primeros de Laura).
    “Quiero esta noche/sólo nombrarte/porque lo bello/trae verdades”
    Aquí lo bello es la escritura, y las verdades son las que se están desgranando aquí.
    Gracias a Noris por hacerme conocer este blog y gracias a ud., Hernán por escribirlo.

  19. JR #196    29 octubre, 2005 a las 2:23 pm

    Bueno, si tanto les gusta el uruguay es hora que hagan algo, porque les aviso que está por desaparecer…. vieron la pelicula Wisky? bueno asi… montevideo esta lleno de casas abandonadas, los contenedores de basura no dan abasto de recibir “visitas” de gente que busca comida, las caras de hambre cada vez son mas y para peor se nos murió la ultima esperanza (lease FA-EP-NM) convertido en el alcahuete mas traidor que uno pória haber soñado… en fin…

  20. puche #194    28 octubre, 2005 a las 8:04 pm

    mmm. yo soy uruguaya y para mi es todo lo mismo… si estamos todos serca… o(cerca) .. bue no se como se escribe.. la cosa.. es que yo solo me siento ciudadana del mundo.. va ni eso.. dicen que yo soy loca pero el mundo me gana che!!! yo no lo entiendo… nada.. quisas por que tengo solo 13 pero creeo que no.. creeo que nadie lo entiende..

  21. Elio #191    28 octubre, 2005 a las 9:25 am

    Se me pusieron los pelos de la nuca de punta, no hay duda de que lo decís porque lo sentís. La otra cara de la moneda es que el sentimiento es mutuo: existen también muchos argentinos atrapados en cuerpos de uruguayos (algunos de ellos son figuras públicas), y eso quiere decir que el viejo Artigas puede descansar tranquilo porque las Provincias Unidas existen, llámeseles Río de la Plata o República de Martín García.

    P.D.: En el primer párrafo decís que gritaste un gol de Uruguay en España, me parece que pifiaste, creo que Uruguay no fue a ese mundial.

  22. Mariella #190    28 octubre, 2005 a las 12:23 am

    Hola, soy uruguaya, también se me cayeron las lágrimas. Pero les cuento que me pasó lo mismo que un comentario anterior. Yo veía distinto a los argentinos hasta que me fuí del paisito, ahora siento que somos iguales y cuando nos reunimos con argentinos podemos hablar igual y hasta nos olvidamos que somos de distintos países.
    Ya van 3 países distintos en los que me ha tocado vivir, México, Ecuador y ahora Panamá y en todos ellos con los que mejor me he entendido es con argentinos, creo que somos una raza aparte del resto.
    Saludos

  23. Morganita #185    24 octubre, 2005 a las 12:01 pm

    HERNAN, acabo de conocerte por la Justicia Poetica y ya me estoy enganchando con tus historias anteriores. Por cierto, a ver si abren sucursal en Malaga esos de los chinchulines. Seguí adelante y un abrazo a todos

  24. Toro #184    24 octubre, 2005 a las 4:36 am

    Gracias kaleida!

    Angel, es mucho pedir una copia del escaneo? O sino del original? Junto con los vinos esos que prometiste y nunca llegaron tal vez. ja!

    Pato, ojalá el problema de la argentina fuese sólo ese. Es más, redoblo la apuesta!, si es así, me suicido y contribuyo a la causa.

    Creo que esa generalización es una estupidez. Y esto va con toda la falta de soberbia de la que puedo presumir, porque yo también soy un palotudo eh.

    Ojo que ganó Macri, y eso es clara muestra de que los porteños todavía tenemos muchísimo por hacer. Pero en el interior se siguen dando cosas que nos hermanan. Ganó el Adolfo, y Nemen tiene al menos 3 votos. Si eso no es estupidez, qué es?

  25. Christian Libonatti #177    23 octubre, 2005 a las 5:34 pm

    quise entrar a la página de la revista nueva y tiene solo el número del dia de la madre, o sea, el anterior. Entre a la página del diario de rio negro y veo a darin chiquitito como un link a la revista y me manda error. También me pasó con Página/12, que tiene la edición de ayer.
    Pasará algo con las publicaciones en argentina? puede ser por lo de las elecciones que se haya congestionado todo? no sep… pero quiero leer a hernan y no puedo…
    suerte a todos, y voten bien!!! jaja

    Pd: Hernán, vas a votar en algun consulado o algo así? ja, por quien votarías?

  26. Hernán #174    23 octubre, 2005 a las 4:31 pm

    Gracias por la info, Angel. Mi vieja dice que le mandés un ejemplar. Yo no pido tanto: solamente un alma generosa del interior argentino que me haga una buena escaneada. ¡Viva Perón!

  27. Bernardo #173    23 octubre, 2005 a las 4:12 pm

    ¡Angel, me acaba de alegrar la mañana!

    Ah, y le cuento: estoy poniendo un chiste diario en El Tribuno edición Tucumán.

    Suerte con la nena, y no sufra por el peronismo, que es como sufrir porque llueve.

  28. Laura #172    23 octubre, 2005 a las 2:58 pm

    Pa que se consuele, le cuento que anoche vinieron amigos a comer empanadas uruguayas a mi casa y trajeron un vino mendocino que me hizo recordarlo y contarles lo de su cava. El vino se llama Cepa Tradicional de la Viña San Felipe. No está mal. Con empanadas fue muy bien.

  29. El Angel Gris #171    23 octubre, 2005 a las 2:39 pm

    1)A Malena (3) le duelela panza, sobredosis de chizitos.

    2) Triste porque parece que ganan los peronistas otra vez.

    3) Chinchulines en Barcelona!!. Y después se quejan de la globalización.

    4) Que inteligente me siento comenttando un Domingo. ElTeta, deberías probarlo.

¿Desea algo más del sr. Casciari?