Yo creía que esto me pasaba solamente a mí

04 de mayo, 2006



El día que Jürgen Bernd toco el timbre de la casa de Armin Meiwes, la vida social de la humanidad cambió para siempre. Hasta entonces el mundo era una extensión enorme de tierra, llena de gente sola y perdida en sus fobias y deseos, trastornada y única en su soledad. Gente callada, esquiva, chorreando traumas inconfesables. Desde chiquito Armin quería ser caníbal; Jürgen sólo fantaseaba con ser devorado vivo. Jamás hubieran llegado a conocerse en otra época, pero vivían en ésta. El 6 de marzo de 2001 se encontraron en un foro de Internet, y programaron una cita el fin de semana. Para comer(se).

A nuestros hijos pequeños, que han nacido con un puerto USB integrado en el culo, les será imposible entender el mundo que nosotros conocimos en el siglo veinte. La absoluta desconexión, la apatía brutal, la soledad incomprensible de nuestras obsesiones. En nuestros tiempos, si por ejemplo desarrollábamos el deseo de comernos vivos a alguien, lo más probable es que jamás hubiéramos logrado conversar con otro al que le pasara lo mismo, y mucho menos encontrar a uno que nos hiciera el favor de dejarse, por placer.

Hace unas semanas, durante una sobremesa, me informaron que existe una clase de gente que anhela ser amputada. Sí, señora, como lo oye. Se reúnen en unos foros macabros, en donde conversan sobre sus deseos de que les corten una pierna, o un dedo, o un brazo, o los dos. Se conectan desde todas partes: desde Londres, desde México, desde Nueva Zelanda, desde Zaragoza. Al llegar por primera vez al foro, todos se sorprenden de ver a tantos con la misma tara. “Yo creía que esto me pasaba solamente a mí”, es la frase más recurrente de los nuevos integrantes registrados.

A la ciencia le ocurría lo mismo. Ningún sociólogo, ningún siquiatra, ningún doctor de bigotito y bata, nadie con dos diplomas en la pared sabía de la existencia de este trauma colectivo, hasta el arribo masivo de Internet a la casa de todo el mundo.

En 2001, Armin Meiwes era un técnico informático callado y poco sociable, de 43 años, que vivía en la ciudad alemana de Rotemburgo. Hijo único de padres más o menos normales, desde chico había desarrollado la fantasía de comerse a sus compañeritos del colegio. Pasó la adolescencia entera sin hablar de esto con nadie, sin morder a ninguno, y sin hacerse mayormente el loco. ¿Cómo hubiera podido conversar sobre su drama? ¿Con quién? ¿Por qué? Creció y llegó a la adultez con el secreto atragantado en la garganta, y con los dientes afilados pero vírgenes.

En la otra punta de Alemania vivía Jürgen Bernd, un militar ya retirado, de 42 años, que fantaseaba locamente con que alguien se lo masticara con cuchillo y tenedor. De a poquito, de a rebanadas, con él mismo mirándolo todo. Pasó cuatro décadas enteras creyéndose loco, y sabiendo (esto es lo peor) que nunca encontraría a su media naranja, ni a nadie con quien poder hablar del asunto.

Antes, a toda esta gente le quedaba únicamente la opción de matarse. Era imposible para ellos pensar que encontrarían, en su barrio, en su ciudad, a otros con las mismas aficiones descarriadas. La gente, cara a cara, no es muy dada a hablar sobre sus patologías. Lo que propicia Internet no es sólo una comunicación global en donde todos los locos pueden encontrarse buscándose en Google, sino también la oportunidad de hablar sin los velos que existen en el mundo real.

De todos modos, ya quedan también muy lejos los tiempos (y parece mentira) en donde la última opción del hombre era el suicidio triste, solitario y final. La juventud japonesa, que de todas las juventudes del mundo es la que está más adelantada, ha creado la maravillosa opción de los suicidios en grupo.

Si algo tenía el suicidio de malo, era justamente la falta de conversación durante los trámites y los preparativos. Limpiar el caño de la escopeta, o prender el gas y esperar, o colgar la soga en los barrotes del sótano, habían sido siempre tareas aburridísimas, solitarias, hasta penosas. Antes era imposible conversar con alguien sobre tu propia muerte programada, sin que el otro quisiera disuadirte o mandarte a un sicólogo.

Ahora, con una conexión adsl y un poco de suerte, podemos encontrarnos con un grupito de nuevos amigos de messenger, y quedar para matarnos, mañana a las 21 horas, de una manera idéntica y compleja, hasta artística.

El día que Jürgen Bernd toco el timbre de la casa de Armin Meiwes, el anfitrión estaba en la cocina, preparando una ensalada de rabanitos, lechuga, cebolla y nueces. Armin se había vestido con un traje que le quedaba perfecto; Jürgen llegó con una camisa salmón y vaqueros negros. “Traje el vino” dijo el recién llegado cuando el otro le abrió la puerta, y señalándose a sí mismo agregó: “Y también el postre”.

Horas más tarde, para el mundo tradicional, se cometería un asesinato del que ahora comienza el juicio, en la ciudad de Kesser. A Armin Meiwes se lo acusa de grabar durante cuatro horas la mutilación, asesinato y posterior manduque de Jürgen Bernd, que vio con sus propios ojos el principio del festín, pero ya no le llegaba la sangre a la cabeza cuando su amigo se comió los veinte kilos restantes de su cuerpo en una semana.

Ambos querían aquello —ésa es la defensa del abogado de Armin—, los dos estaban compinchados con los detalles de la cena y, sobre todo, estaban de acuerdo en lo que habría para comer.

No es el principio de la locura lo que ocurrió aquella noche entre dos hombres alemanes de mediana edad, sino el final de la desesperación solitaria y el inicio de una nueva forma de patología: la grupal, la que antes sólo se daba en ciertas sectas caribeñas, cada cierto tiempo, y que ahora empieza a ser cada vez más frecuente en la casa del vecino, y hasta en la nuestra.

Era marzo de 2001, era el nacimiento de este siglo. Meses más tarde unos aviones de pasajeros contra unos edificios neoyorquinos cambiarían para siempre nuestra visión del mundo, haciéndonos ver nuestra locura global, obligándonos a decir por primera vez la frase “yo pensé que esto nunca podía pasarnos”. Pero fue un poco antes, en Alemania, cuando comenzó a torcerse sin remedio el sentido de la locura solitaria del hombre. La indivisible, la secreta y oscura. Fue entonces que empezamos a escuchar esa otra frase que ahora oímos cada vez con más frecuencia:

—Yo creía que esto me pasaba solamente a mí.


Hernán Casciari
jueves 4 de mayo, 2006

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199 comentarios Yo creía que esto me pasaba solamente a mí

  1. José Playo #197    9 mayo, 2006 a las 8:20 pm

    No sé por qué, pero me resisto a leer textos largos. Vos, de vez en cuando, hacés que esa resistencia sea como la del Chaco, no tan capital, digamos.

    Un abrazo, vi una nota en Cordoba.net donde ponen tu sitio en un top ten de los weblogs.
    En quinto lugar va el mío, cosa que me hizo sentir, no sé, raro.

    Abrazo desde Córdoba, Argentina,

    José Playo
    Revista Peinate (http://www.revistapeinate.com.ar).

  2. DudaDesnuda #196    9 mayo, 2006 a las 8:07 pm

    ¿No existe un lugar donde te regalen plata, pero mucha plata sin pedir nada a cambio???

    Si eso no existe, internet no sirve para un catzo.

    Besos y euros.

  3. Esteban #195    9 mayo, 2006 a las 6:51 pm

    Gracias mi estimado Haffner. Y no te has equivocado. No quiero imaginarmela diciendo “hombre malo, que pretende usted de mi?” juntandose los pechos.

  4. La Miss Intelijente #190    9 mayo, 2006 a las 12:06 pm

    Esteban eres un fresco pero me gusta que me leas sobre todo en mi blog que es casi tan bonito como el de Hernan y esta en soyunamiss.blogspot.com

  5. El Bruche #188    9 mayo, 2006 a las 5:18 am

    Fede, a lo que se refiere el amigo Maestruli, creo, es a cierta habilidad contorsionista-sexual, practicada bien por los flexibles como por los potentes, ambos carentes de ciertos mimos externos.
    Pero alejándonos de temas tan lascivos y tan alejados de esta docta bitácora, solo me resta decirle a Maestruli que él debe ser el único que, estando en Alemania, se vuelve un mes antes del Mundial.

  6. Esteban #186    8 mayo, 2006 a las 10:29 pm

    Haffner 137: si es como decis, y si le llega a ir mal el Wall Strit, me ofrezco para consolarla. Por las dudas llevo el salero.
    Nada de barbacoas, mejor asadito completo con achuras, morcilla vasca y alguna miss.
    Saludos.

  7. fede o #184    8 mayo, 2006 a las 9:58 pm

    amigo maestruli, resucitado!,

    al no definir exactamente qué querés decir por “cierta cosa”, me imagino algo que ni en el más profundísimo pedo tuve la fantasía de hacer.

    seré yo el freak, entonces?

  8. Haffner #183    8 mayo, 2006 a las 9:48 pm

    Comentario Nº 135
    Dice Esteban:
    Haffner 122, no tengas miedo, no estoy aqui para escupirle el asado a nadie.
    ==================
    Tranqui,broder,que no me escupes el barbacoa-que palabreja horrible-.La vi a la Miss en su blog-no se de donde lo saque,creo que surfeando en orsai- y si la foto coincide con la persona y es ella y no la Pilarica Franco,es la Claudia Schiffer gallega.
    Se nos va a los EEUU 2 semanas y quiere jugar en la bolsa de valores de Wall Strit pero tiene 1600 Euros solamente.Le dije que no se meta con bonos especulativos y que compre Deutsche Bank que aumenta.

  9. Maestruli (resucitado) #178    8 mayo, 2006 a las 5:22 pm

    Muy buenos posts y comentarios!

    Todo lo que me perdí por andar sin computadora y volver al tercer mundo (justo desde Alemania).

    Por ahí andaban buscando gente elástica. Yo lo soy bastante, y por mucho tiempo pensé que era el único en el mundo que podía hacer cierta cosa. Finalmente también por Internet me enteré que somos bastantes (un 1 por cierto de la población), y que todo hombre tuvo la fantasía de hacer lo que nosotros podemos hacer.

    Saludos a toda la muchachada desde Argentina.

  10. Ejército del Drogba Blanco #176    8 mayo, 2006 a las 4:04 am

    che Hernán, no querés ser el Cardenal de la Iglesia Maxilopeziana en Tierra Santa (Cataluña?) O si no recomendanos a uno con vocación para dirigir la Jihad contra Wikipedia, que no nos deja difundir la palabra de D110s :p

    elmassi.blogspot.com

  11. Guido #175    7 mayo, 2006 a las 10:45 pm

    Hernan:

    Excelente. Las charlas y situaciones que imaginas, los analisis que haces de las situaciones estan muy buenos. Saludos!

    PD: Lastima que solo pase como un comment mas jejejejejeje

    PD2: Interior, yo tengo unos Luis XVI, y otros muebles antiguos que dejo la nona, donde se juntan ???

    PD3: Ya que posteo… Odio a los “Primero!, Segundo!”… porque no ponen “Boludo!” de una??

  12. Haffner #174    7 mayo, 2006 a las 7:41 pm

    ta bien Miss,si la foto no es de hace 24 anios te creo que sos la Vanessa Redgrave gallega.
    Como dicen los teutones,mirar lo que quieras pero comer se come en casa.Y le voy a cantar a mi mujer como en la cancion de Sabina ‘que es mas guapa que cualquiera’
    ps compra acciones de la Deutsche Bank en Wall Street que aumenta,no compres speculative bonds que perdes todo en un dia.

  13. La Miss intelijente #173    7 mayo, 2006 a las 5:48 pm

    Pues a mi hay muchos que me hablan por el messenger y que tambien dicen que me quieren comer porque como han leido mi blog y les gusto pues entonces se creen con derechode comerme aunque yo no les dejo. Besos y amoes per tuti

  14. roda #172    7 mayo, 2006 a las 2:17 pm

    Para Fermar:
    Lo reportearon a Hernan en el programa “Una de dos” de Walter Saavedra. Radio Mitre desde la feria del libro.
    Luego de que Walter lea casi completo el post “Tan lejos del dolor y de la fiesta” del viernes 26-3-04.

    No lloraba yo sola Fer. Lloraban tambien todos mis vecinos porque puse la compu a full.

  15. fermar #169    6 mayo, 2006 a las 9:41 pm

    roda #121 leí tu comentario exactamente 1/2 hora despues que lo pusiste… y escuché el toc y el “mitre informa primero…”..
    cuando pasan estas cosas es cuando más me acuerdo de esos mitos de la bendita “velocidad de la información….”, si, claro…

    ahora contá que pasó…

    salud
    f

  16. fermar #168    6 mayo, 2006 a las 9:41 pm

    roda #121 leí tu comentario exactamente 1/2 hora despues que lo pusiste… y escuché el toc y el “mitre informa primero…”..
    cuando pasan estas cosas es cuando más me acuerdo de esos mitos de la bendita “velocidad de la información….”, si, claro…

    ahora contá que pasó…

    salud
    f

  17. macacolandia #166    6 mayo, 2006 a las 4:20 pm

    Se lo comió como el lobo a caperucita. Luego los jugos gastricos harían su trabajo y al final…ya sabeis como y donde acabaría. Buff…

  18. LucAsh #164    6 mayo, 2006 a las 11:17 am

    No tiene mucho que ver con lo que se está hablando aquí, pero… tengo que contarlo.

    Hoy me he levantado tarde. He llegado tarde al bar de la esquina. Le he pedido a la dueña del bar, Maruja, el colacao, tarde. He escuchado tarde lo que Maruja tenía puesto en la radio. He descubierto (tarde) de qué me sonaba la voz del tipo que hablaba sobre ese momento en que los hijos comprenden a sus padres (madres).

    Era Casciari, en el programa “A vivir, que son dos días” de Angels Barceló (en la SER).

    Con una sonrisa que sólo yo notaba, me he descubierto pensando que es una alegría ver que la gente que vale, a veces, llega.

    Felicidades por este añito que te estás marcando, y ojalá que no pare.

    PD: esto te va a joder, pero… apenas se te nota el acento argentino.

  19. montse #163    6 mayo, 2006 a las 9:58 am

    ERES GENIALLLLLLLLLLLLLLLLL !

    HERNÁN, FELICIDADES POR ESE PEDAZO DE CABECITA QUE LLEVAS PUESTA SOBRE LOS HOMBROS.

    TE LEO HABITUALMENTE DESDE BARCELONA … Y ME GUSTA MUCHÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍSIMO LO QUE HACES !

    UN BESO CATALÁN !

  20. La Miss Intelijente #160    5 mayo, 2006 a las 8:52 pm

    Pero quien puñetas son Armin Meiwes y Jurgen Bernd? porque con esos apellidos yo no creo que sean españoles porque aqui la gente se apellida con apellidos mas faciles como por ejemplo alvarez o garcia o alonso como el piloto pero esos de los que hablan aqui para mi que casi seguro son inmigrantes.

  21. seburo #155    5 mayo, 2006 a las 5:07 pm

    estimados, por favor no metan mas leña al fuego que seburu me cagó a palos 3 veces, una por no estar atento y por los 2 comentarios que leyó de ustedes…y me pegará de nuevo por poner este mensaje, pero así me sale mas barata

  22. fede o #154    5 mayo, 2006 a las 4:57 pm

    a propósito de seburo y sus comentarios #100, me acordé de una anécdota de borges.

    (sí, ya sé, pertenecen a otro artículo. pero me acordé ahora, qué se le va a hacer)

    su mamá murió a los 99 años.
    en el velorio una señora le dijo algo así como “qué pena, si hubiera vivido un poco más llegaba a los 100 años!”

    se la dejó picando al viejo, que de volea le contestó “veo, señora, que usted es devota del sistema métrico decimal.”

    y eso que estaba de duelo, borges.

  23. Anaik Frita #153    5 mayo, 2006 a las 4:30 pm

    Nada mas viene a ver si el Seburu o su testaferro habian dejado el comment 100… y no

    El articulo me hizo acordar tambien a la chica esta que vendió por internet su virginidad para pagarse la universidad. Sin duda la locura tiene tantas variantes como seres humanos habemos en el planeta.

    Sin ir mas lejos, pertenecemos a una comunidad que se pelea por dejar el primer comentario. Si eso no es locura, la locura donde está!!

    Otra cosa. “El Angel Glis” es un adolescente??

    Saludos comunidad

  24. juanba #150    5 mayo, 2006 a las 3:06 pm

    La realidad sigue superando cualquier ficción, incluso las tuyas. Supongo que los escritores se las tendrán que ingeniar cada vez más para provocar algún efecto “de sorprender” al lector ¿no?.

    Y trayendo a colación esto de los dramas modernos esta frase tuya…

    “La absoluta desconexión, la apatía brutal, la soledad incomprensible de nuestras obsesiones”

    …Me disparó recuerdos de dos novelas que leí de Michel Houellebecq: “Ampliación del campo de batalla” y “Las partículas elementales”. El tipo retrató personajes actuales sin llegar al extremo de los casos contados en tu post pero que en cualquier momento…

    Salutes

¿Desea algo más del sr. Casciari?